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Olimpiadas con frijoles y champán

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Los demás miembros de la Junta Directiva del COG también realizaron viajes a los cinco contenientes. Amapola Arimany, la vocal I, se fue a las Islas Caimán a acompañar a la selección de voleibol, o a un Master Ejecutivo en Organización de Gestiones Deportivas, organizado en cuatro módulos en Kenia, Suiza, Francia y España. Salomón David Rowe, vicepresidente y secretario general del COG, viajaba a Chile para otro curso (Q71,627.58 asignados; Q2,500 más de lo que le habían prometido a Barrondo para todo 2011)
El 2011 la Junta Directiva del COG se subió el monto de los viáticos de viajes al extranjero a US$650 diarios por cada día que salieran en comisión (US$325 cuando está incluido el alojamiento y comida).
La delegación olímpica en la inauguración de los Juegos de Londres
Atletas y directivos del Comité Olímpico en la Villa Deportiva de Londres.
Quiyuch durante la prueba de marcha de 50 kilómetros.
El equipo femenino de marcha en competencia.
Directivos del Comité Olímpico en una recepción en Londres.
Camargo, presidente del Comité Olímpico Guatemalteco, a la derecha, en una recepción en Londres.
Los atletas Quiyuch y Franco en su casa.
Los marchistas Quiyuch y Franco en su casa.
Casa de Erick Barrondo en aldea Chiyuc, San Cristobal, Alta Verápaz.
El padre de Barrondo en la cocina de su casa.
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Olimpiadas con frijoles y champán

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El Comité Olímpico Guatemalteco (COG) invirtió en los dos últimos años, oficialmente, un total de un millón de quetzales en la preparación de Erick Barrondo, contando el entrenador, los viajes al extranjero, la asistencia médica y la beca económica. Mientras tanto, en un solo viaje de unos días a Londres en 2011, tres miembros de la Junta Directiva del COG gastaron Q140 mil en viáticos. Según la Constitución, Guatemala apoya al deporte. Daniel Quiyuch, compañero del medallista olímpico, asegura que no les apoyó “absolutamente nadie”.

El día que Jamy Franco recibió el reconocimiento en el Congreso por su triunfo en los Juegos Panamericanos, en noviembre de 2011, no esperó a que terminara el evento. Tampoco estuvo firmando autógrafos entre la masa agolpada de diputados y funcionarios en el salón de los pasos perdidos. Salió del edificio de la zona 1 y esperó a un autobús rojo para marcharse al Liceo Comercial. “Iba en la 40 R, con la medalla de oro en la bolsa”, contó Franco, quien venció en la disciplina de marcha en los Juegos de Guadalajara.

La atleta guatemalteca, de 21 años y originaria de la colonia 1o. de Julio, zona 5 de Mixco, recibía en aquel entonces una beca de Q1,658 al mes, una cantidad similar al salario mínimo. El también marchista Daniel Quiyuch a menudo tenía que prestarle dinero para que se volviera a casa. “Yo le daba el dinero que tenía a ella, y me venía caminando del estadio Mateo Flores para acá (zona 7 de Mixco). Salía a las 5 de la tarde y llegaba aquí a las 7”, relató Quiyuch, quien obtuvo el bronce en Guadalajara en 50 kilómetros marcha y acompañó a Barrondo en Londres, donde también fue desclasificado.

Quiyuch no recibía ningún apoyo económico del COG hasta septiembre de 2011, aproximadamente un mes antes de los juegos regionales. Para obtener dinero de los pasajes, buscaba “más de algún trabajo los fines de semana”. “Muchas veces me tocaba subirme a los buses a la fuerza, que me dieran un aventón. Ya hasta me empezaron a conocer los choferes, que sabían que iba a entrenar. Ya solo me paraban y me decían: ‘subite’”.

93 millones de presupuesto, becas de Q400

El deporte guatemalteco recibe anualmente el tres por ciento del Presupuesto del Estado, según obliga el artículo 97 de la Constitución. De esta parte, un 50 por ciento va dirigido a la educación física y la recreación y la otra mitad al deporte federado: la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG) recibe un 40 por ciento, y el Comité Olímpico Guatemalteco (COG), el 10 por ciento del total. En 2011, el COG recibió una asignación de Q78,543,375. Este año ascendió a Q93,641,000.

El dinero del COG está destinado únicamente a preparar a los atletas de élite para que compitan en los cuatro juegos del ciclo olímpico: Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe, Paralímpicos y Juegos Olímpicos. Para poner en marcha la maquinaria que –según información pública– apoya a 288 atletas becados en la actualidad, el COG dispone de una planilla de 94 personas, sin contar a los entrenadores. El sueldo más bajo, el de un guardia de seguridad, es de Q2,182, el más alto, el del director general, es de Q18,500.

