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«Que no pase un día sin llorar»
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«Que no pase un día sin llorar»

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Tipo de Nota: 
Opinión
23 03 18

Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

La consigna: «De aquí a fin de año no pasa un solo día sin que Fulanito chille». Si llegada la última hora de clases esto no había sucedido, alguno se percataba y lo hacía notar a viva voz frente a la clase entera. Otro, diligentemente, se encargaba.

Creo que lo lograron. No hubo día de ese año que Fulanito no llorara. ¿Cómo lo hacían? Golpes, apodos, burlas, refacciones robadas, cosas rotas… La lista sigue. La creatividad sobraba.

Tendríamos entre 14 y 15 años. Y aunque ahora, llegando a los 40, no hablamos mucho del tema, en alguna que otra reunión de promoción afloran anécdotas. Algunas despiertan risas y picardía. Otras son recordadas con una suerte de vergüenza solapada. Ninguno de los que en aquella época habrían sido tildado...

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