Panzós: Espinas en carne propia
La tarde del 29 de mayo de 1978 comenzó a circular en Cobán la noticia de que “algo malo había sucedido en Panzós”. Se decía desde, una balacera entre personas ebrias hasta un enfrentamiento guerrilla-ejército.
En la noche ya no quedaban dudas de lo acontecido y la población de Cobán se fragmentó en dos grupos claramente polarizados.
Uno fue conformado por el estudiantado y docentes del Centro Universitario del Norte de la USAC quienes organizaron una manifestación de protesta al frente de la cual se puso su Director. A ellos se adhirieron personas intelectuales —académicas y no académicas— y desde el atrio de la Catedral de Santo Domingo de Cobán se denunció al mundo la —ya para esa hora— calificada como Masacre de Panzós.
Otro se integró con finqueros residentes en Cobán, empresarios y vergonzosamente, algunos profesionales del Derecho quienes se alegraban porque “se habría puesto en su lugar a unos indios revoltosos que pretendían adueñarse de las fincas”.
A la fecha, yo era el EPS (Estudiante en Ejercicio Profesional Supervisado) de Medicina en el Centro de Salud de San Juan Chamelco y al enterarme de la noticia me fui para el Hospital Regional de Cobán. Allí me encontré con una terrible realidad: Nadie había acudido a prestar ayuda a la población herida porque alguien estaba bloqueando la salida de las ambulancias.
Nos reunimos entonces un Cirujano, un Interno (EPS hospitalario), una Médica graduada en Brasil en proceso de incorporación, una Enfermera Profesional, una Hermana de la Caridad y yo. No tuvimos acceso a oficina alguna porque se sugirió evitar el tema. Los reunidos, en aras del Opus humanum, decidimos ir aunque fuera a pie y comenzamos a juntar avituallamientos.
Ante la imposibilidad de contar con las ambulancias del nosocomio, nos dirigimos al Presidente del Comité Local de la Cruz Roja Guatemalteca y él, sin cortapisas, nos proveyó dos vehículos signados con los símbolos internacionales de la benemérita institución. Solo pudimos salir a las 5 de la mañana del día 30.
Al llegar a Panzós nos encontramos con un pueblo en absoluto silencio, desolado y donde nadie, absolutamente nadie quería hablar. Buscamos el Puesto de Salud y allí encontramos al compañero EPS del lugar. Estaba en franco estado de terror. Nos contó casi tartamudeando que había sido interrogado en cuanto sus funciones como médico y no dijo más.
No hallamos muertos ni heridos. La única certidumbre de que algo había ocurrido era el olor a pólvora quemada que aún se percibía en el ambiente.
Prestos ya para volver a Cobán, una anciana pasó cerca de nosotros y con la cabeza agachada nos dijo en q’eqchi’: Ayuqex Cahaboncito (Vayan a Cahaboncito), una aldea que está a muy cerca de Panzós. Y para allá nos fuimos. Ya en la aldea, de nuevo: Nadie para hablarnos, nadie para decirnos. Todos en silencio.
En ese momento sucedió algo extraño: Otra anciana salió de un rancho y sin decir palabra nos señaló la puerta gesticulando para que entráramos. Encontramos allí tres jóvenes, dos mujeres y un anciano. Los tres tenían heridas leves provocadas por esquirlas de granada en los miembros inferiores. Y ya como constante: el silencio.
Cuando salimos del rancho nos esperaba una mujer de media edad que nos señaló otra choza. Creímos que encontraríamos más heridos pero la única persona que había dentro era un hombre adulto, de unos 60 años, con síntomas y signos de paludismo. Su situación era muy grave. Le ofrecimos trasladarlo al hospital de Cobán y aceptó. Su característica durante el viaje: el silencio.
En Cobán, dejamos al paciente afectado de paludismo en el hospital y no sabíamos qué hacer. Estábamos confusos. De no haber sido por el hallazgo de los heridos y el olor a pólvora, habríamos jurado que nada había sucedido en Panzós. Nos separamos y cada quién a lo suyo.
Cinco días más tarde llegué al hospital a dejar unas muestras de laboratorio y encontré al paciente de paludismo que ya mejorado, iba de vuelta para su comunidad. Le noté en la mirada que necesitaba hablar y en q’eqchi’ le pedí que me esperara cerca del parqueo. Lo subí al pequeño pick up que yo manejaba y en cuanto estuvimos juntos se soltó a contarme lo suyo. Realmente era un desahogo. De ese diálogo —legítimo y honesto— pude colegir:
1. La mayor parte de manifestantes eran de la aldea Cahaboncito. Iban a la municipalidad de Panzós para dirimir acerca de terrenos que a juicio de ellos eran suyos. No iban armados ni en busca de pleitos. Caminaban padres, madres, abuelos, abuelas y niños. No eran “de todas las aldeas” como se quiso hacer creer a la comunidad internacional.
