Cerrar

Ir

Sucedió en Cuaresma

El único que gritaba: “¡Paz, paz!, ¡tranquilos muchá, tranquilos!”, era el diablillo quien vestido de rojo, trataba inútilmente que se detuviera la batahola
Tipo de Nota: 
Opinión

Sucedió en Cuaresma

18 de Febrero de 2013
Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

Redes-lateral

No soy el único que ha escrito acerca de esta anécdota pero, a estas fechas, soy uno de los pocos —con vida— que conoció a uno de los protagonistas.

La primera vez que supe de ella fue a mediados de los años setenta del siglo pasado y no recuerdo con exactitud si la leí en una revista conmemorativa (de alguna feria patronal o de la Independencia) o en algún periódico de algún pueblo del interior de Guatemala, de aquéllos que guardaron parte de la verdadera historia de estos pueblos mesoamericanos.

Sucedió en un lugar de cuyo nombre no quiero ni acordarme porque me gusta visitarlo con frecuencia y no vaya a ser... Es una ci...

Autor



Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión




Ver Comentarios
Autor
a
a