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Kate Doyle: La archivista insaciable.

Se ven patrones entre los documentos de varios países de América Latina, que coinciden en cuanto a los períodos de terror y de violencia de Estado.
Es muy evidente que había un adiestramiento, un entrenamiento, una mentalidad compartida, esa es la razón por la que se habla siempre de la doctrina de seguridad nacional.
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Kate Doyle: La archivista insaciable.

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A sus manos han llegado algunos de los documentos más emblemáticos de la historia reciente de Guatemala. El Diario Militar y Plan Sofía son dos de las grandes revelaciones que ella custodia y analiza. Sus peritajes han sido solicitados en comisiones de esclarecimiento histórico y en juicios. Doyle no descansa en la búsqueda de documentos para analizar y reconstruir la fragmentada historia reciente de Latinoamérica.

Redes-lateral

Kate Doyle es analista del Archivo de Seguridad Nacional, un instituto de investigación y organización no gubernamental con sede en la Universidad George Washington, en Washington, Estados Unidos (EE.UU.).  También es directora de un proyecto de documentación sobre Guatemala.

En marzo de este año le fue entregado el premio ALBA/Puffin que se otorga a activistas en derechos humanos, debido a su labor para ayudar a esclarecer crímenes de guerra en varios países de América Latina.

Para realizar su trabajo, Doyle, utiliza la ley de acceso a la información para solicitar al gobierno de EE.UU. la desclasificación de documentos, informes, cables y telegramas que pudieran aportar información sobre la injerencia política de su gobierno en otros países. Pero, además, por su reconocida trayectoria, le han sido entregados documentos que se daban por perdidos y que aportan pruebas en el ensombrecido pasado de Guatemala. 

El 25 de abril se llevará a cabo una audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la que los representantes de las víctimas nombradas en el Diario Militar -que ella hizo público- se enfrentarán a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Estado de Guatemala.

- ¿Por qué eligió Guatemala para sus investigaciones?

En 1994 se firmó el Acuerdo sobre Derechos Humanos en anticipación a los Acuerdos de Paz, que todavía no estaban logrados. En este acuerdo preliminar se creó el mandato de la Comisión de la Verdad, la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) y así me di cuenta que podríamos hacer algo en el National Security Archive con nuestras capacidades y experiencia. Llevábamos muchos años de buscar dentro de los archivos secretos del gobierno estadounidense información que pudiera ser útil a los investigadores de derechos humanos aquí en Guatemala o en cualquier país.

De hecho esa experiencia vino, en parte, del trabajo que hicimos con la Comisión para la Verdad de El Salvador en 1992 y 1993. La idea era, a pesar de que es muy difícil, si no imposible, conseguir información directamente de las instituciones del Estado, de las fuerzas armadas, de la policía, de los servicios de inteligencia dentro de Guatemala. Pero podíamos buscarla dentro de los archivos de nuestras dependencias, porque Estados Unidos tiene una comunicación estrecha con las fuerzas de seguridad de Guatemala y sabíamos ya que tenían información relevante y contundente en cuanto al conflicto y los abusos contra los derechos humanos durante el mismo.

Desde 1994, hemos mandado más de mil solicitudes al Departamento de Defensa (el pentágono), a la CIA (Central Intelligence Agency), al departamento de Estado, a la embajada de los Estados Unidos en Guatemala, o sea, varias dependencias del gobierno federal y como respuesta de estos cientos y cientos de solicitudes, a través de los años, hemos recibido docenas de miles de documentos desclasificados.

-¿Cómo procesan toda esa información?

Los leemos (los documentos) cuando los recibimos. Uno por uno. Pero esa información ha llegado a lo largo de los años, no es que de un día a otro me lleguen diez mil hojas. Poco a poco, responden muy lentamente a mis solicitudes. Puede costar, no semanas ni meses, sino años para conseguir documentación.

- ¿Cuáles han sido los hallazgos más relevantes obtenidos a través de la solicitud de información pública?

