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Crónica de una votación que nunca debió ser
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Crónica de una votación que nunca debió ser

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Fuimos víctimas del conflicto armado, pero era una guerra, y en una guerra mueren inocentes y culpables. Lo que sabemos es que al señor Ríos Montt lo aprecian mucho aquí. Cuando estaba Lucas García, había masacres y muchos tuvimos que salir huyendo, pero Ríos Montt calmó las cosas. Aquí tenemos a varios amigos que fueron rescatados por Ríos Montt”, afirma Bernal el candidato del PP.
Pedro Raymundo Cobo no sabía si pintar las piedras y los postes de verde o de morado, mientras el partido TODOS acabó financiando una campaña política que llamaba a votar por la UNE.
Un total de 32 mil 201 ciudadanos de Nebaj, El Quiché, estaban inscritos en el padrón electoral.
Virgilio Bernal Guzmán, quien buscaba la reelección con el Partido Patriota (PP), se reúne con sus seguidores una noche antes de las elecciones.
Pedro Raymundo Cobo fue candidato de la antes gobernante Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), en coalición con Gran Alianza Nacional (GANA). Actualmente milita con TODOS.
Un enfrentamiento entre la familia de Amalia Melendrez y un grupo de mujeres afines al Partido Patriota culminó con el despojo de la vara del secretario ejecutivo de la alcaldía indígena, Miguel de León Ceto.
Dos autobúses trasladaba a votantes al centro de Tzalbal.
Antes de que se abrieran las urnas pobladores de Tzalbal hacían cola para emitir su voto.
La participación a las elecciones fue masiva, tanto en los centros de votación del área urbana como en los del área rural.
Después de dos años de batalla legal y de conatos de disturbios, se celebraron unas elecciones, que según expertos, no debieron realizarse.
Durante dos años, los nebajenses no tuvieron seguridad sobre cuáles eran sus legítimas autoridades municipales: cada candidato reivindicaba como propia la vara edilicia.
Muchos de los votantes no podía leer ni escribir.
La presencia de personas mayores fue notable. Hubo poca presencia de jóvenes.
Pedro Raymundo Cobo vota. Pap Lu, Pedro en Ixil, es maestro de educación primaria. Fue alcalde dos veces, primero con un comité cívico, y luego con la UNE. Tras las elecciones del 2011 se integró a Todos.
Momento en que Virgilio Bernal emitie su voto. Pap X’hel, Virgilio en Ixil, ha sido tres veces alcalde de Nebaj y ha pertenecido a tres partidos en los últimos 15 años: DC, FRG y PP.
La presidenta de una de las mesas muestra una de las boletas con voto para la UNE-GANA
Pedro Raymundo Cobo celebra el triunfo junto a sus seguidores en la casa de campaña.
El oficialista Virgilio Gerónimo reconoció la derrota en la sede del partido donde esperó los resultados del Tribunal Supremo Electoral.
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Historia completa Temas clave

Con la victoria del candidato del partido Todos, Pedro Raymundo Cobo, concluyó, este 12 de enero, el sicodrama tragicómico de la repetición de las elecciones de Nebaj. La población del mayor municipio ixil está hoy más dividida, sus odios más exacerbados a causa de distintos fallos de cortes y tribunales de justicia, de la intervención del Gobierno, de diputados y de intereses económicos que han escogido Nebaj como campo de batalla.

Durante dos años, los nebajenses no tuvieron seguridad sobre cuáles eran sus legítimas autoridades municipales: cada candidato reivindicaba como propia la vara edilicia. Finalmente, tras dos años de batalla legal y de connatos de disturbios, se celebraron unas elecciones que nunca debieron realizarse.

Justicia versus Democracia

Todo empezó con las elecciones de septiembre del 2011, cuando en la papeleta electoral, sobre el símbolo del Partido Patriota (PP), en vez del nombre del alcalde saliente Virgilio Bernal Guzmán, apareció la palabra “vacante”. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) nunca dio una explicación por este error ante las cortes que conocieron el asunto. La hipótesis que manejan miembros del TSE de Nebaj de forma extraoficial es que, cuando la instancia electoral imprimió la boleta, la Contraloría General de Cuentas no había entregado aún el finiquito a Virgilio Bernal. Sin este documento que avala el buen manejo de fondos públicos, los alcaldes salientes no pueden volver a presentarse a unos comicios.

