María Isabel Carrascosa Coll

Representatividad en los colegios profesionales

Este viernes 8 de marzo se celebran votaciones en el Colegio de Abogados. Recuerdo muy bien la primera vez que participe en uno de esos eventos, todavía era estudiante y me invitaron a ser parte de un proyecto llamado Alternativa Independiente.

Asistí a casi todas las reuniones de este nuevo grupo de abogados que buscaban postularse en el Colegio de Abogados, tratando de contrarrestar la fuerza de los grupos que tradicionalmente ocupan los puestos dentro del gremio.

Mi mejor amigo y yo participamos como estudiantes fundadores del Partido y aunque no podíamos votar, fuimos al Parque de la Industria a experimentar las elecciones de grandes ligas. A los dos, igual que muchos alumnos de Derecho, nos gustaba la política y creíamos en la democracia y en la representatividad. Recuerdo que mandábamos correos y alentábamos a nuestros abogados conocidos a votar, no comprendíamos la apatía.

Era un viernes a medio día, y el Parque de la Industria era una fiesta, la música y el humo de churrasquito invadían ese recinto. Los colores, panfletos y bulla eran propios de una feria y no de las elecciones del Colegio de Abogados. Fue ahí cuando me di cuenta que la colegiación obligatoria, y en un solo colegio, era uno de los grandes males de nuestra sociedad. Yo no quería ser parte de ese colegio, y las posibilidades de que este partido pequeño quedara, eran mínimas. Efectivamente, Alternativa Independiente no ganó y fue muriendo, al igual que mi ilusión de pertenecer a dicho colegio.

Ahora ya estoy colegiada, el viernes tengo que ir a votar y no se por quién hacerlo. Me siento peor que en las elecciones generales, ya que al menos cuando uno vota por un presidente, diputados o alcalde puede escuchar y analizar programas, agendas, ideologías. En nuestra temprana democracia, hasta intentos de debates tenemos, que aunque pobres y demagógicos nos dan una idea de quiénes son los candidatos. Pero en el Colegio de Abogados ni eso hay, pareciera que uno tiene que escoger entre el que regale el mejor bistec.

Dado que la mayoría de los abogados somos de reciente colegiación, porque de unos años para acá el colegio ha crecido de forma exponencial, y que existen tantas herramientas tecnológicas que nos permitirían conocer, al menos algo de la historia de quienes quieren representarnos; parece increíble que lo único que haya en internet son un par de entrevistas, que no permiten al votante crear un criterio y tomar una decisión bien pensada.

El Colegio de Abogados tiene varios espacios de toma de decisión, y por lo tanto de poder en el país. Considero que durante los últimos años no han jugado el papel técnico y de honorabilidad que de él se espera. Y no creo que lo logre nunca, pues está contaminado desde su origen por su naturaleza misma. Es por eso que el viernes para mí es un día de luto.


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