2. La tropa que estaba en un campamento llamado Quinich, antes de llegar a Panzós, (entre Cobán y Panzós) aparentemente desconocía de la presencia de otro tipo de tropa. Los de Quinich eran de la zona militar de Cobán, los que llegaron para disparar eran de Zacapa.
3. Más de 120 personas fallecieron en las primeras ráfagas de ametralladora. Se inició la balacera cuando llegaron a la plaza. Los soldados estaban apostados en techos, ventanas, casas e incluso, en el campanario de la iglesia parroquial. No hubo ningún intento de mediación.
4. Un grupo grande de q’eqchíes, no cuantificado, murió al lanzarse al río Polochic. Iban heridos. Las posibilidades de que sobrevivieran eran ínfimas.
5. La tropa de Zacapa tomó control absoluto de la población y en fosas comunes sepultaron uno sobre otro los cadáveres que inicialmente quedaron esparcidos en el centro del pueblo. Para ello se valieron de tractores que ya estaban preparados para dicho cometido.
6. La precisión y rapidez con que actuaron fue impresionante. De tal manera que, cuando nosotros llegamos, no encontramos ni moscas.
Cuando el paciente dejó de hablar, lloró, lloró y lloró. Cuando dejó de hacerlo, lo llevé a comer a un pequeño merendero cerca del hospital y luego al lugar donde tomó el bus de vuelta para Panzós. Nunca supe más de él. Y ese día mi rostro dejó de ser apacible. No opté por una facies de dureza pero sí de seriedad. Pasó un año antes de que yo pudiera derramar una lágrima. Lo hice justamente en el primer aniversario, cuando oí las campanas que tañeron todo el día en la Catedral de Cobán. El Obispo había dado la orden de que, cada aniversario de la masacre, en todas las iglesias de la Diócesis se “tocara a entredicho”. Con el paso del tiempo, a los curas de asfalto se les olvidó hacerlo.
Del grupo que fuimos, el Cirujano tuvo que salir del país, a la Médica graduada en Brasil la mataron extrayéndole in vivo un bebé de sus entrañas, el Interno hospitalario salió de motu propio del país, la Hermana de la Caridad se perdió en el tiempo siete años después, la Enfermera Profesional y yo permanecimos en Guatemala. ¿Qué ángel nos libró de la muerte?, quizá el solo hecho de estar del lado del bien.
Nunca se supo exactamente el número de víctimas. Las hubo desconocidas y cuando menos dos que —por la brutal realidad que les tocó vivir— perdieron el rumbo de su vida interior. Yo les llamo Las víctimas número 121 y 122.
Mañana 29 será “ese día”. Mis aspirinas las tengo listas, mi espíritu no.
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Comentarios
El silencio fue la
Puntos: 4
El silencio fue la característica de esa masacre. Hasta la fecha. Quizá porque fue la primera en la región. Yo la recuerdo muy clara. Aún la recuerdo. Hay personas que vivieron en la zona o estuvieron antes, durante o después de los hechos y se ensimismaron. Es algo así como para estudiarse. Buen reportaje (no sé si es reportaje o artículo), así fueron las cosas.
Buen día Sr. Fuentes. Gracias
Puntos: -1
Buen día Sr. Fuentes. Gracias por participar. Está usted en lo cierto. Con la Masacre de Panzós se inició en el norte de Guatemala lo que nuestros pueblos llamaron La Gran Represión. Posiblemente el factor sorpresa motivó ese silencio de años.
La foto que pusieron verdad
Puntos: 2
La foto que pusieron verdad solo que no fue una camionada de muertos, fueron cuatro o cinco. Nos quedamos con mucho miedo. Hasta ahora tenemos miedo. Panzós fue diferente no se porqué. Talvez como dice el señor que ya comentó, porque fue la primera. No esperabamos eso, no esperabamos algo así pero así fue y comenzó un tiempo malo, muy malo para nosotros.
Gracias por su nueva
Puntos: 2
Gracias por su nueva participación don Jerónimo. Es muy valiosa.
Y dicen que solo fueron como
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Y dicen que solo fueron como quince o veinte los muertos. El río Polochic guarda en su fondo muchos cadáveres de gente que se tiró para huir y también otros que con el tiempo los han tirado allí.
No, no fueron quince o
Puntos: 3
No, no fueron quince o veinte. Fueron mucho más.
Juan J. Guerrero P.
Rah tz'aqal li ke'xb'aanu
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Rah tz'aqal li ke'xb'aanu reheb' li qasqiitz'in, hab'an rah ajwi' te'xtoj wi' (Q'oqonk)
En verdad es doloroso recordar lo sucedido, pero todo se dejo en manos de la ley de la naturaleza, todo llega a su tiempo.
Pero tambien es lamentable, que aun en la actualidad se siga exponiendo a nuestros hermanos q'eqchi'es, por la manipulacion de seudo-organizaciones indigenas o campesinas, que solamente llevan a hombres y mujeres a enfrentarse unos con otros, dando satisfaccion a sus masturbaciones mentales, rompiendo con los valores del Pueblo Q'eqchi' que ha sabido resistir durante cientos de años.