Para sostener a los atletas y permitir que estos se puedan dedicar en exclusivo a entrenar, el COG destina actualmente Q270,000 al mes a través de los programa Asistencia Económica al Atleta y Vamos por Guatemala (que apoya a deportistas guatemaltecos que residen en el extranjero). Esta ayuda va desde Q400 (beca recibida por 45 de los deportistas) hasta los Q15,000 mensuales que doce atletas olímpicos recibieron gracias a un aporte extraordinario para becas de US$72,000 otorgado por el Comité Olímpico Internacional (COI).

Pero el apoyo económico de Q15,000 comenzó hasta enero de 2012. Hasta agosto de 2011, Erick Barrondo recibía Q988. Quiyuch no tuvo ningún apoyo hasta septiembre de 2011 y Jamy Franco ganaba Q1,600. Sus fichas técnicas, en las que se informa sobre los gastos completos que recibieron los atletas, ofrece cifras diferentes.

Por ejemplo, en el caso de Erick Barrondo se indica que fueron gastados Q997,936.59, entre viáticos para viajes al extranjero, el aporte de albergue para el atleta, seguro médico, el costo del entrenador o suministros. La asistencia económica para el atleta fue de Q69,000 en 2011, un promedio de Q5,700 al mes, según la ficha técnica. De la misma manera, figura que Quiyuch ha recibido un aporte de Q808,846, de los cuales en 2011, Q47,500 pertenecen a la beca económica. Quiyuch, sin embargo, no reconoce haber recibido más de Q10,000.

Viáticos millonarios para directivos del COG

En mayo de 2011 -cuando los atletas de marcha estaban recibiendo becas inferiores a Q2,000, e incluso Q1,000-, el presidente del Comité Olímpico Guatemalteco, el general retirado Sergio Camargo, se encontraba en Gyeongju (Corea del Sur), junto a la secretaria del Consejo Ejecutivo, Melani Calderón, y la Coordinadora del Programa de Jóvenes talentos del COG, María Santos. El motivo de la visita era acompañar a la selección de Taekwondo en el mundial de este deporte, que se celebró del 1 al 6 de ese mes.

El COG asignó Q114,000 para viáticos para los tres asistentes a este viaje, los cuales constan como liquidados en el Sistema de Contabilidad integrada del Ministerio de Finanzas (Sicoin).

Camargo se desplazó al país asiático el 24 de abril, seis días antes de que comenzara el evento, con el fin de presentar a la Federación Mundial de Taekwondo el programa “Transformando Vidas, Educando con Valores”.

Desde una modificación en febrero de 2011, por cada día que un miembro del Consejo o de la Junta Directiva del COG pasa en un viaje de misión en el extranjero, recibe un monto por viáticos de US$600 (Q4,800), una cantidad que supera la beca que recibían a inicios de 2011 Barrondo, Quiyuch y Franco juntos en un mes, y que es casi 93 veces más alta que el salario mínimo vigente para industrias de maquila. Cuando cuentan con alojamiento y viandas, esta cantidad disminuye a US$300 al día. Los viáticos se liquidan aunque estos no se gasten.

La partida para gastos en los viajes en 2011 del Consejo Directivo fue de Q1,150,000. Aunque el presupuesto era de Q500,000, durante el año se incrementó con una trasferencia de Q650,000. Además, según el SICOIN, los directivos viajaron adueñándose de viáticos que estaban asignados a la partida de los atletas.

En 2011, Camargo visitó Corea del Sur, Costa Rica, México, Inglaterra, Suiza, Hungría, Francia y España. En 2012, según los gastos, ya fue a Perú, Rusia, México, Inglaterra y España.

El viaje más oneroso tuvo lugar del 7 al 18 de agosto de 2011. Se trató de una reunión de jefes de misión para los Juegos Olímpicos, realizada en Londres. Para esta cita, a la que el presidente del Comité acudió acompañado por José Estuardo García, el delegado de misión del COG e hijo del diputado Oliverio García Rodas, y la jefe de Eventos Internacionales, Rosario Avedaño, fueron devengados Q138,727.

