“Si yo fuera sano me gustaría ser albañil, para ganar más y ver las casas desde lo alto”

Sacatepéquez

LUIS ARTURO TURUY

Lustrador de zapatos
Ciudad Vieja
Edad en el momento de la entrevista (2017)/ 32
Lugar más lejano al que ha viajado/ “Sólo una vez fui a la capital, a conocer. Tenía 14 años. Fui solito. No me gustó porque escuchaba tiros y había muchos ladrones. Una vez fui a Los Aposentos a ofrecer lustre, pero me fue mal porque la gente sólo bañándose estaba”.

 

Luis Arturo lustra zapatos en la iglesia de La Merced de La Antigua. Vive en Ciudad Vieja con su mamá de 52 años, quien vende tortillas. Es lustrador desde los 13 años, “para ayudar a mi madre”. Tiene polio y padece de ataques epilépticos. “Por eso no puedo hacer otro trabajo”, explica. “Desde pequeño tengo ataques. No avisan. Me golpeo, por eso tengo heridas en la frente”. Las medicinas que toma son caras, pero algunas personas le ayudan. También recoge latas y botellas para vender. Trabaja desde temprano en la mañana hasta las 8 de la noche, y los vecinos lo conocen porque tiene años de ser lustrador frente a la Iglesia. “Me saludan, son mis amigos. Vengo a lustrar todos los días, menos cuando me enfermo. Entonces mi mamá no me deja. Cuando hay luna llena me dan ataques aunque tome el medicamento. Hace cuatro días me dio uno”, cuenta. “Si yo fuera sano me gustaría ser albañil, para ganar y ver las casas desde lo alto”.