Don Juan Tzoc dice mucho de
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Don Juan Tzoc dice mucho de verdad. Hay pseudoorganizaciones que solo medran con el enfrentamiento que provocan. No son de izquierda sino izquierdosos que tienen ONGs, Fundaciones, Asociaciones, etc.que manipulan para su propio provecho y en ese manipuleo pueden dejar hasta muertos de por medio. De esa manera también ilegitimizan la verdadera resistencia basada en los valores culturales de los grupos. Ojalá surgieran líderes kekchíes que de verdad pudieran sacar adelante a esa noble estirpe maya.
Buenas tardes, me gustaría
Puntos: 0
Buenas tardes, me gustaría ampliar porque generalizar es malo y señalar al aire solo distrae la atención.
1. ¿que seudoorganizaciones son, según ud, las que manipulan y enfrentan?..
2. su nota subestima la capacidad analítica de los q`eqchi`es.
De antemano aclaro que no pertenezco a ninguna ONG ni me financía alguna de ellas, pero apoyo (clickactivista) al CONIC por razones de conciencia.
Saludos,
Sergio.
Yo era Agrónomo en el
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Yo era Agrónomo en el Polochíc cuando eso sucedió. Es totalmente cierto. No sé la razón por la cual callamos. Se decía "de eso no se habla nada" y sabíamos que allí estaba, que allí había sucedido, que allí habían muertos pero nadie hablaba. No creo que haya sido asunto del gobierno de esa época, más parece fueron lo que ahora se llama tráfico de influencias. Interesados en que los campesinos no se organizaran. El tiempo no deja nada oculto y del cielo a la tierra todo se sabe.
Buen día estimado Juan, buen
Puntos: 1
Buen día estimado Juan, buen día Sr. Estrada. Gracias por participar. Creo que tienen mucha razón. La manipulación que se está haciendo es nefasta para el pueblo Q'eqchi'. Ojalá tengan sus líderes el discernimiento para vislumbrar el mal y el bien en ese contexto. Saludos.
Juan J. Guerrero P.
En ese tiempo el ejercito de
Puntos: -1
En ese tiempo el ejercito de Guatmala utilizo la represion para callar a la gente. Que lastima que Juan, Estrada y Juan José piensen o tratan de confundir que fue por psedo-organizaciones que la gente calló su voz. O son ignorantes o parte de los soldados que cometieron tal barbaridad. Por favor seamos realistas.
Señor Anónimo: No he
Puntos: 2
Señor Anónimo: No he relacionado el silencio originado por la represión con las pseudoorganizaciones. Lea bien mis textos. Apoyé y apoyo la opinión del Lic. Juan Tzoc en cuanto que ACTUALMENTE, hay grupos que manipulan.
Si tiene alguna duda de mi manera de pensar, lea mis otros artículos en el blog ALTAZOR. Y no, ¿yo parte de los soldados? ¡Por favor!, atinente a ello creo que el ignorante es usted porque -nuevamente- no leyó mi artículo.
Al Dr. Guerrero siempre lo
Puntos: -1
Al Dr. Guerrero siempre lo hemos admirado porque ha sido frontal. Cuando sucedió la masacre de Panzós, él participó en el PRIMER GRUPO que llegó para ayudar, arriesgándose a todo. ¿Qué diablos piensa ese señor anónimo que le endilga pertenecer al grupo de soldados? Bueno, es un tal anónimo. ¡Pobrecito!
Dr. Rolando Revolorio
Agradecido por su apoyo
Puntos: 1
Agradecido por su apoyo Rolando.
Juan J. Guerrero P.
Todavía existen las mismas
Puntos: -1
Todavía existen las mismas condiciones que provocaron ese horrible hecho; los campesinos reclaman sus tierras ancestrales, poseídas por propietarios que probablemente las compraron al gobierno, a partir de la reforma de 1871, en que esas tierras fueron escrituradas y expropiadas.
Y la respuesta sigue siendo negativa y reforzada por las armas, para desanimar y desalojar a los campesinos que las reclaman.
Podría ser que los campesinos no están reclamando a quien corresponde; podría no ser justo quitarle las tierras a las familias que las compraron.
Quizá sea más procedente revisar y corregir los decretos de 1871 y consecutivos, que autorizaron el despojo; enseguida, retrazar los mapas catastrales e identificar precisamente las tierras reconocidas como comunales indígenas, según decretos reales de España.
Entonces sí, se podría negociar con el gobierno para que indemnice a los actuales propietarios, y que las tierras sean devueltas a sus antiguos propietarios.
Estimado Sr. Huertos: Usted
Puntos: 0
Estimado Sr. Huertos: Usted ha hecho un retrato tal cual de algunos escenarios del Valle del Río Polochíc. Puede documentar esa situación en los escritos de la Dra. Laura Hurtado, socióloga, quien ha profundizado en las causas de dicha conflictividad en la región.
