Cerrar

x
Menú
Facebook Facebook
Buscar
Ayuda
Primero Dios llegamos
Ir

Primero Dios llegamos

Recibe nuestro resumen semanal en tu correo
Llegamos a la ciudad de madrugada, violando todas las advertencias que las personas prudentes y también las imprudentes nos hicieron antes de salir de la capital.
La Democracia. Tiene gracia. Hasta en la ironía del nombre del pueblo en el que querían lincharnos se puede descubrir de modo indirecto al menos una parte, quizá una de las más sórdidas y preocupantes y desaforadas, del espíritu de mi país.
redes sidebar
Tipo de Nota: 
Información

Read time: 15 mins

Al final fue un viaje de locos: un pinchazo, un derrumbe, un accidente, casi un linchamiento, y todo el mundo –yo también- brincándose las reglas. De nada sirvió tanto preparativo. Llevaba mucho tiempo pensando en este viaje. Durante meses me metí una y otra vez a internet a buscar información del sitio y la fui pegando, muy meticuloso, en una hoja de Word para más tarde analizarla y casi memorizarla. Laguna Brava. Huehuetenango.

Me hacía ilusión saber que de allí no hay casi fotos. La gente tiene costumbre de fotografiarlo todo y subirlo enseguida a internet. Si no las hay, es porque seguramente es difícil llegar. Esa idea me hacía sentir más entusiasmo. Era muy probable que una vez allí pudiera desconectarme del mundo.

Era tarde ya cuando salimos ese viernes, los cuatro amigos, tras unos contratiempos algo tontos. Unos se retrasaron en el trabajo, y a mí se me había olvidado sacar efecti...

Autor
Autor
a
a