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Aravá, urinal, ironía

La ironía abre puertas y ventanas, pero aquí el poder prefiere mantenernos encerrados y sin opciones.
Tipo de Nota: 
Opinión

Aravá, urinal, ironía

04 de Diciembre de 2019

Hace poco más de 100 años Marcel Duchamp compró un mingitorio, lo puso boca arriba sobre un pedestal y firmó «R. Mutt, 1917». Cambió el sentido del arte para siempre.

Redes-lateral

«Un cangrejo de espaldas» (1889), de Vincent van Gogh.

La historia, claro, no es tan sencilla. En 1917 Duchamp envió La fuente, el nombre que le dio a su obra, como entrada a la exhibición inaugural de la Sociedad de Artistas Independientes en Nueva York. ¿Era arte? La directiva de la sociedad, conflictuada, optó por ocultar la pieza durante el evento. Solo cobró notoriedad tras la divulgación de leer más

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