Los demás miembros de la Junta Directiva del COG también realizaron viajes a los cinco contenientes. Amapola Arimany, la vocal I, fue a las Islas Caimán a acompañar a la selección de voleibol, o a un Master Ejecutivo en Organización de Gestiones Deportivas, organizado en cuatro módulos en Kenia, Suiza, Francia y España. Salomón David Rowe, vicepresidente y secretario general del COG, viajaba a Chile para otro curso (Q71,627.58 asignados; Q2,500 más de lo que le habían prometido a Barrondo para todo 2011). Y José Estuardo García Reyes (vocal II) a Holanda, para lo cual fueron aprobados Q24,000 de viáticos.

Otro de los viajes de mayor presupuesto fue el que realizaron Lisbeth Patricia Godoy Díaz-Durán, vocal III, y Sergio Rodolfo Vargas Daetz, que presta sus servicios como investigador deportivo para el programa de Jóvenes Talentos. Los viáticos para este viaje, de 12 días a Canadá “para conocer los programas y planes de desarrollo de Softball”, ascendieron a Q125,877.73, según SICOIN.

¿Usted sabe cuánto cuesta un café en Londres?

El general Sergio Camargo, presidente del Comité Olímpico desde 2009 y miembro del comité desde 1997, fue cuestionado acerca de los montos gastados en viáticos. Tras una primera entrevista por teléfono, solicitó que esta fuera personal, a la cual invitó a varios técnicos del COG para que ofrecieran la información solicitada.

–En uno de los viajes que realizaron el año pasado, una reunión de Jefes de Misión en Londres, les liquidaron viáticos por Q140,000 para tres personas.

–¿Usted sabe cuánto cuesta un café en Londres?, ¿usted sabe cuánto cuesta el hospedaje? A las reuniones de jefes de misión se va a determinados hoteles a los que el comité organizador los lleva. Se fueron a ver las instalaciones deportivas, no es como que usted esté sentado en un solo lugar, se van a hacer visitas.

–En 2011 el COG incrementó la partida de viáticos al exterior de Q500,000 a Q1,150,000. ¿A qué se debió?

–Está justificado, el COG no gasta dinero en balde. Puede haber sido por alguna razón, porque la misión que fue a Juegos Panamericanos fue muy grande.

–Pero esta partida presupuestaria corresponde únicamente a los viáticos de la Junta Directiva.

–¿Usted sabe qué es el Comité Olímpico Guatemalteco? ¿Sabe lo que es? Tenemos que asistir a reuniones, hacer visitas.

–¿Qué piensa de que mientras ustedes tenían US$600 diarios de viáticos había atletas con becas de Q400 mensuales?

–Tenemos programas de becas que se van dando dependiendo de los resultados. Nosotros no somos los responsables del deporte en general, recibimos sólo el 10 por ciento del presupuesto asignado a deportes.

–Barrondo y Daniel Quiyuch cuentan que no tenían ni para comer.

–Nosotros no tenemos dentro de nuestras obligaciones darle de comer al atleta, ayudamos para dar el dinero que corresponde y el dinero se va dando de acuerdo a los resultados. A principios del año pasado no tenían ningún resultado deportivo. Es como si usted entra a trabajar como recepcionista, ganaría menos. En todo caso, hemos comenzado un estudio para determinar las necesidades económicas de los atletas y vamos a cambiar el sistema de becas. Actualmente no hay ninguna diferencia, recibe el mismo dinero Maegli que Barrondo, a pesar de que el primero venga de una familia adinerada.

– Aseguran que lo vieron en Londres con toda su familia.

– Yo llevé a mis dos hijos, y sus gastos los pagué yo, también el boleto aéreo. Cada miembro del Consejo puede llevar un acompañante y como el secretario general, Salomón, no llevó a nadie, me dio su invitación. Yo llevaba US$200 diarios de viáticos, menos de lo que estipula la tabla.

COG: Estado Mayor Presidencial

Rolando Castro es un veterano del deporte en Guatemala. Fue alpinista e inició como dirigente deportivo en 1962, en la Federación de Remo. Además, fue presidente de la Confederación Deportiva (CDAG) y ha tratado de llegar a la presidencia del COG. Este indicó que los viáticos son la manera de los miembros del Consejo del COG de recibir una retribución económica, puesto que trabajan ad honorem.

Castro criticó la forma en que Camargo estaba dirigiendo el Comité “como si fuera un Estado Mayor Presidencial”.

“Todo el mundo tiene temor de contrariar a los señores del COG, pero eso es históricamente”, continuó. “En el año 1945 fue creada la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala, como un ente autónomo, pero que representa al Estado de Guatemala. En 1948, tres años después, se creó el COG como requisito para poder desarrollar los juegos Centroamericanos y del Caribe que se hicieron en 1950 en Guatemala”. “Pasó un fenómeno—prosiguió—, mientras que los dirigentes de la Confederación Deportiva eran de sustrato de clase media-media baja, profesores de educación física en su gran mayoría, el COG fue integrado por personas de la oligarquía de Guatemala”.

