Más que vergüenza...

Normalmente, cuando escribo esta columna tengo una idea clara en mente de lo que quiero escribir. Hoy tengo varios en mente, alguien una vez me dijo que en Guatemala siempre hay noticias, siempre hay emoción.

Ya es momento de que nos demos cuenta que el factor humano es lo único que nos va a sacar de este hoyo

Yo empiezo a sentir que cada vez se pone más difícil, que nos estamos deshumanizando y que las cosas que están pasando son malas, muy malas.

Ayer, bajo cántaros de lluvia, una amiga muy querida me contó qué estaba pasando en el Colegio Alemán. Y es que tengo días de estar viendo en las redes sociales un movimiento que hasta anoche no me era claro. Lo que está pasando en palabras de mi amiga es "vergonzoso" yo creo que es más que eso.

Ahí les va el resumen: dos jóvenes de 14 años acosaron  a una niña de 11 años, al punto de que esta tomara un video de su vagina, posteriormente los jóvenes subieron el video a Youtube. El Colegio entendió este acto como una falta de disciplina y como era de esperar, los dos alumnos fueron expulsados.

Las sanciones son el resultado del incumplimiento del deber establecido en la norma, es la reacción que tiene la autoridad para protección del resto de la comunidad. Para un alemán esto es incuestionable, es la consecuencia a una acción.  En materia penal, los menores de edad son inimputables es decir, los menores de 18 no pueden cometer delitos y no se van a la cárcel, porque se considera que no son capaces de entender qué están haciendo, que no tienen la madurez. Este tema es discutible, en otros países los niños de 14 años como estos sí pueden ser condenados penalmente. Aun y cuando en Guatemala ellos no pueden ser juzgados, estos jóvenes sí eran sujetos a sanciones de conducta y el Colegio estaba en obligación de expulsarlos. ¿O cree usted que lo justo era que se quedaran en el colegio y que todo siguiera como que si nada hubiera pasado?

Aparentemente, hay papás, abogados, jueces y autoridades que consideran que es derecho de esos jóvenes permanecer en el colegio; acusan al Colegio de violar sus derechos y aunque usted no lo crea hay procesos penales en contra de las autoridades de la Asociación Alejandro Von Humboldt.

Hay tantos temas derivados de este caso... Siempre creo que la víctima es lo más importante, y supongo que esa niña quedo sumamente afectada, ya que estos jóvenes la dejaron sin dignidad. Es muy importante para los niños y jóvenes desarrollar su identidad sexual, reconocerse en esa etapa, y esto seguramente la marcará para siempre. Fue usada como un objeto sexual.

Creo que a final de cuentas, los jóvenes estos también son víctimas de unos papás sin valores, que no les enseñan que sus actos tienen consecuencias, que no les enseñan a respetar a los demás, que si ahora hacen esto ni me quiero imaginar qué van a hacer cuando tengan 24. Están aprendiendo a que la justicia se compra. Igual que la madre de Roberto Barreda, estos padres ponen la cara y se justifican ante los inhumanos actos de sus hijos. Estos papás están accionando el sistema de justicia alegando que su hijo tiene derecho que lo inscriban de nuevo en el Colegio, poniendo así en peligro a los demás alumnos con un monstruo como el que ellos han creado.

De nuevo el sistema judicial corrupto de Guatemala se presta a este jueguito de familias poderosas, y  por un problema disciplinario educativo están ridiculizando al país. Imagínese usted, los ciudadanos alemanes en plena crisis económica mediante el pago de sus impuestos subvenciona un colegio en Guatemala que en lugar de invertir en educación está envuelto en un lío legal.  Si yo fuera alemana me moriría de la rabia.

Yo como guatemalteca me muero de la rabia y condeno a esos papás, abogados, jueces y autoridades que se prestan a esta injusticia. Al igual que condeno a los diputados que se oponen a la reforma magisterial, amenazando a la Ministra de Educación, Cynthia del Águila. Ya es momento que nos demos cuenta que el factor humano es lo único que nos va a sacar de este hoyo, la educación integral es importante, enseñar a los niños y jóvenes que sus acciones tienen consecuencias  es fundamental para que este país tenga esperanza.

Por el otro lado, doy las gracias a las autoridades del Colegio por haber hecho lo correcto. Y por este medio apoyo al Colegio Alemán.

 

Soy Abogada porque creo en la cooperación social, en la necesidad de establecer límites y normas pero antes que nada creo en la libertad. Mi columna se llama CA-5 porque creo en un mundo sin fronteras, crearlas solo favorece intereses perversos. Soy parte de Creative Commons Guatemala, considero que las nuevas tecnologías de la comunicación y la información nos abren las puertas para crear un mundo más abierto, cercano y más tolerante. Trabajé como asesora de la Comisión de Transparencia en el Congreso y ahora doy clases de Derecho Parlamentario en la Universidad Francisco Marroquín.

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