Virgilio Bernal Guzmán salió derrotado de las elecciones del 2011, pero inmediatamente después, impugnó el resultado por el error en la papeleta. Empezó, entonces, una interminable batalla legal que evidenció todos los defectos del sistema de justicia guatemalteco: amparos, apelaciones, resoluciones sin notificación a las partes, tardanzas inexplicables, uso de pequeños juzgados departamentales para entorpecer la justicia se sucedieron a lo largo de dos años.

Los despropósitos judiciales nunca dejaron de golpear el proceso electoral. La primera fecha señalada para realizar los comicios fue el 15 de diciembre de 2013. Sin embargo, a petición del alcalde Pedro Raymundo Cobo, el TSE decidió postergarlas hasta finales de enero 2014. Esta decisión disgustó al candidato patriota y al candidato de Líder, Juan Clemente Raymundo Velazco. Este último interpuso un amparo ante el juzgado de turno de Villanueva, el cual resolvió a su favor. El domingo 15 de diciembre, a medio día, el TSE recibió la orden por parte de este juzgado poco versado en temas electorales, de realizar los comicios esa misma tarde.

Ante la imposibilidad material de organizar y realizar un proceso electoral en unas cuantas horas, el presidente de la junta electoral de Nebaj, Oto René Calderón, decidió renunciar. “Tenía que cuidar mi salud”, declaró Calderón, mientras esperaba su turno para votar el domingo pasado. Esta renuncia dio al TSE la excusa perfecta para decretar una nueva fecha para las elecciones, el 12 de enero de 2014, día en el cual pudieron al fin realizarse. “Todo este proceso supuso un gran desgaste para el pueblo. Ha sido un factor de división. Se demuestra que nuestra democracia es frágil ya que cada quien puede poner amparos a su antojo”, explicó Oto René Calderón. 

Sumando absurdo sobre absurdo, la Corte Suprema de Justicia obligó a los candidatos a presentarse con los mismos partidos que en 2011. La razón: estas no eran nuevas elecciones, sino la repetición de las del 2011 que quedaban invalidadas.  Pero el panorama político había cambiado notablemente en dos años: Pedro Raymundo Cobo se había cambiado de la UNE a TODOS, y la alianza UNE-GANA por la cual se había presentado había desaparecido tiempo atrás. Otro contendiente, el partido CASA, se había disuelto, como también se había desintegrado el Comité Cívico Todos Nebajenses.

Esta repetición de elecciones, con tintes de viaje en el tiempo, supuso extrañas situaciones. Pedro Raymundo Cobo no sabía si pintar las piedras y los postes de verde o de morado, mientras el partido TODOS acabó financiando una campaña política que llamaba a votar por la UNE. Por su parte, la UNE amenazó con impugnar las elecciones por el uso de su símbolo electoral por un candidato sin vínculos con esta agrupación. El propio TSE, ante la incertidumbre jurídica que generó esta inédita coyuntura, decidió curarse en salud e imprimir dos boletas diferentes: una idéntica a la del 2011, la cual acabó siendo utilizada, y otra con los partidos actualizados de los candidatos.

La serie de disparates electorales y judiciales contrasta inevitablemente con la actitud de la mayoría de los pobladores de Nebaj, el cual, masivamente, en orden, con la solemnidad que lo caracteriza, acudió desde tempranas horas de la mañana a los centros electorales. Estas elecciones registraron un 70 por ciento de participación ciudadana.

Pap X’hel

La casa color naranja del abogado y notario Virgilio Gerónimo Bernal Guzmán se ha convertido en el cuartel general de los patriotas. El viernes, dos días antes de las elecciones, el patio y los corredores están atestados de hombres, mujeres y niños. Todos sonríen y se muestran amables. “El Licenciado ya va a llegar, y ya los va a recibir”, nos indican.