Y pidió que se aclarase el detalle de los viáticos gastados por el COG en su viaje a las Olimpiadas de Londres. Según información ofrecida en una conferencia de prensa la semana última, el dinero para gastos propios para los representantes del Comité en Londres fue de Q1,289,322.08.

La medalla más barata de la historia

“Estas han sido las medallas más barata de la historia”, comentaba Rigoberto Medina, el entrenador cubano de marcha, que llegó a Guatemala en julio de 2010 con un salario de Q2,300. Por problemas legales, Medina no formalizó su contrato hasta enero de 2012, después de haber logrado que Guatemala ganara cuatro de las nueve medallas de la competencia de marcha en los juegos de México (Erick Barrondo y Jamy Franco de oro, Mirna Ortiz de plata y Quiyuch bronce).

Medina, también conocido como “Maca”, lamentó que por falta de apoyo del COG, los atletas no hubieran podido marchar en ninguna de las competencias del ciclo olímpico europeo, lo que les hubiera servido para acostumbrarse a los jueces. Aunque sí los consiguió llevar al centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, en Granada, España, así como a competir a Eslovaquia, Dublín y Moscú.

“Los chinos (Chen Ding y Wang Zhen, quienes acompañaron a Barrondo en el primer y tercer puesto de la competencia de los 20 kilómetros) recibían una beca de US$15,000 mensuales y son entrenados en el mejor centro de alto rendimiento del mundo, en Italia. Gastan cuatro pares de tenis al mes”, contó Medina un día después de llegar de Londres.

 ¿Y cuántos tenis gastan aquí? El “profe” soltó una carcajada ante la pregunta y señaló el suelo de su apartamento de zona 5: “Aquí dormía Erick”. “Daniel y Jamy también se quedaban a dormir”.

A mediados de 2010, Daniel Quiyuch llegó al estadio y pidió al entrenador una oportunidad. “Y Maca me dijo que estaba bueno, que estaba buscando nuevos talentos”. Al cabo de unos meses fue Jamy Franco, quien marchaba desde 2005 pero llevaba ya dos años fuera de los entrenamientos por varias lesiones. “En diciembre de 2010 me llamaron para decirme que había un nuevo entrenador. Cuando fui a hablar con él, me dijo que Dios me estaba dando una segunda oportunidad”, contó la atleta reconocida como personaje del año en 2011.

Erick Barrondo se unió al grupo con 19 años, también en 2010, proveniente de la aldea Chiyuc, en San Cristóbal Verapaz. Barrondo, el mayor de cinco hermanos, llevaba hasta entonces una vida acorde a la realidad de este municipio poqomchí de Alta Verapaz, que cuenta con un 76 por ciento de pobreza y un 26 por ciento de pobreza extrema, según la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan).

“Cuando eran pequeños, el patrono de la finca Andrés, no pagaba. Pasamos muchas dificultades”, contó Wendy García, la madre Barrondo, de origen salvadoreño y también atleta. Erik ayudaba a su padre en el trabajo, mientras estudiaba a distancia y entrenaba corriendo “por los chorros de la aldea”. En 2010 la Federación de Atletismo le ofreció apoyo y Barrondo se fue a la capital. A la casa de Maca, como Daniel y Jamy.

Sin apoyo de nadie

 “Ahí empezó una historia bastante linda –relató Quiyuch–, porque así como sufrí yo, yo creo que sufrimos todos”. “La Federación no nos apoyaba, el Comité Olímpico tampoco. No creían en nosotros. Para poder tener todo el apoyo que tenemos ahorita hemos sufrido bastante. Muchas veces nos sentábamos en la mesa, el equipo con tres o cuatro huevos y una lata de frijol. Una bolsa de agua de las pequeñas era para hidratarnos todos, y había veces que hacíamos 25 o 30 kilómetros”, explicó.

“No nos daban nada. No teníamos apoyo absolutamente de nadie. Maca habló a empresas privadas para que nos ayudaran y se dijo que no, que nosotros no teníamos la oportunidad de hacer nada”, añadió el atleta.

Quiyuch, de 24 años y el mayor de diez hermanos, contó que su madre le dio permiso para dedicarse a entrenar durante un año a tiempo completo, pero que por las necesidades económicas que pasaba su familia estuvo a punto de dejarlo en varias ocasiones. “Nunca voy a olvidar que para las festividades de fin de año de 2010 no teníamos qué comer. Mi mamá llorando, mis hermanos llorando; y yo no podía hacer nada, porque no tenía. Ahí tomé la decisión de ya no seguir marchando, de ya dedicarme a trabajar. Pero el profe me animó y Jamy me sostuvo, me dijo que luchara”.