En cuanto Panzós y la primera masacre, la causa fue otra. Un aberrado intento de una sola persona (apoyado por compinches) para usurpar lo que no era de él. Afortunadamente ya la causa está en tribunales pues se reabrió la investigación.
Su propuesta es difícil de seguir pero, de lograrse, daría solución final a la conflictividad agraria en aquellos lugares donde el despojo y nuevos dueños han devenido de los contextos por usted señalados.
Gracias por sus valiosos aportes.
Juan José Guerrero P.
Que ignorante es esta
Puntos: 2
Que ignorante es esta persona. Como pretende volver a 1871. La población era pequeña y como volver al pasado. Si que tiene serios problemas de comprensión.
http://elperiodico.com.gt/es/
Puntos: 3
http://elperiodico.com.gt/es/20120411/elmundo/210652/
Gracias por el enlace Sergio.
Puntos: 4
Gracias por el enlace Sergio. Muy ilustrativo. ¿Cuánto tendrían que pagar los ibéricos y sus descendientes por el uso/usurpación de la tierra desde la invasión de 1492?
Juan J. Guerrero P.
Yo estaba muy pequeño cuando
Puntos: 1
Yo estaba muy pequeño cuando sucedió esto, pero me pregunto: ¿quién será actualmente el propietario de las tierras que reclamaban los de Cahaboncito? ¿será que todavía estas personas tienen ese problema y no cuentan con las tierras que le pertenecen? que empresa estará usurpando dichas tierras y bajo la muerte de tantas personas inocentes está edificando sus negocios? sería interesante saberlo para conocer a las personas que con tal de mantener una posición económica son capaces de todo.
Eduardo, le respondo
Puntos: 0
Eduardo, le respondo puntualmente:
1. No había un reclamo específico sobre un territorio; se trataba de dar solución al problema de la tierra. No había conflictividad propiamente dicha. Resulta que, en las proximidades de la población, habían comunidades -Cahaboncito incluida- cuyas tierras comunales les habían sido expropiadas por el gobierno y otorgadas a algunos finqueros. Los lugareños, trataban de recuperar sus tierras por la vía legal o cuando menos, saber por qué habían sido expropiados.
2. Por supuesto que el problema aún lo tienen y la sangre sigue corriendo.
3. Afortunadamente, la causa se reabrió y ya se han dado las primeras reuniones en los tribunales.
4. La situación fue tan infausta que hubo víctimas colaterales. Conocí a un médico que en algún momento fue mi mentor. Él rompió totalmente con su familia, principalmente con su padre, porque los consideraba cuando menos, responsable en parte de lo sucedido. Su conciencia no le permitió relacionarse más con ellos y en esas circunstancias, padre e hijo, dejaron este mundo material. Ojalá la misericordia de Dios los haya hecho reconciliarse en el lugar que Ntro. Señor haya destinado para ellos.
Gracias por participar.
Juan J. Guerrero P.
El hecho innegable es
Puntos: 2
El hecho innegable es que
fueron asesinadas miles de personas indefensas, y
los autores de esas masacres, de cualquier estandarte,¡deben
recibir su castigo!
Posiblemente, los que
guardaron silencio sobre esas masacres en su momento, de no haberlo
hecho... ¡hoy no se conocería de aquellas atrocidades masivas!.
Creo que así es Sr. Chen. El
Puntos: 0
Creo que así es Sr. Chen. El silencio a posteriori guardado en esta masacre es llamativo. Posiblemente, como se ha comentado, se deba a que fue la primera en la región y lógicamente el miedo, invadió a todos. En el comentario anterior mencioné el hecho paradigmático de la ruptura de un médico con su familia por ello y ahora, me viene a la mente otro caso: El de otro médico que fue destituido, proscrito, perseguido, etc. etc. por haber dicho que los responsables "eran unos malditos". Y lo dijo en el sentido tal de la expresión, no para insultarlos. Él era evangélico devoto y practicante. Se refería a la maldición bíblica del que despoja al pobre y mata para ello. Pues bien, este médico murió en un estado deplorable debido a esas persecuciones que no fueron físicas sino psicológicas, económicas, sociales, etc. Y sí, tiene razón usted, de haber hablado en aquel momento no estarían vivos los testigos.
Juan José Guerrero P.
Sobrevive el silencio, la
Puntos: 1
Sobrevive el silencio, la amnesia. Sobreviven los dolores y las noches en pena, gimiendo hacia adentro. Sobrevive la violencia, etc.
Y hay quienes dicen que estas cosas deberían olvidarse, que ya estuvo. Que ya pasó. Yo no los entiendo, por más que trate.
Era niño para recordar alguna experiencia similar, así que gracias por su testimonio. Estoy convencido que el primer paso para aliviar aquellos dolores, aún cuando parezca mínimo, es hablar. Y a nosotros, al resto, nos toca escuchar.
Pensaba que no lo leería hoy Doctor Guerrero.
Engler
Buena tarde Engler. Su
Puntos: 1
Buena tarde Engler. Su participación enriquece este espacio. Hubo un pequeño retardo en la publicación de mi artículo debido a que hoy se publicó como Nota.