Pap X’hel, don Virgilio en idioma ixil, ha sido tres veces alcalde de Nebaj y ha pertenecido a tres partidos en los  últimos 15 años: DC, FRG y PP. Llega por fin. Entra en uno de los salones de la casa y poco después, nos invita a pasar. En el salón más de 30 líderes del partido sentados en bancos y sillas. Al fondo del salón, está Bernal sentado en un enorme sillón de terciopelo verde. Es un rey medieval en su trono, rodeado de sus fieles cortesanos. Bajo de estatura y de complexión delicada, pequeño bigote y facciones agudas. Nos permite sentarnos a su derecha para iniciar la entrevista.

Dice estar seguro de ganar las elecciones. Confía en que todo se hará bajo un clima de tranquilidad y serenidad, ya que los nebajenses “no somos violentos”. Afirma tener un programa de gobierno para los próximos 30 años. Su prioridad son los accesos a las comunidades rurales, ya que sin buenas carreteras, “no se puede tener salud, educación o vivienda digna”.

Sus críticas más acerbas van en contra de la “supuesta” alcaldía indígena a quien niega toda representatividad en el municipio. La alcaldía indígena es un grupo político creado por el ex comandante del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) y ex diputado de la Unidad Revolucionaria Guatemalteca (URNG) Pablo Ceto. Este grupo, que se presenta a sí mismo como una autoridad ancestral, lucha desde hace varios años contra los proyectos hidroeléctricos en el área ixil. En este proceso, la alcaldía indígena ha sido protagonista, primero rechazando la legitimidad de la repetición de elecciones, y luego, entrando en confrontación directa con el Partido Patriota. Virgilio Bernal los detesta: “Ellos crean conflictos para que haya donaciones del extranjero, porque de eso viven”.

Miguel de León, secretario ejecutivo de la alcaldía indígena afirma que Virgilio Bernal ha sido el mayor impulsor de las hidroeléctricas  en la región, y que ha recibido dinero de estas empresas para su campaña. Bernal lo niega: dice que Nebaj debe aprovechar sus riquezas, pero que la población debe ser consultada y obtener beneficios de la explotación de los recursos.

En cuanto al juicio por genocidio, que dividió a la población de Nebaj, Bernal afirma que este no ha sido un tema relevante de la campaña ni por un bando ni por el otro. “Fuimos víctimas del conflicto armado, pero era una guerra, y en una guerra mueren inocentes y culpables. Lo que sabemos es que al señor Ríos Montt lo aprecian mucho aquí. Cuando estaba Lucas García, había masacres y muchos tuvimos que salir huyendo, pero Ríos Montt calmó las cosas. Aquí tenemos a varios amigos que fueron rescatados por Ríos Montt”, afirma el entonces candidato. Bernal fue señalado de haber organizado, junto a la Fundación Contra el Terrorismo, una manifestación de apoyo al exdictador, hecho que negó vehementemente, afirmando que había sido un movimiento espontáneo de ciudadanos ixiles.

Mientras el líder del PP en Nebaj, habla, todos los presentes aprueban, y celebran sus frases más punzantes.

A la izquierda de Bernal se sitúa un hombre que parece ser su asesor: de vez en cuando, le sopla discretamente algunas respuestas o le recuerda algunos puntos a tratar. Al final de la entrevista, el hombre pide la palabra para “agregar algunas cosas”.

Se llama Francisco Raymundo Hernández y dirige una organización llamada “Convergencia de organizaciones indígenas”. Habla de los grupos izquierdistas que no se han “desmilitarizado ideológicamente”, grupos que buscan la confrontación y que “denigran al gobierno” tachándolo de “genocida”. Explica el fracaso de los partidos de izquierda de Guatemala, a diferencia de los de El Salvador y Nicaragua, por rencillas personales entre sus dirigentes. Indica que los acuerdos de paz conllevan el fortalecimiento del Estado y de los derechos de los pueblos indígenas. Por fin, elogia los grandes conocimientos en materia legal del licenciado Virgilio.

El hablar de Francisco Raymundo Hernández delata la habilidad retórica y la sólida dialéctica que se adquiría en las organizaciones insurgentes. En efecto, lo dice él mismo, fue miembro del Ejército Guerrillero de los Pobres, y ahora parece ser el ideólogo del Partido Patriota de Nebaj.