Durante estos sufridos meses, el entrenador, con una larga trayectoria de éxitos en atletas de países como El Salvador o Colombia, fue poniendo a punto a los marchistas. “¿Cómo consiguió que un grupo que salía de la nada consiguiera tantas medallas?”. Medina se puso serio un instante y reflexionando ante la pregunta, sentenció: “Es algo sobrenatural”.

“Es muy estricto”, respondió Jamy con su voz suave. “Nos hacía subir al volcán de Agua tres veces a la semana. Lo hacíamos en una hora y 42 minutos. Hay días que salíamos desde Antigua”.

Becas al extranjero

Amapola Arimany, vocal I del Consejo Olímpico Guatemalteco, explicó que las federaciones son las que proponen a los atletas que serán becados por el COG. El monto asignado a cada uno varía en función de las marcas que realizan en las competiciones. “Depende del resultado obtenido en mundiales o juegos del ciclo. Quien alcanza una marca mínima obtiene una beca. Una de las condiciones es que estudien: tienen que tener el estudio, que se les paga”, explica Arimany y luego subraya: “Hay varios tienen una beca de estudios en el extranjero”.

Ninguno de los marchistas olímpicos recibía beca de estudios, según las fichas técnicas de los atletas. A este respecto, Camargo dijo que las becas de estudio se ofrecen a solicitud de los atletas.

Según la información del COG, uno de los cuatro atletas becados con Asistencia Económica para el Atleta versión extranjero, es Juan Ignacio Maegli, que compitió en Londres en la disciplina de vela. Maegli, hijo de Juan Estuardo Maegli Novella, empresario y miembro de una de las familias de la élite económica del país (al frente de un alto número empresas en Centroamérica y Guatemala) recibe una beca de Q15,000.

Otra de las beneficiadas con esta beca de estudios en el extranjero es Ana Lucía Camargo Coronado, de la federación de atletismo. Ana Lucía estudia en la Universidad Western Kentucky, en los Estados Unidos, y es sobrina de Sergio Camargo, el presidente del Comité Olímpico Guatemalteco.

Los viáticos son una casa

Daniel Quiyuch y Jamy Franco no salieron de las instalaciones de las olimpiadas, no vieron Londres ni se sacaron ninguna fotografía. ¿Cuánto dinero les dieron de viáticos? “Nos daban US$75 cada día. Pero cada vez que nos dan viáticos yo los dejo, yo no los llevo. No gasto. Yo en Europa no gasto. Con lo que he juntado de viáticos estamos arreglando la casa. Y con el premio que recibimos de Guadalajara la compramos”, cuenta Quiyuch.

Su casa, en la colonia Pablo VI, zona 7 de Mixco, en la que hasta ahora vivía de alquiler, es una vivienda humilde, compartida por el atleta y diez de sus familiares (su madre, su padrastro, cinco de de sus hermanos y una tía suya con sus dos bebés). Además, desde hace unos meses, Quiyuch vive también con Jamy Franco, con quien lleva casado un año y medio. 

Es una casa con la puerta abierta y constantes entradas y salidas de conocidos de cada uno de los miembros, en la que hay cerca de 40 animales que Franco ha ido llevando desde que se trasladó. Ahora tendrán una habitación propia para ambos, la más grande. 

Mientras Quiyuch relata la historia de su vida y sus reflexiones sobre los sucedido de una forma clara y ordenada; Jamy, más tímida y reservada, solicita permiso y se retira de la mesa.

Cada pocos minutos, la joven regresa con sus mascotas en sus manos. Su esposo habla sobre sus trabajos, y ella muestra cómo las tortugas comen salchichas. Al cabo de unos minutos sale a la tienda y regresa con unas gelatinas de colores en bolsita, para ofrecerla a los asistentes. 

“Yo le doy mucho las gracias a Dios de haber encontrado este deporte”, se sincera Quiyuch. “Yo desde niño trabajé, pero tuve muchos vicios. Yo me drogaba, bebía alcohol, me quedaba en la calle durmiendo. Tuve una vida bastante dura”, decía el joven, “yo tengo cuatro tatuajes, estuve en una pandilla, desde los 13 a los 17”. “Después no ser nadie, de ser una persona que era una escoria, una lacra en la vida, yo llegué a ser alguien que la gente quería abrazar, que la gente quería ver”.

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