“El sistema nos hace creer que con tener pisto somos ricos”

Quiché

FELICIANA HERRERA CETO

Estudiante
Nebaj
Edad en el momento de la entrevista (2017)/ 26

 

Feliciana es originaria de la aldea Tzalbal, a 13 kilómetros al norte de Nebaj, Quiché, una aldea modelo del tiempo de la guerra. Pertenece a la Universidad Ixil y también ayuda con los oficios de la casa. Vive con sus padres. En la casa viven 4, con una sobrina. 5 hermanas y 3 hermanos, pero ya casados, viviendo por su cuenta. En Tzalbal estudió la primaria y los básicos, ya el bachillerato en ciencias y letras y el técnico universitario en turismo lo estudió en Sololá. Estuvo 4 años ahí. Se graduó en el 2010 y se regresó a Tzalbal. Desde el 2013 está estudiando y apoyando en la Universidad Ixil. La infancia fue difícil por lo económico, hasta que el papá estudió y se graduó de maestro a las 64 años, entonces mejoraron las oportunidades. “Soy la única de mis hermanos que se graduó. Regresaba tres veces al año a Tzalbal. Sembramos maíz, tomate de palo, flores, plantas medicinales, frutas y hojas para tamal. Desde hace tras años tenemos el mercado campesino, donde no se usan bolsas de plástico, y las verduras son sin químicos, sólo usamos abonos orgánicos”. Acerca de la desigualdad, dice que “el sistema nos hace creer que con tener pisto somos ricos, pero reflexionando más no es así; tener carro, tener moto, una gasolinera, lo que llaman ‘desarrollo’, eso no es riqueza; riqueza es vivir bien, el buen vivir, tener techo y comida, y lo que sobre de comida, venderlo. Hay mucha discriminación, mucha desigualdad, mucho individualismo, en vez de valorar lo comunitario. Las personas adultas todavía no lo entienden, lo mismo que muchos jóvenes que si el sueño urbano”.