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La jornada mensual de ayuda alimentaria en agosto 2021 organizada por la Ong Antigua al Rescate en tres caseríos de la aldea Talquezal, Jocotán, Chiquimula. Julie López

Inventan suplemento de manía accesible y específico para desnutrición en Guatemala

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Inventan suplemento de manía accesible y específico para desnutrición en Guatemala

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  • Nutri Listo es un producto creado en 2020 por el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap) a la medida de las brechas nutricionales específicamente identificadas en Guatemala.
  • Se creó para masificar una respuesta para la desnutrición crónica y prevenirla. Su formulación complementa lo que comen los niños típicamente, y se lanzará al mercado este año en Q1.50 por sobre aunque esperan reducir el precio.
  • El producto es una mezcla de mantequilla de manía y leche fortificada con vitaminas, hierro, zinc y al menos el 70% de los nutrientes que faltan en las dietas de los niños de seis meses a dos años.
  • Lo utilizan varias oenegés desde hace dos años. En un proyecto en Chimaltenango, las madres observaron que sus hijos mostraban mejor coloración en la piel, brillo en los ojos y el cabello, y mejor apetito después de cinco días de ingerir el producto a diario.
  • Nutri Listo ya está listo para consumir, y evita que una preparación inadecuada reduzca sus beneficios.

Nutri Listo es la siguiente generación después de la Incaparina, ambos desarrollados por el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap). No es una solución mágica, sino un suplemento alimenticio que ofrece los nutrientes que específicamente les faltan a niños con desnutrición crónica en Guatemala. Será lanzado oficialmente este 2022, pero se utiliza desde 2020 a pequeña escala, y se registra que ha mostrado resultados tan pronto como cinco días.

Nutri Listo es la siguiente generación después de la Incaparina, ambos desarrollados por el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap). No es una solución mágica, sino un suplemento alimenticio que ofrece los nutrientes que específicamente les faltan a niños con desnutrición crónica en Guatemala. Será lanzado oficialmente este 2022, pero se utiliza desde 2020 a pequeña escala, y se registra que ha mostrado resultados tan pronto como cinco días.

En 2014, el antropólogo estadounidense Ted Fischer y el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap) lanzaron el producto que se perfilaba como la siguiente generación de la Incaparina: Mani+ o Maniplus. Después de cinco años de investigación, lo inventó Fischer, miembro experto en comités de desnutrición en la Fundación Gates y la Organización Mundial de la Salud, y la fórmula fue desarrollada por el nutricionista guatemalteco Miguel Cuj.

Cada porción contiene 40 gramos de pasta de manía altamente fortificada para niños desde los seis meses de edad en adelante. El producto estaba formulado para combatir la desnutrición severa, crónica severa o aguda leve cuando la desnutrición ya afectaba a la mitad de los niños menores de cinco años, según cifras de Unicef.

Desde su lanzamiento, Maniplus fue un éxito. Las oenegés locales y extranjeras lo compraban para sus programas contra la desnutrición porque tenía una gran ventaja sobre la Incaparina y algunos atoles fortificados: estaba listo para consumir. No requería agua para prepararlo, ni cocinarlo, que implica el uso de recursos que escasean en los hogares más pobres. Además, comenzó a mostrar resultados: algunos niños recuperaron su estatura, y se mostraban más activos. De hecho, el mismo año de su lanzamiento, ganó el Premio al Emprendimiento Social de Alterna y, en 2016, el premio Viva Stephan Schmidheiny a la Innovación Social.

Sin embargo, el Incap y Fischer se encontraron con un problema: el volumen de Maniplus y su alto costo impidieron su venta masiva en el mercado, y su distribución en cadenas de supermercados y tiendas de barrio.

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En 2017, Maniplus estaba en el radar del fondo de inversiones Pomona Impact, que estaba interesado en invertir en un producto que permitiera combatir la desnutrición. Así lo conoció Lilli Ebner-Stoll, una administradora de empresas alemana que trabajaba con Pomona, cuando llegó a Guatemala ese año. Al final, el fondo ya no invirtió en Maniplus, pero Ebner-Stoll, experta en estrategias organizacionales y finanzas, decidió retomar el concepto y conseguir otras fuentes de financiamiento. Después que se reunió con Fischer, no hubo marcha atrás. El antropólogo la puso en contacto con el Incap y ella retomó la alianza.

