Cerrar

Ir

Un domingo cualquiera (notas sobre la templanza)

Esta segunda es una vuelta inteligente y —de alguna forma— amañada: regresás solo por aquello que valió la pena. Ahora aprendiste lo de la calidad sobre la cantidad.
Tipo de Nota: 
Opinión

Un domingo cualquiera (notas sobre la templanza)

11 de Julio de 2019
Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

Redes-lateral

Un domingo cualquiera te despertás y comprendés que tenés cuarenta y dos años y medio. Esta cronológica verdad te golpea —para bien o para mal— como martillazo seco justo en medio de las cejas.

Cuarenta y dos años y medio de aprendizajes, alegrías y mañas. Mañas buenas y malas mañas. Como aquella —malísima— de tomar el café a toda hora y con leche. Dos de azúcar y tibio. Tibio no como tanto condena la Biblia, sino como indicador de templanza. Templanza como equilibrio de vida, de opciones y de criterios. Y no como ambigüedad, sino como esa capacidad —casi superpoder— de ser flexibles ante las adversidades.

A esta —avanzada— edad es que entendemos —al fin— las leyes newtoniana...

Autor



Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Ver Comentarios
Autor
a
a

Un solo correo

Comienza cada semana con las
notas más relevantes de
Plaza Pública

Suscripción
Suscripción
Lo más importante
de Plaza Pública en tu correo eletrónico