El 29 de mayo de 2013 dejó una imagen que se hizo famosa: muestra a la cúpula del CACIF rechazando en bloque la sentencia y la condena a 80 años de cárcel en contra del general Efraín Ríos Montt. Detrás de los grandes empresarios sentados en primera fila, hay un grupo de indígenas de pie. En el centro, en tercera fila, vestido con un cotón, el traje tradicional ixil de color rojo, aparece Francisco Raymundo Hernández con semblante serio.

Pap Lu

La casa del alcalde Pedro Raymundo Cobo es tan amplia como la de Bernal, pero su construcción es más modesta: techo de lamina, paredes de blocks sin pintar y suelo de cemento desnudo. También se ha convertido en el centro de operaciones de campaña y por doquier se agitan colaboradores. Una habitación está ocupada enteramente por aguas gaseosas donadas por el partido Todos que serán repartidas a los voluntarios.

El alcalde se acerca con una amplia sonrisa. Corto de estatura, fornido, y personalidad bonachona.  Pap Lu,  don Pedro en ixil, es maestro de educación primaria. Ha sido alcalde dos veces, primero con un comité cívico, y luego con la UNE. Tras las elecciones del 2011, siguió al diputado Carlos Enrique López Girón, su padrino político, al partido Todos.

Lanza algunos dardos en contra de su oponente. Lo califica de “prepotente y violento”. Un día antes de los comicios, teme que este no acepte la derrota e incite a sus seguidores a manifestarse violentamente. En realidad, tanto Virgilio Bernal como el diputado que lo acompañaba, Estuardo Galdámez, reconocieron rápidamente su derrota.

El programa político de Raymundo Cobo es tan sencillo como el de su opositor. Promete que  seguirá “la buena atención, la buena coordinación, la buena distribución de los fondos del Estado, para que cada uno reciba su proyectito.” No habrá, dice, favoritismos entre aldeas y comunidades de Nebaj.

En cuanto a las hidroeléctricas, el alcalde afirma que no tomará ninguna decisión sin antes consultar al pueblo. Si el pueblo rechaza un proyecto, esa será la posición de la municipalidad. “Todo proyecto es importante siempre y cuando sepan entrar y respeten la autonomía municipal. Hay que ver cuáles son los beneficios y las regalías. Si le conviene a la población, ¿por qué no aceptar? Pero ellos quieren venir a apropiarse de los recursos y que nosotros sigamos siendo pobres”, declara.

En estos dos últimos años Raymundo Cobo ha sido consecuente son su discurso. Por ejemplo, a la empresa Trecsa, (Transportadora de Energía de Centroamérica), que pretendía implantarse en Nebaj, contestó que él era solo un administrador y que no podía disponer de los terrenos del ejido de Nebaj sin antes consultar a la población. Trecsa y la municipalidad aún no han llegado a un acuerdo. Según Miguel de León Ceto, secretario ejecutivo de las alcaldías indígenas, esta actitud del alcalde frente a los proyectos de energía explican en gran medida el apoyo del gobierno central a su oponente, Virgilio Bernal.

Pedro Raymundo Cobo ha recibido el apoyo de la mayoría de organizaciones sociales asentadas en Nebaj, muchas de las cuales han promovido los procesos judiciales en contra de militares que participaron en el conflicto armado, o trabajan en proyectos de memoria histórica. Hasta cierto punto, la oposición entre Raymundo Cobo y Bernal Guzmán se superpone a la fractura heredada de la guerra.

Preguntado sobre su opinión sobre el juicio por genocidio, Raymundo Cobo se limita a decir que Ríos Montt y el presidente Otto Pérez Molina utilizan al candidato del PP en su propia defensa. La noche de su victoria, quizás exaltado por la situación, el alcalde dejó más clara su  posición: “En el conflicto armado quisieron exterminarnos, pero aquí estamos. Hemos retoñado en todos estos niños”.