«Empecé a levantar de nuevo el proyecto, a reimaginarlo, a involucrarme y conocer familias que usaban Maniplus; partí de su retroalimentación, de lo que les gustaba, lo que no les gustaba», explica.

Ebner-Stoll también fundó Listo, una organización dedicada al combate a la desnutrición crónica, en colaboración con el Incap, que evalúa los productos y las estrategias empleadas con base en el número de niños que muestran mejoras. En este convenio, el Incap ayuda en el desarrollo de productos nutritivos que combatan la desnutrición. «Lo que queremos es ser un puente entre los científicos y las familias, con soluciones reales para ellas», dice la fundadora.

Fischer, quien ha trabajado en Guatemala durante 20 años, también integra el equipo como mentor, junto a Cuj y a Manolo Mazariegos, coordinador de la División de Nutrición y Micronutrientes y especialista en salud y nutrición materno infantil en el Incap. Mazariegos además es asesor de Listo, y hace las formulaciones de micronutrientes de sus productos.

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Estudio que llevó a nueva fórmula

El año del lanzamiento de Maniplus, en 2014, también se publicó un estudio acerca de las recomendaciones de alimentos para niños, mujeres embarazadas y lactantes en el altiplano occidental del país. Las recomendaciones fueron sustentadas con información recolectada acerca de la dieta de los niños, para sus carencias nutricionales.

El estudio lo realizaron la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y el Incap, con el respaldo de Usaid y Asistencia Técnica en Nutrición y Alimentos (Fanta, por sus siglas en inglés). Los resultados incluyeron la proporción en que faltaban determinados nutrientes en la dieta de los niños.

El estudio se trabajó con 202 niños entre seis y 11 meses de edad, y 190 entre los 12 y 23 meses (la ventana de los 1,000 días) en comunidades rurales de Huehuetenango y Quiché, entre julio y septiembre de 2012. Para entonces, el retraso en el crecimiento y la anemia afectaban a casi la mitad de todos los niños menores de cinco años en Guatemala, según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS). El estudio destaca que ese retraso y la anemia interrumpían el desarrollo físico y cognitivo, con un impacto negativo para toda la familia, la comunidad y el país.

Los resultados revelaron tallas y pesos bajos entre los niños evaluados. En el primer año de vida, había un 47% en el retraso del crecimiento. En el segundo año de vida, subía hasta el 70%. «Los expertos hablan de una ventana de oportunidad de los primeros 1,000 días para el desarrollo cognitivo y físico; es el tiempo del embarazo (275 días), seis meses de lactancia exclusiva (185 días), y alimentación complementaria hasta los dos años (540 días)», dice Ebner-Stoll y añade: «Lo que vemos es que, a los seis meses, los niños comienzan a caer en las curvas de crecimiento, que luego se vuelven muy graves, y una de las razones es la dieta monótona que está basada en tortillas, atoles dulces, pero nada nutritivo».

Los autores del estudio establecieron que los alimentos accesibles para niños lactantes de seis a 11 meses de edad solo tenían el 32% del hierro y el 28% del zinc que necesitan, aunque el maíz y el azúcar (fortificada con hierro en las zonas donde más prevalece la anemia, y con vitamina A en todo el país) son sus principales fuentes para estos y otros nutrientes. La mayoría los proporciona el consumo del maíz, azúcar, la Incaparina, frijol negro, papas, huevos (único producto animal consumido) y el pan.

Estos hallazgos permitieron al Incap tomar Maniplus y desarrollar un producto mejorado que llamaron Nutri Listo, hecho a la medida de las brechas nutricionales, pero con un costo menor que lo hiciera más accesible a las familias más pobres.

Ebner-Stoll afirma que el producto se elaboró con base en las características dietéticas de Guatemala, lo que está disponible y lo fortificado por ley, como el azúcar, por ejemplo. «No se puede hacer una receta para la desnutrición que aplique a todo el mundo», agrega.

