Ahora los candidatos a presidente, por voluntad propia o incitados por grupos de ciudadanos, están dando a conocer sus hojas de vida, en donde se promocionan sus talentos más allá que sus logros. Y es que sucede que la efectividad de una persona para alcanzar objetivos no necesariamente se corresponde con la inteligencia, el conocimiento o la imaginación.
Escuchando las experiencias de personas que han participado en campañas para cargos de elección popular, en su mayoría coinciden con la afirmación del patriarca Kennedy, pero podemos ir más lejos en tiempo y distancia.
Ahora bien, estos eventos comerciales que hicieron extenderse ocho años la Ronda Uruguay y ahora llevan entreteniendo ya 10 años la Ronda Doha, no son los que necesariamente inciden el día a día del comercio alimentario mundial; son los temas relacionados a la inocuidad de los mismos alimentos (inocuidad es la condición que garantiza que el alimento no enferma o mata al consumidor y sus dos vertientes principales son la no presencia de microorganismos o residuos de plaguicidas u otros químicos).
Cuando las telenovelas se vuelven demasiado extensas, se supone que lo molesto —además de no conocerse el final— es que a cada actor le toca quedarse encasillado en el papel que le asignaron desde el inicio, y ni el giro de cintura ni el oxígeno le alcanzan para deshacerse del destino que el guión le asignó.



