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Así se distribuyó el voto de terceros partidos en la segunda vuelta
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Así se distribuyó el voto de terceros partidos en la segunda vuelta

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Un examen de los resultados de cada municipio, durante la segunda vuelta, para determinar cómo varió el comportamiento de una vuelta a la otra, en cuanto al voto por o en contra de los candidatos presidenciales.

Los votos en blanco aumentaron de forma considerable en el departamento de Guatemala (casi 11,500 votos blancos adicionales, 52 % más). Esto podría interpretarse con un voto que expresa insatisfacción con ambas opciones que lograron pasar a segunda vuelta. Los votos nulos disminuyeron en todo el país: si en la primera vuelta los electores no tenían opción predilecta, en segunda vuelta las probabilidades de tenerla sólo empeoraron, por lo que la lógica invitaba a abstenerse de acudir a las urnas. Donde el voto nulo no bajó tanto fue en el departamento de Guatemala (sólo un 10 %), es decir, en el centro de las manifestaciones anti-corrupción y contra “la casta política”, por lo que puede también interpretarse como un voto expresivo, de repudio para todos los partidos políticos. Fue el voto nulo más importante de todo el país (24 %).

Uno de los cambios más importantes fue el peso específico del departamento de Guatemala. Con el 23% del padrón subió en todos los rubros, a 24% del voto emitido, y a 25% del voto válido, debido a la disminución de la asistencia en otros lugares, pero especialmente notorio con el voto en blanco (sólo en el Distrito Central, es decir, en el municipio de Guatemala, se triplicó). Esto también refleja un rotundo fracaso en la estrategia de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), que si bien aumentó en dos puntos su peso relativo en esta área, no logró convencer a los escépticos.

Los dos partidos en disputa mejoraron su cantidad de votos en todos los departamentos, pero fue el departamento de Guatemala donde el Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) amplió irreversiblemente la diferencia contra la UNE. Mientras que el primero aumentó en casi 500 mil votos, el según apenas pasó de los 74 mil. En contraste, en los departamentos donde la UNE había tenido mejor desempeño que FCN en la primera vuelta, es donde se vieron importantes aumentos en los niveles de abstencionismo, arriba del 24%: Huehuetenango, San Marcos y Quiché. En Alta Verapaz el aumento de la apatía o rechazo fue menor al 13%, pero arriba del 10% del departamento de Guatemala. Por ello, el peso específico de este último aumentó. 

En el departamento de Guatemala, el FCN capturó el 71% del voto, por otros partidos en la primera vuelta. La UNE sólo obtuvo el favor de un 10% de ese electorado, mientras que el resto se perdió entre blancos, nulos y más abstencionismo. Incluso en Alta Verapaz, aunque fue el bastión de la UNE en ambas vueltas, el FCN logró captar casi el 60% de la preferencia por otros partidos. Los departamentos de Petén y Huehuetenango fueron los territorios cuyo voto por terceros no se dejó cortejar por alguna de las dos opciones de segunda vuelta. Quien más perdió con esto fue la UNE: más de 120 mil votos en Huehuetenango, y más de 39 mil en Petén, donde parece que fueron fieles al ahora candidato fantasma de LIDER. Por otro lado, el 19% del voto a terceros del departamento de Guatemala y que no fue capturado por ninguno de los dos, representa unos 128 mil votos. Aunque la sumatoria de todo esto apenas recortaría la diferencia de más de un millón 400 mil votos a nivel nacional que finalmente separaron a los dos partidos y sus candidatos a la Presidencia de la República.

No se cuenta con información cualitativa que confirme si hubo estructuras partidarias de otras agrupaciones, como el Partido Patriota (PP) o de Lider, que se hayan activado a favor del FCN. Podrían haber sido alcaldes electos o diputados distritales de la próxima legislatura los que decidieron apoyar a uno u otro candidato, no necesariamente las estructuras partidarias nacionales que resultaron perdedoras.

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