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Por qué los datos casan con la hipótesis de que hubo genocidio
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Por qué los datos casan con la hipótesis de que hubo genocidio

“El riesgo de ser asesinado por el ejército en esos tres municipios durante ese período de tiempo fue ocho veces mayor que el riesgo de su vecino no indígena. Esta es una diferencia enorme.”
“Realizamos el estudio y estimamos una diferencia entre los casos de homicidio contra personas indígenas y no indígenas y concluimos que los datos son consistentes o coherentes con la hipótesis. No dije que la comprueba, dije que es consistente.”
Patrick Ball no prueba si existió o no genocidio en Guatemala; pero, asegura, que sus datos son coherentes con la hipótesis fiscal.
Ball calculó que 2,147 indígenas fueron asesinados por el ejército entre abril de 1982 y julio de 1983 en el área Ixil.
Ball es especialista en estadísticas para derechos humanos.
El análisis de Ball muestra datos que son coherentes con la hipótesis de que en Guatemala, durante abril de 1982 y julio de 1983, el ejército asesinó más personas indígenas que no indígenas en esta zona, en proporción.
“Realizamos el estudio y estimamos una diferencia entre los casos de homicidio contra personas indígenas y no indígenas y concluimos que los datos son consistentes o coherentes con la hipótesis".
all ha hecho peritajes sobre homicidios en conflictos en El Salvador, Kosovo, Perú, Sri Lanka, Haití, Chad, República Democrática del Congo, Timor Oriental, Etiopía, Sierra Leona y Colombia, entre otros países.
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Tiempo aproximado de lectura: 18 mins

Especialista en estadísticas para derechos humanos, Ball calculó que 2,147 indígenas fueron asesinados por el ejército entre abril de 1982 y julio de 1983 en el área Ixil. Su peritaje, remarca Ball, no prueba si existió o no genocidio en Guatemala; pero, asegura, sus datos son coherentes con la hipótesis fiscal.

Patrick Ball lo repite una y otra vez: El análisis que hizo de los datos de homicidios en la zona Ixil no prueba genocidio. No, dice y explica que su análisis muestra datos que son coherentes con la hipótesis de que en Guatemala, durante abril de 1982 y julio de 1983, el ejército asesinó más personas indígenas que no indígenas en esta zona, en proporción. “Ocho veces más… Los datos con coherentes con la hipótesis”, dice y muestra los cálculos que presentó al juzgado en el juicio contra Efraín Ríos Montt y Rodríguez Sánchez. “El resto es probar la intencionalidad y eso le toca al Ministerio Público.”

Especialista en estadísticas para derechos humanos, Ball ha hecho peritajes sobre homicidios en conflictos en El Salvador, Kosovo, Perú, Sri Lanka, Haití, Chad, República Democrática del Congo, Timor Oriental, Etiopía, Sierra Leona y Colombia, entre otros países.

En el caso de Guatemala, Ball asegura que existe coherencia entre los datos y la hipótesis fiscal. Así lo dijo frente al juzgado. Lo suyo es un peritaje plagado de números y cálculos probabilísticos que poco entendieron los abogados de la defensa. No era la primera vez que hacía un análisis similar sobre las víctimas de la guerra en el país. Lo hizo para la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH), tomando las bases de datos de testimonios de CEH, CIIDH y REMHI: 132 mil homicidios por el conflicto entre 1978 y 1996. Para el peritaje de este juicio sumó las denuncias hechas ante el Programa Nacional de Resarcimiento (PNR).

¿Cómo lo hizo? Eso es bastante complicado. Primero explica que sus datos no son un listado de homicidios perpetrados y que figuran en los cuatro estudios. Al contrario, son producto de un proceso más complejo con base a un análisis de estimación de sistemas múltiples (SEM, por sus siglas en inglés). Tomó todos los homicidios cometidos por el ejército que fueron cometidos en este período y que están contenidos en los informes.

Así trataba de responder una pregunta: ¿Cómo podemos resolver el problema de tener datos de solo una parte pequeña, una muestra, y extenderlo a un análisis de la totalidad de lo que investigamos? El sistema se basa en buscar coincidencias, corrigiendo sesgos –“esos silencios que nos dejan los datos”- y sacar a luz un número probable de víctimas en esa zona y en ese periodo de tiempo:

Definiendo ese dato, el resto fue comparar las tasas de mortalidad por homicidios cometidos por el ejército entre la población indígena y la no indígena en los municipios de Chajul, Nebaj y Cotzal.

