Cerrar

x
Ir

Todos los senderos pasan por el Congreso

Recibe nuestro resumen semanal en tu correo
redes sidebar
Tipo de Nota: 
Opinión

Todos los senderos pasan por el Congreso

01 de Abril de 2017
Tiempo aproximado de lectura: 4 mins

Es cierto que las interpelaciones —como institución— son necesarias para un sistema de contrapesos que aspira a ser democrático y republicano. Lo mismo sucedería con figuras como el antejuicio, la acción de amparo o el sindicalismo. Pero más cierto es que, pasada la letra muerta, un Parlamento legitimado por sus propias acciones es la piedra filosofal de toda república social de derecho. Un Congreso roto es un país roto.

Si nuestra asamblea legislativa está infectada hasta las entrañas, todos sus actos son antidemocráticos y antirrepublicanos. Pero, dado que en Guatemala somos más afines a la forma que al fondo, entre tanta palabrería y despotismo burocrático no es raro que nos perdamos el mensaje. O la intención. Por eso las interpelaciones suelen desvirtuarse como rifles de cacería política, los antejuicios fácilmente se usan como buffer para robar, matar y destruir, los amparos son reducidos a ...

Autor
Nota:
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Autor
a
a