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El hacha sobrevive a su dueño
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El hacha sobrevive a su dueño

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Tipo de Nota: 
Opinión
7 04 19

Tiempo aproximado de lectura: 4 mins

Uñas arrancadas, electrochoques en los genitales, rabiosos amansalocos reventando cráneos y rostros, patadas en el estómago, trozos de metal en los alimentos, bolsas asfixiantes, interrogatorios sin fin, celdas sin ventilación ni luz, agua pestilente, inodoros saturados de heces, culatazos con AK, dedos machacados, violaciones, amenazas de muerte y otras intimidaciones, que incluyen mostrarles a los prisioneros ominosos videos con imágenes de sus hijos caminando por su barrio.

Esto es El Chipote, según las narraciones de los excarcelados. Esto fue en tiempos de Somoza. Y, para perplejidad de muchos, esto fue en los años 80, cuando sirvió para los mismos fines y como escenario de los mismos instrumentos de tortura en la Nicaragua revolucionaria. Así fue porque «el hacha sobrevive a su dueño», como le dijo uno de los entrevistados para El fin del «Homo sovieticus» a la premio nobel de literatura Svetlana Aleksiévich. Los gobiernos cambian, El Chipote permane...

El Chipote nos revela mucho más que eso. Sus celdas atraviesan más de medio siglo de historia, siete presidencias y al menos cuatro modelos de gobierno.
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Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor ...
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Los gobiernos pasan, su panoplia de tortura se queda. El gobierno es coyuntural, El Chipote [...] es cultural.