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Al menos no la desaparecieron
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Al menos no la desaparecieron

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Opinión
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Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

A mi mamá la atacaron dos personas cuando salía de su trabajo. Por órdenes y acciones del Estado Mayor Presidencial, fue objeto de seguimiento durante varios días y un martes por la tarde la apuñalaron y la dejaron morir en la calle.

Esa misma noche la llevaron a la morgue del Organismo Judicial en donde le practicaron la necropsia, y horas más tarde en la funeraria la bañamos, la vestimos y la arreglamos para enterrarla al día siguiente.

No voy a decir que visito la tumba de mi mamá todas las semanas, ni siquiera todos los meses.  Pero ir al cementerio me ayuda a aliviar su ausencia.  Después de pulir las letras y el florero de bronce, arreglo y coloco las flores, y enciendo las varitas de incienso chino...

Cuando los familiares de una víctima de un asesinato político pensamos “por lo menos no la secuestraron, no la violaron, no la torturaron y nos dejaron enterrarla” es porque nuestra sociedad ha llegado al cinismo extremo.
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