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Cajolá: crónica del despojo colonial

Tipo de Nota: 
Opinión

Cajolá: crónica del despojo colonial

31 de Agosto de 2019

En 1524, por medio de la ley del invasor y de la violencia que caracterizaba a este, al amparo de la lógica de la corrupción y de la justificación cristiana, nuestros ancestros fueron despojados de sus tierras.

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Y con el tiempo se fue consolidando la base fundamental del sistema: la propiedad privada sacralizada constitucionalmente y defendida a capa y espada por los usurpadores hasta nuestros tiempos. La población despojada fue confinada en milpas, en encomiendas, en pueblos de indios y, modernamente, en las mal llamadas áreas rurales y zonas montañosas. Ese tránsito migratorio, conceptual, territorial y social aún continúa, y el mejor ejemplo, dentro de tantos, es la población mam de Cajolá, Quetza...

El drama de Cajolá se hizo evidente en la plaza central de la capital: pobladores reivindicando sus derechos sobre la tierra y, como siempre, gobernantes indiferentes al pueblo.
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