Maniplus se diferenciaba de Nutri Listo en que, con un empaque de 40 gramos, era un alimento para los casos más severos y complicados de desnutrición que atendían las oenegés, donde la escasez de alimentos era grave en grupos más pequeños. La fundadora de Listo estima que el producto llegaba a unos 5,000 niños. «Nutri Listo, en cambio, es un suplemento de 15 gramos, para masificar una respuesta al problema más común que es la desnutrición crónica, para prevenirla; es una fortificación que considera lo que comen los niños típicamente y lo complementa», explica. «Mi rol en todo esto fue pensar en grande, llevar la estrategia y crear un camino para que sea sostenible. Buscamos llegar a miles de niños que sufren de desnutrición crónica, mientras que trabajamos soluciones específicas para niños que tienen desnutrición aguda», añade.

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Tres años de desarrollo

El sobrecito de Nutri Listo cabe en la palma de la mano, con 4.5 centímetros de ancho, por 10 centímetros de largo, contiene una mezcla de mantequilla de maní y leche fortificada con vitaminas, hierro, zinc, y al menos el 70% de los nutrientes que faltan en las dietas de los niños de seis meses a dos años. «Es básicamente una crema de manía y leche que provee una fuente de proteína importante para la absorción de los micronutrientes», dice Ebner-Stoll. «Luego le echamos un polvo con una mezcla de micronutrientes que llena la brecha (de nutrientes faltantes) y aceite, que también es importante».

El estudio de 2014 estableció que, entre los 16 nutrientes que deberían consumir los niños de seis a 23 meses, ninguno aparecía en sus dietas en un 100%. Por ejemplo, había un 63% de Tiamina o vitamina B1, lo que quería decir que Nutri Listo debía tener el 37% restante. Para el 32% de hierro presente, el suplemento debía incluir el 68% complementario, o para el 28% de zinc presente, debía incluir el 72% restante, y así sucesivamente. También aportaría el 100% de cobre y yodo, ausentes en las dietas de los niños.

El desarrollo de Nutri Listo comenzó en 2017 y acabó en 2020 e implicó numerosas visitas de campo y pruebas sensoriales con las familias que funcionaron como grupos focales que guiaron el desarrollo de la fórmula con su retroalimentación. Algunas de esas familias ya consumían Maniplus, pero todas estaban en las comunidades más necesitadas y con más desnutrición en Huehuetenango, Quiché, y Totonicapán.

Datos de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan), indican que, en 2015, estos departamentos tenían entre el 54.9% y el 59.5% de desnutrición crónica, aunque algunos municipios alcanzaban hasta el 78%. «Pensábamos que si (Nutri Listo) podía funcionar en las comunidades más afectadas, podía funcionar en cualquier lugar», relata Ebner-Stoll.

El proceso involucró la participación de un ingeniero de alimentos para trabajar el perfil sensorial de sabor del producto y hacerlo tan apetecible como nutritivo en cualquier parte del país. «El éxito de Nutri Listo con los niños de La Palmilla es que tiene un sabor agradable», dice Sofía Letona, de la oenegé Antigua Al Rescate (AAR), que atiende a familias en este y otros dos caseríos en la aldea Talquezal, en Jocotán, Chiquimula, que forma parte del Corredor Seco.

Para diseñar el empaque de forma inclusiva, también buscaron la retroalimentación de las familias. «Fuimos pintando (las opciones del diseño) con mamás y abuelas que no saben leer ni escribir, para que realmente comprendieran qué es el producto, aunque en diferentes idiomas y culturas y todo el mundo supiera lo que implica (el producto) para un niño y el beneficio que tiene», explica la fundadora de Listo. «Fue un proceso largo, pero súper importante. Según yo, como en el sector privado no se acostumbra a trabajar así para la base de la pirámide, eso nos funcionó bien y las mamás lo piden».

En La Palmilla, en Jocotán, Chiquimula, Letona dice que la presentación funciona bien porque es amigable para los niños. Añade que lo producen después del pedido, entonces al entregarlo está en buenas condiciones, al contrario de otros productos en los que la grasa se separa del resto del contenido, afectando el sabor y la presentación. Además, Nutri Listo no requiere refrigeración, y se conserva en buen estado a temperatura ambiente durante al menos un año.

