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Lo que callamos las familias guatemaltecas
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Lo que callamos las familias guatemaltecas

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Opinión
20 07 19

3 mins

Eran, según recuerdo, las 11 de la noche. Siempre he sido nocturna, por lo que esa vez esperaba a que mi padre llegara a casa.

Escuché su bocina varias veces, seguida de muchos cuetes. Luego, mi madre salió corriendo, y recuerdo no haberla visto durante los días siguientes. Después de su salida entró una vecina algo alterada que nos ofreció café, pero a mí no me pareció nada atractiva su propuesta (a escasos cinco años no se tiene el gusto o la necesidad de tomar café). Se fue a traerlo y ya nunca regresó.

Luego vinieron días muy raros. Tuvimos que irnos a vivir a la casa de mi abuelito materno y empezamos a i...

Después entendí que a ella le había cambiado la vida repentinamente y que, con apenas 32 años, tenía que trabajar largas jornadas para mantener a cuatro hijos.
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Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor ...
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