En la conferencia de prensa improvisada al declararse vencedor de los comicios, Pedro Raymundo Cobo aprovechó para pedirle al Gobierno que respete a la municipalidad de Nebaj, y que acepte trabajar con él en el desarrollo del municipio. Entre chiflidos, cohetes, hurras y saludos de sombrero, el alcalde criticó que con el dinero invertido en estas elecciones, se hubiera podido construir por lo menos dos escuelas, o combatir la desnutrición crónica en el municipio.

Finalizado su discurso de victoria, dejó paso a un pastor evangélico quien dirigió la oración.

Día de elecciones

Todos los medios de comunicación resaltaron el éxito de los comicios. Una “fiesta cívica”, fue la expresión más utilizada por los reporteros. En efecto, la jornada transcurrió sin ningún incidente violento. Más del 70 por ciento de la población de Nebaj salió a votar, y la organización por parte del Tribunal Supremo Electoral fue intachable. El conteo de los votos fue extremadamente ágil y nadie puso en duda los resultados. Los observadores presentes resaltaron la transparencia de los comicios y el civismo del pueblo de Nebaj.

Un contingente de 350 policías resguardaba los centros de votación y puntos estratégicos de la cabecera municipal. Llamó la atención que la fuerza policial que tomó posición frente a la municipalidad estuviera compuesta casi solo por mujeres. Una oficial explicó que se había movilizado a gran parte del personal administrativo de la PNC. El ambiente era sereno y algunos policías bromeaban con los niños curiosos.

Esto contrastó con los temores de muchos nebajenses antes de las elecciones, y con los signos negativos enviados desde el Gobierno central. Por ejemplo, apenas tres días antes de los comicios, el Ministerio de Desarrollo hizo una entrega de bonos seguros a mujeres de Nebaj, lo que fue interpretado como un intento de desequilibrar la balanza hacia el Partido Patriota.

Otro momento tenso se dio con el envío de maquinaria del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda para reparar la carretera de terracería que va de Nebaj a Salquil Grande. Pedro Raymundo Cobo fue el primer sorprendido, ya que en ningún momento el ministerio coordinó esta obra con la municipalidad. Esto también fue visto como una maniobra electorera por los partidarios del alcalde. La presencia de la maquinaria provocó un enfrentamiento entre pobladores que dejó como saldo dos mujeres heridas. La víspera de las elecciones, el conductor de uno de los tractores admitió a Plaza Pública que, según el candidato que resultara ganador, la maquinaria proseguiría o no los trabajos.

El diputado patriota Marco Antonio Lemus Salguero, quien llegó a apoyar a Virgilio Bernal, negó cualquier relación entre la reparación de la carretera y las elecciones. “En el ministerio tienen su propio cronograma, y no olvide que estamos a principio de año, cuando empiezan los trabajos en todo el país”, declaró. El lunes por la mañana, el convoy de máquinas y camiones del CIV abandonó Nebaj dejando la carretera a Salquil Grande en el mismo deplorable estado.

Acarreo y registro de votantes

El domingo a las 7 de la mañana, el centro de votación de Tzalbal abrió. Antes de que llegaran los primeros votantes, ya estaban listas las vendedoras de atol, tamales y huisquiles cocidos. Pronto, se formaron las filas silenciosas y compactas. Todo se desarrolló con gran seriedad: los fiscales de cada partido atentos a no perder ningún movimiento de los miembros de las juntas electorales, los observadores de Observe Nebaj, grupo formado con el apoyo de Acción Ciudadana, rellenando sus formularios, los policías ejerciendo una presencia discreta. Los votantes llegaban por oleadas, como si bajaran de camiones o buses.

En efecto, una visita a las sedes del PP y de Todos en Tzalbal reveló la intensa actividad de acarreo de votantes que se estaba realizando. Pick ups y microbuses llegaban a dichas sedes cargadas de votantes. En las sedes, gracias a su número de empadronamiento, se les indicaba a qué mesa electoral dirigirse. En el cuartel del PP, Santos Pablo Álvarez, coordinador y síndico de Tzalbal, explicó que ellos traían a las personas de las aldeas de forma escalonada, para que no tuvieran que esperar mucho tiempo en las filas de los centros de votación.