Bueno, es importante entender que las obligaciones de los oficiales de los Estados Unidos en este país, Guatemala, como en cualquier otro país, en donde tenemos una embajada es llevar a cabo la política de los Estados Unidos. Para hacer eso deben, como parte de su obligación, recopilar información, hablar con la gente, tener enlace con sus contrapartes en el Estado de Guatemala. Tomando notas, recuperando información, enviando la información y su análisis desde aquí hasta Washington para que pueda generar su política. Toda esa información es al servicio de las estrategias, la creación de la política de los Estados Unidos en Guatemala.

Por eso, los oficiales de la embajada, los oficiales de la CIA, con su sede clandestina aquí, los agregados de la defensa, como se llaman, del Pentágono, que tienen su contraparte en el ejército, todos tienen que recopilar y analizar este tipo de información.

Entonces, tenemos, por ejemplo, mensajes de los agregados de la defensa hacia el Pentágono, hacia la Agencia de la Inteligencia de la Defensa, que es una dependencia de ellos, describiendo quiénes son los oficiales con más poder, dónde trabajan en el país, en qué áreas y qué política de contrainsurgencia utilizan o tienen, qué tipo de operativos pueden tener, hasta información sobre casos específicos con nombres.

-¿Ha logrado conocer la estructura de esa sede clandestina de la CIA en Guatemala?

Pues no se puede. Realmente es imposible averiguar todo lo de la CIA desde los documentos desclasificados. Porque la CIA tiene muchas protecciones de la ley para preservar y encubrir, bueno, esconder y proteger muchos aspectos de su trabajo clandestino en cualquier país. Por ejemplo, por ley no se puede revelar sus métodos o fuentes de inteligencia.

Pero sí podemos ver o analizar que la CIA siempre tenía gente en Guatemala, siempre tenía enlaces estrechos con sus contrapartes en los servicios de inteligencia. Sabemos, por ejemplo, no desde los documentos desclasificados, sino por periodismo de investigación en los Estados Unidos, que a pesar de la decisión de los Estados Unidos de terminar con la asistencia militar al ejército guatemalteco en los años 70 y 80, debido a la violencia tremenda del Estado de Guatemala; a pesar, de esa decisión de terminar todo tipo de financiamiento abierto hacia el ejército, todo ese tiempo hubo fondos clandestinos que iban a los servicios de inteligencia.

Entonces, con varias fuentes de información, incluyendo los documentos desclasificados, si podemos armar un análisis bastante profundo de cómo operaba la CIA en Guatemala, pero no sólo con los documentos.

- ¿Cómo llegó el Plan Sofía a sus manos?

Como en el caso del Diario Militar, una persona conocida me llamó y me pidió aceptar un paquete para sacarlo del país. La persona sabía que yo era, y sigo siendo, perita en el caso de genocidio que se lleva en España y en particular mi peritaje se enfoca en análisis de documentación. Entonces, esa persona buscando una manera de rescatar y dar a luz los documentos de Operación Sofía me pidió llevar los documentos fuera del país y llevarlos al juez en España. Honestamente, no sabía qué era lo que me habían entregado, hasta que llegué a Nueva York y abrí el paquete y ahí vi ese documento impresionante.

- ¿Es posible definir la línea de mando del ejército con el Plan Sofía?

Sí, el documento viene desde la orden por parte del General López Fuentes (Héctor Mario) de llevar a cabo una operación en el área Ixil, en los meses de julio, agosto y septiembre de 1982; hasta sus comandantes en el campo, los que se encargan de hacerlo, hasta las patrullas en los pueblitos.

- ¿En el Plan Sofía se mencionan las razones para llevar a cabo la operación, además de perseguir a la contrainsurgencia?