¿Cómo se hizo el análisis?

El trabajo principal fue determinar cuáles homicidios son comunes entre todos los listados. La gente cree que esto se hace para quitar los datos duplicados y no es así. Estamos vinculado las estructuras de información, que es mucho más útil y más interesante. Por ejemplo, si el REMHI y la CIIDH fueron a un mismo municipio, ¿cuáles son los casos que ambos documentaron y cuáles son los que solo aparecen en uno y cuáles en el otro?

Casos coincidentes y aislados

Sí, porque la estructura de esta información nos enseña la relación entre ambos.

¿Esto permite sacar el universo de los casos, un número de homicidios perpetrado en la zona en el período de tiempo de estudio?

Imaginemos que tenemos un universo –homicidios en la región Ixil– y pongamos un ejemplo matemático: Estamos interesados en homicidios contra personas indígenas de abril de 1982 a julio de 1983…

¿Por qué no llegar hasta agosto de 1983?

Porque los datos no son tan precisos al día concreto, sino al mes. Entonces, dejamos los casos a cada lado porque no podíamos averiguar si realmente son parte del período presidencial de Ríos Montt. Entonces, tomamos limpiamente estos 16 meses.

¿Cuál es la conclusión principal?

Estimamos que 2,147 personas indígenas de las 38,902 que había, según el censo de población de 1981, fueron asesinadas por el ejército en esos 16 meses. Mientras que entre sus vecinos no indígenas hay 41 personas asesinadas por el ejército de una población de 5,882 personas. Es decir, el riesgo de ser asesinado por el ejército en esos tres municipios durante ese período de tiempo fue ocho veces mayor que el riesgo de su vecino no indígena. Esta es una diferencia enorme.

¿De dónde sale el dato de 1,771 que ha presentado la fiscalía?

Muy buena pregunta para la fiscalía. Hay que preguntarle a ellos, pero yo creo que es un poco más.

Dice 2,147.

Mejor interpretado, entre 1,996 y 2,325. Éste es el intervalo de confianza del 95%. No es un margen de error, que es un más o menos que se utiliza en estimaciones súper sencillas. Las estimaciones más serias no tienen un error simétrico, sino asimétrico. Y en este caso tenemos más error hacia arriba del dato que hacia abajo, porque no sabemos el límite superior.

Me llama la atención una de las citas que más se difundió: Las cifras no reflejan si hubo o no genocidio.

No, son números. Probar la intencionalidad es ya una cuestión de la fiscalía.

Ahora bien, ¿cómo utiliza la fiscalía estos datos para presentar una acusación de este tipo?

La interpretación científica es muy precisa. Alguien presentó una hipótesis de que hubo genocidio. Con la matemática queremos estudiar y determinar si esta hipótesis es consistente o no con los datos. Realizamos el estudio y estimamos una diferencia entre los casos de homicidio contra personas indígenas y no indígenas y concluimos que los datos son consistentes o coherentes con la hipótesis. No dije que la pruebe, dije que es consistente. Ésta es evidencia circunstancial, que es parte importante de las evidencias para casos criminales. Cuando el fiscal me preguntó ante la corte si estaba probando el genocidio, le dije que no. Lo que digo es que los datos son coherentes con la hipótesis de que hubo un genocidio de Guatemala.

¿Qué haces con la hipótesis de que las personas no indígenas no asistieron a dar su testimonio a estas diferentes comisiones y esto eleva la diferencia de tasas con las personas indígenas asesinadas?

Hicimos la misma estimación para las personas no indígenas. Mi análisis de las dos tasas de homicidios incluye las personas que no denunciaron en ambos casos. Con esto se corrige el subregistro por la falta de denuncia en ambos lados. Así podemos rechazar esa hipótesis.

Otro argumento que se utiliza es que el censo de esa época no visibilizó el tamaño real del pueblo indígena y por ello se ve un número alto de asesinatos de indígenas.

