Cerrar

Ir

Va desnudo, señor presidente

Tipo de Nota: 
Opinión

Va desnudo, señor presidente

24 de Septiembre de 2018
Read time: 4 mins

H. C. Andersen era un crac de la fábula. El danés escribía para niños, pero, para los que crecimos con sus cuentos, el apólogo tiene vigencia indefinida.

Redes-lateral

En 1837, Andersen escribía sobre un rey vanidoso por sobre todas las cosas. Un rey que nunca pasaba tiempo en consejo, resolviendo los temas del reino, pero, en cambio, lo pasaba en el vestidor, admirando frente al espejo sus trajes nuevos.

Ante tan limitada visión de sus funciones aparecieron dos sinvergüenzas que, bajo la falsa promesa de tejerle una tela con el poder de separar a los tontos de los inteligentes, lograron que el rey soltara fuertes cantidades de oro, sedas e hilos fin...

A pesar de que los corruptos están aliados creyendo que tejen un plan perfecto para torcer la verdad, esta es como el sol detrás de las nubes. Con un poco de viento volverá a brillar y es inevitable.
Autor
Nota:
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Autor
a
a