Gracias por su comentario. Es absolutamente cierto. Personas hay que dicen que debemos olvidar, callar, ya pasó y pelear es inútil, etc. etc. e ignoran que lo único que hacen con esa postura es alimentar la olla de presión que no tiene desfogue. En parte es por miedo y en parte, muy del guatemalteco: defender lo que no tienen. Pero viven de sueños, viven de un "quizá mañana" y se sienten identificados con aquellos que tienen mucho. ¡Aberraciones estas!
Gracias nuevamente.
Juan José Guerrero P.
Hablar del tema de panzos es
Puntos: -2
Hablar del tema de panzos es dificil cuando se desconoce la verdad,y seguimos fantaciando con anecdotas y cuentos...soy de la zona del polochic y al igual que esta historia he escuchado miles, e leido libros y a sido un tema coloquial en las familias especialmente durante el conflicto armado en el que nos reprendian los papas que si seguiamo mal portados ivan los militares por nosotros,por lo tanto creo que las respuestas a estas masacres las tienen unicamente los mismos hermanos quekchies que vestidos de verde olivo asesinaron a sus hermanos de raza, movidos por intereces multinacionales de grupos de poder paralelo al gobierno en turno.
Es necesario tener una respuesta real de lo que sucedio y el porque nadie tiene una explicacion logica?
habria que preguntarle al General Molina como militar
y a Cesar Montes como insurgente, muchos años de la cierra de las Minas .....Teleman Panzos.
Señor Luna: Asumo que ese es
Puntos: 5
Señor Luna: Asumo que ese es su apellido. Me costó un poco entender su texto, pero entre lo que se adivina, puedo responderle:
1. Me parece que usted intenta crear confusión con sus faltas ortográficas porque el texto y el contexto lo tiene muy bien. Así que, "luna" no es su apellido; pero bien, vamos al asunto.
2. Yo soy de Cobán, y conozco palmo a palmo mi departamento. Hablo q'eqchi' y estuve en el lugar de los hechos en un estado absolutamente imparcial. Imparcialidad que mantuve toda la guerra interna habida cuenta de que era (y soy) Cirujano, y el médico debe guardar equilibrio por juramento hipocrático. Aparte de ello, es mi convicción.
3. El tema principal en mi artículo no es la guerra. Ese lapso es innegable y siempre he sostenido que, quien se metió a ella, sabía a qué se atenía. El punto aquí es: El asesinato a mansalva de hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos y ancianas. Ni siquiera en descampado sino en una encerrona como la que hubo en Panzós. Y por favor, no diga que esto es fantasía. Mire la foto que se publica hoy. De hecho, yo no la conocía, pero así fue. Platique con personas del casco urbano de Panzós.
4. Que si César Montes, que si el General Molina (no sé a quién se refiere), allá ellos con lo suyo. Ideal hubiera sido que los militares de ambos lados se hubieran encerrado a pelear en un territorio específico y dejado al pueblo en paz.
5. ¿Que no hay explicación lógica? ¡Por Dios! Esto solamente puede salir de una mente poco estudiada y poco cultivada, o de un espíritu muy derruido. Le sugiero que lea documentación de AMBOS LADOS y las conclusiones le devenirán por sí solas.
Gracias por participar ya que esta es una tribuna de discusión y debate.
Respetuosamente:
Juan José Guerrero Pérez
Dr Guerrero: Admiro su
Puntos: -1
Dr Guerrero:
Admiro su capacidad de relator, escribe muy bien.
A)Los muertos mayoritariamente de Cahaboncito, pero también de otras aldeas, solo pedían tierras que les eran negadas y que habían sembrado por siempre, las habían venido registrando supletoriamente, como forma de despojo. Era pues un reclamo justo, no motivado por razones ideológicas.
B)Se enfrentaron a una emboscada preparada para silenciar la demanda por la tierra por décadas, por lo menos calla a una generación. Fueron finqueros y el alcalde Overdick los que trajeron ejercito especialmente para emboscarlos. No fue enfrentamiento entre ejercito y guerrilla. Yo mismo como uno de los principales jefes guerrilleros fui sorprendido por la noticia y por la foto que demostró un salvajismos que aun no conocíamos. No organizamos, no fuimos directamente responsables de lo sucedido. Siempre fue el ejercito en contra del pueblo, no el pueblo entre dos fuegos de dos ejércitos. Eso ha quedado suficientemente demostrado.
C) He hablado con sobrevivientes e hijos de muertos y sobrevivientes, todos coinciden que fue parte de una estrategia para acallar por siempre el clamor por la tierra, pero han fracasado, esa demanda continua con mas fuerza ahora, pero con diferentes métodos.