Esto promueve una hipótesis de sesgo en el censo. Pero hay estudios académicos de los censos de 1950 y 1964 en que se documentó que había un subregistro de gente indígena de más o menos el 15%. Si el censo de 1981 tenía el mismo subregistro, lo probamos en un modelo matemático. Si aumentamos hasta el 20% de subregistro de personas indígenas en el censo tenemos una razón entre la tasa de homicidios entre personas indígenas y no indígenas del 6.5. Baja de 8 a 6.5 y la hipótesis cambia tan poco el análisis que no impacta en la conclusión.

También hay una hipótesis que destaca que los indígenas mintieron en sus testimonios.

También exploramos el impacto hipotético de falsedad. Puede que se mintiera en los testimonios. Primero, tomé el listado de personas que dieron su testimonio al PNR y no a las demás instituciones. Pensé que era más probable que alguien diera un testimonio falso a una sola institución porque dudo que pudiera mantener una mentira en diferentes instituciones. Por el otro lado, no había incentivos de dar un testimonio falso en las otras instituciones. En los años 90, la gente que denunciaba lo hacía por iniciativa propia, pero en el PNR había plata. Entonces, había un incentivo y era plausible, aunque no lo creo, que algunas de esas personas dieran declaraciones falsas. Probamos el impacto. Quitamos al azar registros de víctimas indígenas de gente que sólo dio información al PNR. Primero borré al azar un 5%, luego un 10% y llegué hasta el 50%. Si quitaba la mitad de testimonios de indígenas y ninguno de no indígenas bajamos a 4.8, que es todavía un resultado muy fuerte. Entonces, rechazamos esta hipótesis.

Otra hipótesis es que no hubo genocidio porque el crecimiento poblacional de esta etnia ha sido tan alto de los años 80 al último censo…

… ¿Han escuchado el fenómeno del Baby Boom? Tras la II Guerra Mundial hubo una gran cantidad de nacimientos. Todas las poblaciones en el mundo responden a desastres con hijos. El Baby Boom cambió la demografía del siglo XX. La pregunta que hay que hacer es cuál es la edad de esos nuevos ixiles, cuándo nacieron. En mi hipótesis sería que la enorme mayoría nacieron a partir de 1985 y que los padres sobrevivientes respondieron a la gran matanza con tener muchos hijos. Esto es algo normal que pasa en todos los países. Nueve meses después del 9-11 en Estados Unidos, aunque murieron solo tres mil personas en un país de 300 millones, tuvimos un crecimiento observable en la fertilidad. No he estudiado el censo, pero lo que puede probar o rechazar esta hipótesis es confirmar la edad en él.

Se podría integrar una nueva variable a este sistema probabilístico. Por ejemplo, las muertes por hambre o frío en la montaña durante los desplazamientos.

No, sería otro universo de trabajo. No es otra variable. En epidemiología a estos muertos se les llama mortalidad excesiva por causas del conflicto. He hecho estudios de ese tipo, por ejemplo, en Timor Oriental, pero aquí no se hizo.

¿Y solo desplazamientos de población?

Tampoco lo hemos hecho. Es posible, pero el tiempo es limitado. Este peritaje son años de trabajo.

El desplazamiento de personas es otro factor que se puede desprender de un acto de genocidio.

Claro y también los desaparecidos, las violaciones sexuales y muchas otras violaciones a derechos humanos que no he estudiado por falta de tiempo y falta de datos, no por falta de interés.

¿De desplazamiento no hay datos suficientes?

El desplazamiento requiere otra lógica matemática. El desplazamiento se prolonga en el tiempo, mientras que el homicidio ocurre una vez y para una persona. El desplazamiento, la tortura o la violación pueden suceder varias veces y es más difícil documentar.

Una de las innovaciones de este método también es ubicar las zonas militares que estaban establecidas. ¿O no se utilizó la correlación geográfica?

Es una correlación geográfica y suponemos que los que cometieron estos asesinatos son los mismos que están en esta zona. Puede ser o no, yo no probé eso. Mi trabajo fue establecer la cifra de homicidios. Y espero que otros hagan otros análisis de los factores de despliegue militar o de fuerzas de tarea o de desplazamientos de población. Por ejemplo, mi análisis sobre Kosovo estaba relacionado con el desplazamiento de población. Tuvimos datos excelentes y rechazamos la hipótesis que los bombardeos de la OTAN pudieron ser la causa de la migración al ver los datos. La estructura en espacio y tiempo de la migración y la estructura en espacio y tiempo de las matanzas no concordaban. Pero en este caso, hay otros que pueden utilizar mi análisis como una variable más para estudios propios.