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Impacto en cifras

Ebner-Stoll subraya que Nutri Listo cierra la brecha nutricional y llega a los niños que lo necesitan por medio de las oenegés, en un paquete con otro tipo de intervenciones pronutrición «como debe ser». Por eso reconoce que solo un estudio podría medir el impacto real. «Queríamos hacer un estudio longitudinal en 2021, pero lo pospusimos por la pandemia, que tiene efectos en la nutrición que se ven a largo plazo», señala.

De hecho, Nutri Listo salió a la venta a pequeña escala en junio de 2020, a pocos meses de declarada la pandemia, por retrasos en la aprobación del registro sanitario. Ahora la fundadora de Listo cree que fue una fecha oportuna porque si la desnutrición era una emergencia antes de la pandemia, lo es más ahora. El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) determinó que aumentó la pobreza en el país ese año debido al impacto de la pandemia y estimó que se agudizaría en 2021. «Si volvemos a hacer este estudio de la brecha nutricional (divulgado en 2014), posiblemente veríamos que se amplió mucho más y la dieta se volvió aún más monótona», agrega Ebner-Stoll.

Algunas oenegés afirman que han observado mejoras que coinciden con las fechas en que comenzaron a usar el producto. En algunos casos, se trata de proyectos piloto.

«Estamos haciendo un proyecto pequeño en Tecpán de diez niños, donde monitoreamos peso y talla y recolectamos los testimoniales de las mamás», dice Ebner-Stoll, quien señala que eligieron ese municipio porque es multicultural, es más accesible y tiene índices de desnutrición bastante altos. De hecho, son índices parecidos a los de los departamentos donde se hizo el estudio publicado en 2014, según datos de la Sesan.

«Las mamás perciben los cambios en la energía y el apetito que tienen los niños, y dicen que a los cinco días están empezando a ver un cambio», agrega. «Eso es difícil de cuantificar, pero son buenas señales». En estos casos, las madres le suministran un sobre de Nutri Listo todos los días a los niños, a quienes mensualmente también les miden el peso y la talla. La evaluación la realizan con el apoyo de Wuku’ Kawoq-Alianza de Salud Maya, una de las oenegés que emplean Nutri Listo en sus programas.

El fundador de esta oenegé, Peter Rohloff, confirma que la evidencia actual es elusiva, aunque Rohloff junto a su equipo de trabajo también contribuyeron a la formulación del producto, según Ebner-Stoll. «No ha habido estudios científicos controlados acerca del uso de Nutri Listo, y dado que lo utilizan entidades que también ofrecen otros servicios, sería imposible atribuirle los beneficios observados con cualquier grado de certeza científica». Rohloff es médico y catedrático en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, y se enfoca en la prestación de servicios de salud en idiomas mayas.

En otra oenegé en Chimaltenango, Nutri Acción, Ixmucané Álvarez explicó que después de trabajar con ocho comunidades o 180 niños en Patzicía, Chimaltenango, y Zaragoza, donde le dan Nutri Listo a los niños todos los días, observaron en pocas semanas mejoras como una coloración más uniforme en la piel y brillo en los ojos y el cabello de los niños, indicativos de una mejor nutrición. Álvarez explicó que es difícil identificar los resultados porque intervienen varios factores. En otra comunidad donde también trabajan, en Taxisco, Santa Rosa, el impacto parece menor porque el suplemento alimenticio no es administrado con la misma regularidad.

Antigua Al Rescate comenzó a observar cambios cuando tenía dos años de suministrar alimentos y nutrientes en diferente presentación y un año de entregar Nutri Listo, a unas cien familias en tres caseríos de la aldea Talquezal, en Jocotán, Chiquimula. 

«En agosto de 2021, por primera vez, ningún niño bajó de peso», según Letona. Algunos subieron y otros mantuvieron el peso, pero ninguno perdió ni una libra, según el control mensual que llevan. Si un niño pierde peso o le cuesta retenerlo, le entregan el suplemento a la mamá para que suministre un sobre por día.

Además, Santiago Esquivel, uno de los enfermeros del Ministerio de Salud, en el puesto de salud en La Palmilla (en Jocotán), dice que de 2019 a 2021 el número promedio mensual de casos de desnutrición bajó de cinco a uno.