Cesar Montes
Comandante Guerrillero
Señor César Montes:
Puntos: 1
Señor César Montes: Indudablemente, su participación le da a este espacio un valor incalculable en tanto usted es uno de los gestores de la historia contemporánea. Le respondo por numerales para mejor darme a entender:
1. Que los fallecidos eran de Cahaboncito en su mayoría, es lo que indico en mi columna. Indudablemente ha de haber habido un porcentaje minoritario de otros lugares que se unieron a sus protesta e iban a dirimir, no a pelear. Tampoco fue un enfrentamiento entre la guerrilla y el ejército. Para nada. No digo eso en mi escrito. Fue una emboscada, una encerrona.
2.Usted dice: "B)Se enfrentaron a una emboscada preparada para silenciar la demanda por la tierra por décadas, por lo menos calla a una generación".
Don César: Yo quitaría la palabra enfrentamiento. Da idea de lucha, de combate. En realidad, los agarraron a mansalva. Quizá alguno en un intento muy humano haya desenvainado un machete para tratar de defenderse, pero, ¿quién va a ir a una guerra o a una batalla con esposas, hijas, hijos, nietos...? Y muy cierto, convencido estoy y estamos los que estuvimos en el lugar (y ahondamos después en la historia), que no hubo una organización previa por parte de la guerrilla. Tampoco fue población que se quedó entre dos fuegos. Vaya que no. Simple y llanamente los acribillaron.
3. Su literal "C" responde en parte a la duda del silencio extraño, -posterior a esa masacre- que mantuvieron los afectados y los testigos. Dice usted: "He hablado con sobrevivientes e hijos de muertos y sobrevivientes, todos coinciden que fue parte de una estrategia para acallar por siempre el clamor por la tierra". Es lo que intuimos quienes no encontramos explicación alguna del silencio. Por supuesto, jamás una felonía de esa naturaleza ha logrado callar la verdad y el derecho justo del pueblo.
4. Los despojos no fueron ni son particularmente con títulos supletorios. En muchos caso simplemente han llegado, toman cuenta a mano armada del territorio y se acabó el problema (para los invasores). La Dra. Laura Hurtado Paz y Paz describe muy bien en su último libro toda la sistemática de la conflictividad agraria del Polochíc.
Gracias por sus comentarios, insisto, le dan un valor especial a este espacio.
Juan José Guerrero Pérez
Don César Montes: Lo invito a
Puntos: 0
Don César Montes: Lo invito a leer dos columnas más de mi autoría, las puede encontrar en mi Blog ALTAZOR, en este mismo espacio de Plaza Pública. Una se llama ENTRE PALMAS Y CAÑAS y la otra PANZÓS: OTRO EPICENTRO. Le agradeceré si puede aportar algún enriquecimiento.
Juan J. Guerrero P.
la verda es lamentable lo
Puntos: -1
la verda es lamentable lo sucedido, y es una historia muy triste, que Dios perdone a las personas, que hicieron ese daño. y la justicia que se espera es solo de la naturaleza.
Esperemos que no solamente
Puntos: 3
Esperemos que no solamente sea de la naturaleza la justicia Florecita. Confiemos en la misericordia de Dios y la justicia del Estado.
Juan J. Guerrero P.
Gracias Juan José, tus
Puntos: 3
Gracias Juan José, tus testimonios son muy importantes para mantener viva la verdadera historia y así contribuir a que esos inconcebibles no se repitan nunca más.
Gracias a ti Silvia. Muy
Puntos: 1
Gracias a ti Silvia. Muy agradecido por tu comentario.
Juan J. Guerrero P.
Doctor Guerrero: Me
Puntos: -2
Doctor Guerrero: Me enorgullezco de haber sido su alumno en el Hospital de Cobán en los años 86 y 87. Ahora entiendo su actitud férrea, disciplinada y absoluta para atender al pobre. A veces no le entendíamos aunque admirábamos su dedicación. Recuerdo que usted solamente tuvo una plaza de dos horas y se dedicaba el día entero al hospital y a formarnos. Ahora entiendo su mirada de angustia cuando por falta de personal o equipo era poco lo que podía hacer por la gente del campo. Ahora entiendo por qué nos infundió más allá de la ética y la deontología para templarnos con fuego como usted decía. Ojalá vuelvan esos tiempos de formación por personas como usted. En cuanto a su artículo, gracias por compartirlo. Ahora entiendo también las muchas cosas que escuché a baja voz cuando yo era estudiante en EPS en Cobán.
¡Hola Gabriel! ¡Cuánto tiempo
Puntos: 2
¡Hola Gabriel! ¡Cuánto tiempo sin saber de usted! Qué bueno el habernos encontrado en PZP. Le agradezco mucho sus apreciaciones y que me haya comprendido, entendido, en cuanto mi férrea actitud como dice usted. Bueno, lo de férreo lo traía y traigo de mis maestros. Es que, como siempre les dije, me interesaba (y me interesa) formar médicos, no 007: Agentes con licencia para matar.
Podrá recordar que yo les compartía de estos hechos a baja voz pero ustedes también tuvieron la oportunidad de ver in situ las "gracias" de uno y otro lado en la emergencia y en la morgue. Esperemos Gabriel que la aurora del nue vo día anunciado en el Oxlajú Baktún nos llegue pronto.