Alrededor del área Ixil se crearon campos de refugiados. Han de existir listados de gente que llegó hasta estos campos. ¿No se puede utilizar esta información?

Sí, pero no utilizaría este mismo análisis para ello, porque los desplazamientos ocurren en el tiempo. Es mejor utilizar las listas de los campos e historias retrospectivas tomadas por muestreo aleatorio, si quieren diseñar un nuevo estudio. Mi trabajo fue una pequeña parte de lo que hay qué hacer.

En el caso de Guatemala, ¿qué tan útiles podrían ser los datos que tenga el ejército y que no son conocidos?

Depende. El trabajo fundamental de una institución que usa violencia es mantener sus agentes oficiales trabajando en los intereses de la institución y no en sus intereses privados. Ésta es la lógica de todos los ejércitos desde tiempos de los griegos. Entonces tenemos mucha ideología sobre la importancia de la institución, la fidelidad hacia ella y estructuras de jerarquía que son muy fuertes. Estas instituciones son muy burocráticas, tienen muchos informes, muchas órdenes escritas que van desde arriba hacia abajo. Y de abajo hacia arriba hay informes, y más informes y más informes. Y en cada nivel existe esta burocracia. Siempre los ejércitos niegan que tengan esta información pero siempre mantienen informes de sus operaciones. Si tienen informes en los que cuenten cuántos elementos subversivos mataron y especialmente si identifican a algunos, esto puede ayudar.

¿Y si se identifica el despliegue de fuerzas militares?

Creo que para otros estudios, sí sería importante. Pero para el mío, no, porque yo estoy enfocado en los homicidios.

¿El peritaje se basa en muertes causadas por el ejército?

Exclusivamente.

¿Pero hay cifras de muertos causados por la insurgencia?

No en este peritaje, porque la insurgencia no es la acusada en esta ocasión. Pero puedo decir unas cosas muy interesantes sobre la URNG.

¿Por ejemplo? ¿Se tienen cifras de homicidios cometidos por ellos?

Sí, pero docenas y no centenares.

¿También utilizando el mismo método de coincidencias?

Sí, pero son docenas. No tengo los datos exactos aquí. Pero puedo decir algunas cosas. Si tomamos la razón matemática entre la población indígena y la no indígena es más o menos de 6.6. Hay más o menos 6.6 más personas indígenas que no indígenas en esos tres municipios. Y al tomar en términos brutos la cantidad de personas indígenas y la cantidad de personas no indígenas asesinadas por el ejército es como de 55. Si hacemos el mismo cálculo para la URNG es como de 11.5. Ahora, es muy interesante pensar sobre el índice de preferencia para matar personas indígenas.

¿De parte de ambos?

De parte de los dos. Esto es tomar la razón de víctimas indígenas y no indígenas y las dividimos entre la razón de población indígena y no indígena, que es este 6.6, nos da un índice de preferencia. La preferencia para la URNG es de 1.7; la del ejército, 8. Es decir, la URNG también prefería matar personas indígenas pero su preferencia es débil. Mientras que en el ejército, en términos comparables, fue fuerte.

Muchos soldados eran indígenas, ¿no se documentan los asesinatos hechos por soldados indígenas?

No, ni es relevante para el cargo de genocidio.

Trato de pensar en alguna pregunta que podría hacerle un abogado defensor.

Algo que he escuchado en la prensa muchas veces es que muchos soldados eran indígenas y mataron a otros indígenas. Y que esto no puede ser genocidio. Un soldado que recibe una orden de matar no puede decir sí o no, tiene que cumplir. El soldado como tal no importa y es totalmente irrelevante este argumento. No importa si era indígena, no indígena, gringo o de Marte. Es totalmente irrelevante por la ley militar. Aquí, el punto son los generales y los coroneles que dieron las órdenes. Ni su etnia es tan importante o relevante. Una persona de una etnia determinada puede decidir destruir su propia etnia y es un hecho de genocidio. Pero yo me pregunto, ¿los coroneles y generales eran indígenas o ladinos?

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