Es difícil saber cuánto exactamente es atribuible a Nutri Listo, considerando que comen otros alimentos, incluyendo Incaparina y atoles fortificados. En algunos casos, un mejor saneamiento ha impedido infecciones que causan diarrea y hacen que los niños pierdan peso.

«El desafío de la desnutrición es grande y también tiene que ver con la higiene y educación», dice Ebner-Stoll. «Comprende muchos factores».

En las aldeas que atiende AAR las familias también reciben Incaparina por medio de esta oenegé y (desde hace al menos seis años) de Acción Contra el Hambre. Sin embargo, antes de 2019, no habían observado ninguna mejoría.

El estudio de 2014 resalta que la Incaparina por sí sola no proporciona suficiente calcio, vitamina C, hierro y vitamina B6 para los niños lactantes de seis a 11 meses. Aunque es alta en zinc en comparación con los cereales fortificados, no lo provee en cantidades necesarias, igual que el hierro. Según el estudio, «su relativo alto contenido de antinutrientes y fibras» y su bajo contenido de grasa total, ácidos grasos esenciales, y la falta de leche en polvo, puede afectar el crecimiento lineal de los niños.

El documento explica que, otra desventaja que reduce sus beneficios, así como la de los cereales fortificados, es que son más efectivos preparados como puré y no como atol, que es la práctica más común que el estudio descubrió. Un producto que ya está listo para consumir, como Nutri Listo, evita que una preparación inadecuada reduzca los beneficios del producto.

En AAR, Letona subraya que Nutri Listo tiene una carga energética bastante alta, pero que por sí solo no hace milagros. «Tiene que ser utilizado adecuadamente, como un complemento nutricional», señala. «Los niños a los que les damos alimentos, la fórmula o leche, y Nutri Listo, ganan peso bastante rápido. Entonces, es un buen aliado». Ebner-Stoll coincide. Nutri Listo no es un alimento mágico porque en la desnutrición intervienen varios factores, pero lo considera una respuesta pragmática a la atención en la ventana de los 1,000 días.

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La cadena de distribución

Nutri Listo, como Maniplus hace unos años, comenzó a llegar a niños con desnutrición por medio de programas de ayuda de oenegés. Listo empezó con una lista de 15, grandes y pequeñas. Algunas lo compran todos los meses, y otras, conforme consiguen fondos. Cada sobre cuesta Q1.50, aunque Ebner-Stoll dice que esperan bajar el costo a Q1 cuando puedan vender volúmenes altos. Agrega que necesitan otra solución, otro formato, y otro precio, para llegar también a las familias en pobreza extrema.

Por ahora, entre todas las oenegés, y otras opciones de distribución, Nutri Listo llega principalmente a zonas urbanas en casi la mitad del país, aunque algunas oenegés sí cubren comunidades rurales. Antigua Al Rescate, por ejemplo, el primer cliente de Listo, comenzó a llevar Nutri Listo a tres caseríos de Talquezal, en Jocotán, Chiquimula, en 2020.

En el segundo semestre de 2021, Wuku’ Kawoq-Alianza de Salud Maya empezó a usar Nutri Listo. La oenegé monitorea la salud de los niños en una intervención integral, con varios suplementos y alimentación adecuada. Las familias también reciben capacitación de nutrición, recetas, etcétera. Trabajan en Chimaltenango, Suchitepéquez, Quiché, y Totonicapán, entre otros departamentos.

Nutri-Acción también distribuye Nutri Listo a madres embarazadas y niños de seis meses a tres años de edad en Chimaltenango y Santa Rosa desde agosto de 2020; Asociación Puente también lo hace en Alta Verapaz, aunque también tiene o ha tenido proyectos en Quiché, Chimaltenango y Santa Rosa.

Listo además trabaja con la asociación Apevihs en Retalhuleu. «Ellos son muy buenos, y tal vez algún día no necesiten Nutri Listo porque están haciendo programas de huertos (entre otros proyectos), y van a ir cerrando la brecha (nutricional)». Apevihs tiene otros proyectos en Suchitepéquez, Quetzaltenango y San Marcos.