Juan J. Guerrero P.
Bien. Gracias a todas y todos
Puntos: 2
Bien. Gracias a todas y todos por leernos. Espero haya sido de su agrado esta columna y hasta el próximo lunes...
Juan J. GuerreroP.
Estimado Juan José, no tengo
Puntos: 1
Estimado Juan José, no tengo el honor de conocerle personalmente. Sin embargo, por la lectura de su artículo y la experiencia que narra, me convenzo que se trata de un ser humano en la plenitud de la palabra. Gracias por mantener viva la memoria de los hechos a partir de su propio testimonio. Un testimonio de entrega a la vida y la humanidad. Sin pensar en las consecuencias, a riesgo de su vida y de las personas que le acompañaron a Panzós, con un solo fin: ayudar a la vida.
Los hechos que narra a partir del testimonio de la persona que logró encontrar el canal para dejar salir su dolor y angustia dan cuenta de lo sucedido y que coincide con los testimonios de quienes, poco a poco han ido abriendo el caudal de su memoria. Hay muchas formas de entender la masacre de Panzós, la primera de la zona norte y que abrió la práctica que luego se llamó de tierra arrazada. Tal y como usted lo narra, la población llegó y fue masacrada en una acción que los indicios existentes definen como una trampa mortal preparada con premeditación, alevosía y ventaja. Gracias por compartir su dolor y su memoria. Gracias por abrir su corazón. Gracias por ser como médico, un ser humano en la plenitud de la palabra.
Estimada Iduvina: Yo tampoco
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Estimada Iduvina: Yo tampoco tengo el honor de conocerla personalmente pero sí es un honor que usted comente mi columna. Leo las suyas con mucho interés. Principalmente para aprender. Gracias por su edificante comentario. Sí, hoy "es ese día" y estuve ya, aunque fuera un momento, en la Misa que se celebró en la Catedral de Santo Domingo de Cobán, misma desde donde se denunció la masacre. La misa fue en memoria de los caídos no solamente en Panzós sino durante el conflicto armado interno, especialmente relacionados con el inicio de la década de los 80. Insisto, para mí es el honor al compartir espacios en PZP con su persona. Gracias mil.
Juan J. Guerrero P.
Verdaderamente conmovedor.
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Verdaderamente conmovedor. No podré quedarme inmutable en esa fecha, hoy, después de haber leído su relato.
Le doy un gracias por hacernos llegar esta realidad del pasado que aun vive en el presente de muchos de los que vieron, sintieron y perdieron. Esos que hoy no sonríen y cuyas miradas se opacas tras el dolor.
Cuando dice, que quizás se salvó por estar del lado del bien, yo puedo asentir sin equivocarme que esa doctora, que miles de miles, a los que les dieron esa única opción: morir, estaban de ese mismo lado suyo, el de bien.
Gracias futura compañera de
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Gracias futura compañera de soledades los días 29 de mayo. Y justamente, como usted lo dice: Hoy sonríen y sus miradas se opacan tras el dolor. Lo acabo de ver en una persona que permanecía totalmente agachada en una banca en la Catedral de Cobán. Era joven pero indudablemente, el peso de los recuerdos y los testimonios narrados en su familia lo hacían doblegarse ante su verdadera historia.
Y asiente bien cuando dice que Gladys, la compañera médica que mataron estaba del lado del bien. En mi creencia cristiano católica, estoy seguro de que sin Causa (auto para promover una santificación), sin Postulante de Causa, sin petición de Causa, etc. etc. ella está gozando de aquellos lugares reservados a los mártires, a los santos, a los Confesores de la fe. Eso fue lo único que hizo. Por eso le dediqué a ella ese poema que publiqué en otra columna que se llama Panzós: Otro epicentro. La puede encontrar en mi blog.
Gracias por su presencia.
Juan José Guerrero P.
Cuando lei "Cien Años de
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Cuando lei "Cien Años de Soledad" y sobre la masacre que allí se narra y luego nadie sabía nada de la misma, y nadie decía nada, inmediatamente pense un mi Guatemala y la cauda de dolor y muerte que dejo el conflicto armado interno (si es que se le debiera llamar así, por la forma desproporcionada del uso de la fuerza del "ejercito" y este tipo de masacres que no son caracteristicas de una guerra tradicional, ni de un conflicto armado común, sino que son simple justificación de ciertos sectores de poder para acallar los legitimos reclamos de millones de personas). Gracias doctor por tan excelente artículo. Creo que nuestra obligación y acciones mínimas es no dejar que muera la historia y la memoria colectiva sobre estos deleznables hechos y exigir a todo pulmon JUSTICIA, JUSTICIA Y JUSTICIA
Muy cierto. La historia nos
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Muy cierto. La historia nos la han borrado. Mire usted los programas oficiales y oficiosos del Ministerio de Educación: Ni un solo curso de historia. Existe ese adefesio que se llama Estudios Sociales pero nada más. Y deforma más que forma. Gracias por participar.
