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Las cifras de desnutrición y mortalidad infantil del Gobierno son falsas
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Las cifras de desnutrición y mortalidad infantil del Gobierno son falsas

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El tercer informe del Gobierno del Partido Patriota ofrece cifras sobre desnutrición aguda infantil y sobre la tasa de mortalidad infantil que no son ciertas. Difieren de la información oficial recopilada por Plaza Pública. El ministro de Salud Pública, Luis Enrique Monterroso, dice que “honestamente" desconoce las razones.

Esta tasa es muy inferior a los indicadores recogidos por el Banco Mundial y a lo establecido en los Objetivo del Milenio de las Naciones Unidas para mortalidad infantil, en base al cual el objetivo para Guatemala era llegar a los 26 niños fallecidos menores de un año por cada mil nacidos para 2015.

Los avances  de prevalencia de desnutrición aguda infantil incluidas en el Tercer Informe del Gobierno del presidente Otto Pérez Molina, no coinciden con los datos oficiales del Sistema Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública. Tampoco coinciden las cifras de muertes de niños menores de un año, y la consiguiente tasa de mortalidad infantil, con la información oficial proporcionada por el Registro Nacional de Personas (RENAP) y la cartera de Salud.

El informe del tercer año de Gobierno fue elaborado por la Secretaría de Planificación de la Presidencia (Segeplan). Los técnicos de esa institución se limitaron a indicar que las estadísticas incluidas en el documento se basan en "información oficial". El ministro de Salud Pública, Luis Enrique Monterroso,  fue también parco. “Honestamente", dijo, "desconozco la razón” por las cuales fueron alteradas las cifras de desnutrición y mortalidad infantil en el informe del tercer año de gobierno de Pérez Molina.

En el epígrafe “Pacto Hambre Cero, avanzando en la gestión por resultados”, incluido en el documento, se indica que en 2012 fueron reportados 13,513 casos de desnutrición aguda infantil, y que en 2014 esta cifra disminuyó a 12,557 casos.  

Sin embargo, en base a datos del Sistema Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, disponibles en el portal web de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), en 2012 se reportaron 14,020 casos de desnutrición aguda infantil, en 2013 esta cifra subió a 18,093 casos; y en 2014, a la semana 48 (de las 52 semanas que tiene un año), el Sistema Nacional de Epidemiología ya había registrado 14,731 casos de desnutrición aguda en el país. A la semana 52 de 2014 ya se habían reportado 15,441 casos de desnutrición aguda infantil.

A diferencia del Segundo Informe de Gobierno, presentado en enero de 2014, en esta ocasión no aparecen recopilados los casos de muertes por desnutrición infantil, a pesar de que el Ejecutivo estableció la desnutrición como una de sus “cruzadas”. En agosto de 2014, en el reportaje “Siete cucharas y medio centenar de muertos bajo la mesa”, Plaza Pública demostró que las cifras de muertes por desnutrición en niños menores de cinco años eran superiores a las tasas reportadas por el Presidente. El Gobierno había modificado la cifra final de muertes recopiladas por el Ministerio de Salud Pública para ajustarla a sus metas en la lucha contra el hambre.

Tasa de mortalidad infantil también es falsa

En el Tercer Informe de Gobierno también aparece una tasa de mortalidad infantil que tampoco se ajusta a la información recopilada por este medio de la base de datos de fallecimientos del Registro Nacional de Personas (RENAP). La  tasa de mortalidad infantil es un medidor utilizado por organismos internacionales para evaluar nivel de salud de un país, que calcula la proporción existente entre el número de niños menores de un año fallecidos, y el número de nacimientos ocurridos durante el mismo año. La mortalidad infantil es uno de los indicadores de salud recogidos dentro de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas.

En la tabla 27 del informe presidencial, “Tasa de mortalidad infantil (2012, 2013, 2014) del epígrafe Salud: derecho de todas y todos”, se indica que ésta disminuyó de 11.0 por cada mil nacidos en 2012 (4,276 menores de un año, fallecidos), a un 9.6 (2,559 menores fallecidos) en 2014.

Sin embargo, según la base de datos del RENAP, que contabiliza cada una de las muertes, en 2012 fallecieron al menos 7,369 niños menores de un año y en 2013, 8,334, lo que supone casi 3 mil y 4 mil niños más a los reportados en el informe. En base a las cifras de RENAP, la tasa de mortalidad infantil en 2012 sería de 18.96 y en 2013 de 21.51.  Las cifras de la base de datos proporcionadas en mayo de 2014 por el Ministerio de Salud Pública a Plaza Pública no coinciden con las del RENAP ni con las del Tercer Informe de Gobierno.

Tasa de mortalidad infantil (2012, 2013 y 2014) Según Tercer Informe de Gobierno, RENAP y Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Año Fallecidos menores de un año Nacidas/os vivas/os Constante Tasa de mortalidad infantil (%) renap Tasa mortalidad en base a RENAP (%) Ministerio de Salud Tasa Mortalidad en base a MSPAS (%)
2012 4,276 388,613 1,000 11 7369 18.96 4360 11.21
2013 4,384 387,342 1,000 11.3 8334 21.51 5428 14.01
2014 2559* 398,962 1,000 9.6 x** x x x
*a la semana 48 según datos de Centro Nacional de Epidemiología y SIGSA / Fuentes: Tercer informe de Gobierno, RENAP, Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Esta tasa es muy inferior a los indicadores recogidos por el Banco Mundial y a lo establecido en los Objetivo del Milenio de las Naciones Unidas para mortalidad infantil, en base al cual el objetivo para Guatemala era llegar a los 26 niños fallecidos menores de un año por cada mil nacidos para 2015.

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Iván Aguilar Sandoval, responsable de programa de Oxfam Guatemala, indicó que la cifra de la tasa de mortalidad infantil ofrecida en el informe de Gobierno es “demasiado baja”, y que  “teniendo en cuenta los graves servicios del servicio de salud pública en los últimos años, es sorprendente que haya mejorado”.

En cuanto a la disminución de la desnutrición aguda infantil publicada en el informe, Aguilar agregó que estas cifras han sido “constantemente cuestionadas”, debido que el servicio de extensión de cobertura en salud, el encargado de llevar a cabo la supervisión en desnutrición en el interior del país, lleva en una “grave crisis desde octubre de 2013 comenzó con los problemas de pago”. El año 2014, agregó, “fue caótico en los servicios de salud y afectó de manera más severa a los servicios de extensión de cobertura”. Añadió que debido a esto no se ha realizado prácticamente ningún barrido nutricional, por lo que esta disminución de casos probablemente se deba a una falta de identificación de casos.

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