Otras oenegés que usan Nutri Listo incluye a Tess Unlimited, que ayuda a niños con labio leporino y paladar hendido de todo el país, y Transformando Vidas, que tiene proyectos de desarrollo en Sololá, Totonicapán, Quetzaltenango, Huehuetenango y Quiché.

Listo también participa en otros programas pequeños de responsabilidad social en el sector privado. Por ejemplo, la agropecuaria Popoyán, que tiene distribución en todo el altiplano (además de sus salas de venta en Chimaltenango, Villa Nueva y la capital), tienen un convenio de distribución junto a sus productos, que también involucra abordar a los tenderos para que conozcan Nutri Listo.

Desde un principio, considerando cómo el desafío de Maniplus había sido una distribución mayor, Ebner-Stoll pensó en las tiendas de barrio, que para muchas familias son el punto principal de abastecimiento, pero que solo venden comida chatarra y nada nutritiva.

«Hay que crear una demanda para nutrición, productos que tienen beneficios, porque la base de la pirámide (donde hay pobreza) no está acostumbrada a productos con beneficios», afirma. «Cualquier anuncio va a ser (acerca de) más cantidad por menos precio. Nunca es algo que nutre». Entonces, se propuso tomar Maniplus, hacerlo un producto accesible para familias pobres, que les gustara a los niños, fuera de calidad y pudiera competir con la comida chatarra, porque está listo para ser consumido.

En las tiendas de los caseríos La Palmilla y La Ceiba, por ejemplo, apenas venden maíz y frijol (la dieta de casi todos la mayor parte del tiempo), y las únicas bebidas disponibles son gaseosa de cola y cerveza. Para conseguir agua deben caminar una hora de ida, y una de regreso, y cualquier miembro de la familia lo suficientemente alto para cargar un tambo lleno, se une a la caravana pedestre para conseguir agua. Después, deben decidir si la usan para limpieza personal o para ingerir.

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La producción en masa

Para Ebner-Stoll, el alcance de Nutri Listo todavía no es deseable porque llega principalmente a las cabeceras y no a las tiendas en las zonas rurales. Sin embargo, ya consiguió lo más difícil: encontrar un fabricante que pudiera producir un alimento con manía. La fundadora de Listo dice que tocó muchas puertas, pero la mayoría de los fabricantes se abstienen de producir un alimento con manía para asegurarse que no afectarán a niños alérgicos. Entonces, pocas fábricas tienen el equipo necesario para procesar esta semilla y la leche, y Chocolates Best de Guatemala, S.A. en la capital es uno de ellos. Ahora, la fabricación en sus instalaciones permite un mayor control de calidad.

«Estamos cerrando el contrato para que tenga más alcance de distribución», dice Ebner-Stoll, aunque ya llega a todo el país, siempre en zonas urbanas. Esta cadena de distribución se complementa con el suministro que hacen las oenegés, y unas 50 tiendas de barrio en varios municipios de Huehuetenango, Quiché y San Marcos, que utilizan como prueba piloto para diferentes productos comerciales. Nutri Listo también lo venden las farmacias Fayco a nivel nacional y otras cuatro farmacias en Tecpán. «Se está haciendo a un nivel muy casero, pero básicamente estamos viendo que sí está funcionando», agrega.

Datos del Ministerio de Salud, del Incap y la Sesan revelan que, además de uno de cada dos niños con desnutrición crónica, siete de cada diez están en algún nivel de inseguridad alimentaria. Por eso Listo quiere ampliar el objetivo de tratar a prevenir, aunque reconoce que esos siete de cada diez niños necesitan mucho más que Nutri Listo para no caer en desnutrición.

Mientras tanto, para mayo próximo, como fecha tentativa, está previsto el lanzamiento nacional de Nutri Listo. La idea no es solo presentar el producto, sino iniciar una campaña informativa por fases: para las familias que más se pueden beneficiar del suplemento, y con los técnicos en salud en los puestos de salud, para trabajar en prevención.

«Nos encantaría tener presencia nacional y que las familias puedan encontrar Nutri Listo en la tienda más cercana a su casa», dice Ebner-Stoll. «Yo sueño con que Nutri Listo tenga el mismo alcance que la Pepsi-Cola, que esté en todas partes». Ese es el siguiente desafío.

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