Juan José Guerrero P.
No he leído a profundidad
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No he leído a profundidad Cien Años de Soledad. Sé que es imperdonable más nunca es tarde. Especialmente si se asemeja con Guatemala. Estoy seguro de que Macondo se replica en Guatemala por todos lados. Desde los babosos hasta los listos. Panzós parece otro Macondo, donde sucede de todo. Ojalá pare esa barbarie ya que por lo visto a seguido sucediendo. Buen artículo. Objetivo e imparcial.
muy buen articulo ademas de
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muy buen articulo ademas de las intervnciones de induvina y cesar no tengo el privilegio de conocerlos pero si he seguido sus articulos y libros.
creo que esta clase de articulos es muiy buena para aquellos que jovenes que no conocen mucho de este tema y que ademas estan fuera de del pais y ayuda a que conoscan un poco de la verdadera historia de guatemala aunque sea la parte dolorosa, y que lastimosamente se sigue dando sino veamos el caso de barillas.
Muy cierto. Nuestros jóvenes,
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Muy cierto. Nuestros jóvenes, "de dentro y de fuera del país", no conocen nuestra historia. Gracias por comentar.
Juan J. Guerrero P.
Estimado Dr. Guerrero, Le
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Estimado Dr. Guerrero,
Le ofreszco mis condolencias hoy en el aniversario de la masacre. Gracias por hacer otra perforación en el silencio que conscientemente se ha creado alrededor de esta tragedia y los otros despreciables y sancionados actos de genocidio que se pertetuaron contra el pueblo guatemalteco.
El filosofo irlandés, Edmund Burke, dijo, "Para que triunfe el mal lo único que se necesita es que hombres buenos hagan nada."
La historia humana comprueba este aforismo vez tras vez. Esperemos que la gente buena del pueblo guatemalteco siga el ejemplo de usted, exige y haga lo necesario para que no se vuelva a repetir una catastrofe; para que se haga justicia; y para que los autores de las tragedias nacionales no queden en la impunidad.
Como usted ha indicado hay un sinnúmero de victimas colaterales.
Abajo del comentario del Sr.
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Abajo del comentario del Sr. Apredes la respuesta al suyo estimada HiBeatriz.
Juan J. Guerrero P.
Felicitaciones Dr, Gerrero,
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Felicitaciones Dr, Gerrero, siempre leo su columna , la espera cada semana.
Yo he leido sobre Mama Maquin,
El clamor por la tierra, es el clamor por un infame despojo.
“Una vieja carpeta de plástico, arrugada y rota por los bordes.
Son los documentos que detallan sus intentos, legales, de conseguir cultivar legalmente la tierra que ocupan. Constituyen el vínculo directo que existe entre el conflicto que se vive hoy en día en el Valle del Polochic y las prácticas que llevaron en 1978 a lo que se conoce como Masacre de Panzós, de la que el joven estudiante de 17 años nos hablaba la primera noche mientras su padre protestaba por el maltratado recibido y hacía poesía armada.
Son la prueba de que quizás son muchas las realidades –y no sólo el discurso– que no han cambiado en este lugar, pese al paso de los años.
La finca en la que habitan fue comprada por Aníbal Monzón Arroyo en julio de 1978, apenas tres meses después de la masacre. La finca adquirida por Monzón fue unificada con la colindante, propiedad de Flavio Monzón, su padre. El precio pagado fue de 10 mil quetzales. En julio de 2007, ambas fueron vendidas, junto con otras que las rodean, a la empresa La Villa SA, que tiene como gerentes a José Widmann Roquer y Fernando José Quintana Alcántara que son al mismo tiempo Gerente de operaciones y Gerente de General de Chabil Utzaj.
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¿Quién era Flavio Monzón, padre de Aníbal Monzón, la persona que compra la finca en 1978 para vendérsela a Chabil Utzaj en 2007?
Dice el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de 1997 refiriéndose a los hechos de 1978: “Aunque la mayoría de los finqueros tenía títulos legales de esas tierras, los mismos habían sido obtenidos mediante la corrupción, la confabulación y el fraude completo”. Y continúa: “en 1964 varias comunidades asentadas durante décadas en la orilla del río Polochic se organizaron en torno al reclamo de títulos de propiedad al Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA), creado en octubre de 1962. Sin embargo, las tierras fueron adjudicadas a Flavio Monzón. Un campesino maya de Panzós afirma que Flavio Monzón “sacó las firmas de los ancianos para ir a pedir las tierras al INTA. Él volvió y reunió a la gente y dijo que, por equivocación del INTA y de sus abogados, la tierra salió a su nombre”.
Según relata Victoria Sanford en el libro “La masacre de Panzós”, el alcalde Flavio Monzón, que dirigió el Municipio durante 6 mandatos a lo largo del siglo XX, engañó sistemáticamente a los campesinos entregándoles documentos falsos, forzándoles a vender tierras bajo amenazas y manipulando las solicitudes de entrega de tierras del Estado a los campesinos para apropiarse de las mismas”
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