Cerrar

x
Menú
Facebook Facebook
Buscar
Ayuda
El transfuguismo
Ir

El transfuguismo

redes sidebar
Tipo de Nota: 
Opinión
10 09 18

Read time: 3 mins

Siempre he dicho que el transfuguismo lo inició en Guatemala don Gabino Gaínza. Una suerte de derrotero perverso, injusto, inmoral y traidor a más no poder. Como solo pueden emprenderlo aquellos politiqueros guatemaltecos a quienes todos conocemos.

El 24 de septiembre de 2012 escribí un artículo llamado Los saltos de don Gabino. De este consigno el siguiente extracto:

«El jefe político superior de Guatemala, brigadier Gabino Gaínza, sustituyó al presidente Carlos Urrutia y Monroy en marzo de 1821, y una de sus primeras acciones fue declarar que Agustín de Iturbide, proclamador del Plan de Iguala en México, era un traidor al rey, ingrato, extraviado y perverso.

»Pero, sin perjuicio del Plan de Iguala, la independencia de México se veía venir a corto plazo y a las autoridades guatemaltecas, españolas y realistas les quedaron dos opciones: entrar en ruta de colisión con el México independiente o seguir su ejemplo. Pues asústese usted, estimado lector. Don Gabino, fiel hasta la muerte al rey Fernando VII, optó por una salida muy cómoda: “Declarar la independencia adhiriéndose al Plan de Iguala y uniéndose con México”.

»El proceso en mención lo hizo público en agosto o septiembre de 1821, y el 28 de agosto, para desagraviar al de Iguala, consiguió que algunos de sus amigos colocaran luminarias en obsequio de Iturbide. Era el día de san Agustín. Ah, pero él, feo que era, se quedó a la espera de las reacciones de los nobles, quienes veían en el Plan de Iguala la posibilidad de una emancipación unidos a México y de una monarquía borbona.

»No contó don Gabino con que Juan José y Mariano Aycinena, Pedro Molina, Mariano de Beltranena y José Francisco Barrundia habían pactado el Plan Pacífico de la Independencia para la Provincia de Guatemala y, viendo los titubeos, inseguridades, temores y devaneos de Gaínza (quien, no obstante dichas fluctuaciones, seguía manteniendo hegemonía sobre las tropas, principalmente sobre las que capitaneaba Félix Lagavra, comandante del poderoso Batallón de Veteranos), le ofrecieron la guayaba (que ya tenía dueño) y, muy patriota, don Gabino la aceptó de buen gusto. Así, anocheció jefe político superior (entre Jerez y la frontera) la noche del 14 y amaneció presidente del Gobierno superior político y militar el 16 de septiembre de 1821».

Por si acaso, ¿le parecen conocidas algunas réplicas de semejantes esperpentos en este siglo XXI?

[frasepzp1]

Por esas y otras razones celebramos la última resolución de la Corte de Constitucionalidad contra el transfuguismo. El 7 de septiembre se conoció la noticia de la decisión que ratifica el nombramiento de Manfredo Marroquín como representante de Acción Ciudadana. Ha de recordarse que ciertos congresistas «pretendían que se suspendiera un amparo otorgado a la organización Acción Ciudadana (AC), que dejó en suspenso el nombramiento de diputados tránsfugas en cargos de decisión en las comisiones de trabajo». Para lograrlo, la emprendieron espuriamente en contra de Marroquín.

Esa manera de actuar, la de los tránsfugas, es indicativa de:

  1. La carencia de principios de la persona que así procede y la ausencia de ideología definida en los partidos políticos. No puede ser que siendo candidato se declare ante sus posibles votantes como un conspicuo neoliberal y ya diputado aparezca como un socialista consumado.
  2. La utilización de los partidos políticos como vulgares vehículos para alcanzar cuotas de poder o como impropias y poco éticas empresas personales.
  3. La descomposición que campea en Guatemala. Para muestra, el desplante de la Presidencia de la República de no prorrogar el mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Es insolente, felón y un arrebato de lesa inteligencia.

A tenor del contenido del numeral 3, la Universidad Rafael Landívar ha fijado su postura. En un comunicado respetuoso pero contundente explicita con mucho vigor: «Lo ha dicho el papa Francisco, “la corrupción es la gangrena de un pueblo”, uno de los principales aspectos que contribuyen a frenar el desarrollo del país».

Así las cosas, los saltos de don Gabino iniciaron una serie de brincos que se nos han exacerbado en esta segunda década de la actual centuria. Pero 197 años de estar soportándolos es demasiado. Llegó el tiempo de advertirles: «A saltar a tu potrero o a tu lugar [aquel] que está rebonito».

No puede ser que siendo candidato se declare ante sus posibles votantes como un conspicuo neoliberal y ya diputado aparezca como un socialista consumado.
Autor

NOTA:
Las opiniones expresadas en este artículo sonresponsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Autor
a
a