Se hace referencia a las comunidades indígenas, y muy clara, que dice que las comunidades en el área Ixil ya han sido convencidas por la guerrilla. Mencionan que el cien por ciento de las comunidades de esta área ya está convencido. Es una manera de decir que esta persona ya está aliada a la guerrilla y esto los convierte en un blanco como enemigo interno, según la doctrina de seguridad nacional que manejaba el ejército guatemalteco en ese entonces. Es bastante claro lo que querían decir.

- ¿Qué método utiliza para analizar los documentos y ponerlos en contexto?

Creo que es muy importante entender que ningún documento desclasificado es una prueba de un crimen, esos documentos viven dentro de una colección muy amplia de testimonios de derechos humanos, informes, noticias, desde pruebas de personas sobrevivientes, de otros documentos de otra índole y sólo se pueden analizar dentro de este mismo contexto.

Aunque el análisis que voy a producir para la Corte será un análisis del Plan Sofía o de los documentos desclasificados de Estados Unidos, mi análisis surge desde una valuación amplia de todas las fuentes, todos los documentos y la información que puedo tener. He trabajado en América Latina por más de 20 años y en todo este tiempo he manejado, leído, analizado, comparado con otras fuentes de información, documentos de Estado de los Estados Unidos o los de El Salvador, de Perú, de Argentina y eso me ha dado un tipo de experiencia única y rara para poder utilizar y analizar bien esos documentos.

-¿Hay patrones comunes en los documentos de los países de América Latina?

Se ven patrones entre los documentos de varios países de América Latina, que coinciden en cuanto a los períodos de terror y de violencia de Estado. Es muy evidente que había un adiestramiento, un entrenamiento, una mentalidad compartida, esa es la razón por la que se habla siempre de la doctrina de seguridad nacional.

Hubo un momento histórico en América Latina, en que los Estados Unidos promulgó una doctrina masiva de la Guerra Fría y en particular nacida de la revolución de Cuba en 1959. Por supuesto, la Guerra Fría creció anteriormente, pero fue un punto decisivo; y desde ahí lo puedes ver en los planes de los ejércitos de Argentina y en las órdenes de operaciones del ejército de Guatemala, y en los documentos de las fuerzas armadas de Perú.  Poco a poco, por razones de esclarecimiento histórico, o por razones legales y judiciales, están emergiendo este tipo de documentos.

- Se ha definido a la Escuela de las Américas como la incubadora de esa doctrina masiva de la Guerra Fría.  ¿Hay algún hallazgo sobre el tema? ¿Hay documentos donde se descubren lineamientos ideológicos o estrategias a seguir?

Más que escribir los planes, se promulga una política de contrainsurgencia. Eso implica doctrina, planes y cooperación. La Escuela de las Américas, ahora con otro nombre pero todavía existe, tanto como otras escuelas en Estados Unidos. Todos nosotros nos enfocamos en la notoria Escuela de las Américas, que por supuesto fue clave en la formación de generaciones de oficiales de los ejércitos de América Latina, pero hay otras escuelas, hay por ejemplo una escuela de control de comandos en Fort Lauderdale, Kansas, que es importante.

Hay una escuela de inteligencia que se llama Fort Huachuca en Arizona (Fort Huachuca Military Intelligence School (MIS)). Hay varias escuelas y nos hemos enfocado en la Escuela de las Américas como si fuera la única pero la realidad es otra. La Escuela de las Américas era sólo una institución de formación de seguimiento de doctrina de inteligencia que brindó educación a oficiales estudiantes de las Américas para entrenarlos.

Entonces sí desde allí, desde las instituciones del ejército de los Estados Unidos, surgió una doctrina que se compartió con los ejércitos de las Américas.

-¿Cree que con las pruebas que tienen actualmente se logre una condena por genocidio en el caso que se lleva en España?

Yo no puedo decir eso. Esto es un proceso legal con la corte de Guatemala,  y tanto los abogados de ambos lados como el juez, o la jueza, deben concluir. Yo puedo simplemente participar como perito y aportar los documentos que pueda. 

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