La misma práctica se pudo ver en el bando de Todos (o de la UNE si se prefiere), dos buses estaban a disposición de la organización. Tomás Gusaro Gusaro, coordinador del  partido, aseguró tener todo organizado para transportar a 2mil  personas al centro de votación de Tzalbal.

El acarreo de votantes por parte de los partidos políticos es una práctica estrictamente prohibida ya que el voto debe ser libre y secreto. Así lo confirmó Matilde Terraza, coordinadora de la misión de observación Observe Nebaj, quien llamó a denunciar estos hechos. Sin embargo, admitió, sin estos transportes gratuitos, la gente de las aldeas alejadas no acudiría a votar.

Más preocupante aún que el transporte, fue el registro de votantes por parte de los partidos. En la sede del PP en Nebaj, por ejemplo, un pequeño centro informático compuesto por unas diez computadoras con sus respectivos operadores, efectuaba su propio conteo de los votos. En el mismo salón, un afiliado registraba a los votantes que volvían de los centros de votación con su comprobante. Anotaba sus nombres completos y números de empadronamiento. Según otras denuncias, que Plaza Pública no pudo comprobar, en la sede de Todos, se le explicaba a los votantes cómo señalar correctamente el símbolo del partido UNE sobre un símil de la boleta electoral.  

Cuando se le preguntó al jefe de las juntas electorales de Nebaj, Oscar Samuel Molina, sobre estas prácticas, este indicó que tenía una llamada urgente que atender, y que contestaría luego. Desgraciadamente, no hubo oportunidad de repreguntar.

La jornada electoral siguió su rumbo hasta las seis de la tarde, hora del cierre de las urnas. Pronto, los alguaciles, vocales, secretarios y presidentes de cada mesa electoral, empezaron el conteo. De vez una cuando, un pequeño pleito con respecto a una papeleta o a una mala mirada estallaba entre fiscales de la UNE y el del PP, pero rápidamente los miembros de la mesa resolvían la situación.

Los primeros conteos en la cabecera favorecieron a Raymundo Cobo, y esta tendencia se mantuvo hasta el final. Los partidarios del alcalde, al tanto de esta tendencia, se aglomeraron en frente del salón municipal. Esperaban resultados oficiales. De repente, alrededor de las nueve de la noche, se desató la estampida: todos empezaron a correr lanzando gritos de júbilo. Se dirigieron a la casa del alcalde en donde este se presentó victorioso. Hubo fuegos artificiales y, más tarde, llegó un conjunto musical para amenizar la fiesta.

Al día siguiente, policías, observadores, miembros de la Procuraduría de Derechos Humanos y periodistas se marcharon satisfechos de Nebaj. Pero al caer la tarde, empezaron a circular noticias y rumores sobre pleitos entre seguidores de los dos partidos.

Según informó Ana Laynez, de la alcaldía indígena de Nebaj, el lunes por la tarde, en la aldea Xonq'a', una pelea dentro de una misma familia acabó con dos personas hospitalizadas. Matilde Terraza, quien dirigió la misión de observación electoral Observe Nebaj, informó que un grupo de mujeres afines al PP, intentaban, el martes por la mañana, entrar en el hospital de Nebaj para agredir a las personas lesionadas en esa riña. En otro incidente, una persona mayor fue agredida por simpatizantes del PP por celebrar la victoria del alcalde Raymundo Cobo reventando cohetes. Según Terraza, estos incidentes fueron espontáneos, provocados por personas frustradas por el resultado, pero sin relación directa con el candidato perdedor o con la estructura del PP*.

Las tensiones no se han resuelto con la votación. Pedro Raymundo Cobo tendrá que hacer uso de su renovada legitimidad y mostrar grandes dotes políticos para que la paz regrese a este municipio, punto de encuentro de demasiados intereses y controversias nacionales.

 

 

*Después de publicado este texto el antropólogo David Stoll se comunicó con el periodista Sebastián Escalón para ampliar información. Stoll, quien entrevistó a varios heridos, afirma que el incidente de la aldea Xonq'a' no tuvo relación con las elecciones, y se debe a una pelea por el control de unas fuentes de agua.

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