
La rebelión de A.
La historia es bastante sencilla y lineal con héroes y villanos claramente definidos y fácilmente identificables. El lenguaje es por momentos críptico y los personajes tienen algo de mitológicos, pero la narración no cae en ningún momento en los a veces odiosos recursos estilísticos de las historias posmodernas con sus múltiples puntos de vista y cronología fragmentada. La premisa de la historia es bastante simple: el rey/soberano/gobierno ha determinado lo que es legal y lo que no lo es, y el personaje principal decide rebelarse contra la ley soberana desde una posición ética inquebrantable que cuestiona y refuta la violencia instrumental del poder soberano. Me refiero a la rebelión de Antígona en la tragedia homónima de Sófocles.
Tras la muerte de su padre Edipo, Antígona regresa a Tebas, donde sus hermanos, Eteocles y Polinices, se alternan el trono tal y como había sido establecido por Edipo. En una de esas, sin embargo, Eteocles decide (muy latinoamericanamente) extender su mandato más allá del período estipulado, desencadenando así una guerra civil. Las élites y el ejército tebanos, faltaba más, se alinean con Eteocles; Polinices, con el respaldo del pueblo, decide por su parte buscar aliados fuera de Tebas, quienes rápidamente son tildados de criminales y terroristas por Eteocles y sus lacayos tras, suponemos, una “profunda” investigación de los escribas oficialistas. Cuando Polinices regresa a la ciudad a reclamar lo que le corresponde, se desata una batalla y ambos hermanos mueren en combate. Creonte, tío de ambos y de Antígona, asume el trono de Tebas y ordena que Eteocles, el hermano que se autorecetó un segundo período, sea enterrado con todos los honores del caso pues considera que murió defendiendo el honor de la ciudad. A Polinices, por el contrario, Creonte decide dejarlo a la intemperie para que su cuerpo lo devoren los perros y buitres pues determina que es un traidor que no merece recibir honras fúnebres o sepultura. Más aún, Creonte estipula que si alguien osa desobedecer sus órdenes será condenado a muerte. Antígona, sin embargo, decide no acatar la ley soberana y entierra a su hermano Polinices de acuerdo a los ritos de la época. Creonte se entera y ordena que Antígona sea enterrada viva, pero esta opta por quitarse la vida, ahorcándose.
La historia no termina ahí —al mejor estilo griego, el hijo y la esposa de Creonte también se suicidan— pero lo que me interesa aquí es la rebelión de Antígona, su decisión de no acatar la ley soberana. Su rebelión va claramente más allá del amor fratricida pues Antígona se rebela, también, contra la versión distorsionada de la historia que el poder quiere imponer. Esta versión no solo le asegura a Eteocles un lugar en la historia oficial de Tebas, sino que además borra la violencia original que desencadenó la guerra civil: la permanencia en el poder de Eteocles más allá de lo estipulado. Polinices, por su parte, pasaría en esta versión a la posteridad como un traidor, criminal y terrorista que buscaba desestabilizar la “paz” de Tebas, quedando paulatinamente en el olvido que fue a él a quien legítimamente le correspondía el trono.
La rebelión de Antígona está motivada por una noción que si bien no podemos definir con exactitud o codificar en leyes está muy por encima de cualquier ley: la Justicia. Incluso si la ley soberana ha determinado que Polinices no sea enterrado, para Antígona honrar a su hermano y darle su debido lugar en la historia es lo justo, aunque sea ilegal. Y si pensamos que el estado-nación se presenta asimismo a nivel alegórico y discursivo como una hermandad de iguales, la rebelión de Antígona debe ser leída como la irrupción del principio de equidad y la lógica auténticamente democrática en el orden de dominación del poder soberano, que es siempre el poder del más fuerte.
Sería relativamente fácil, con un poco de conciencia histórica y dos dedos de frente, señalar quién las ha hecho o las hace de Creonte, Eteocles o Polinices en Guatemala. Pero qué difícil resulta sumar Antígonas honestamente dispuestas (y dispuestos) a llevar a cabo una rebelión ética que postule como principio irrefutable la igualdad radical ante el otro; que aspire a extirpar el racismo, la discriminación y la exclusión a nivel estructural; y que ponga la Justicia por encima de la ley, la empatía por encima de la retórica moralista del cambio individual, y el bien común por encima de los intereses económicos y partidarios que la ley soberana respalda y promueve.
Christian Kroll-Bryce. Tengo una maestría en estudios urbanos y estoy terminando el doctorado en estudios culturales y literatura latinoamericana para el que escribo sobre literatura, política e insurgencia. He sido arquitecto, promotor de arte, guitarrista de bandas fiesteras, profesor de español, skater y aficionado a los apagones. Detesto la prepotencia y le huyo a todo lo incondicional o absoluto. Para que el colapso del capitalismo no me agarre desprevenido, cocino mi propio pan y espero pronto aprender a hacer cerveza.
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Comentarios
La ley de Dios es superior a
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La ley de Dios es superior a la ley de los humanos; y la voz del pueblo es la voz de Dios.
El pueblo delega poderes por medio de mandatos, al gobierno y sus representantes electos; ésos mandatos deben responder a los intereses y necesidades del pueblo.
El gobierno no puede decidir por el pueblo; solamente debe cumplir la voluntad popular.
Antígona es la personificación de esos preceptos.
Estimado Dom, ese es el mundo
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Estimado Dom, ese es el mundo ideal, donde el pueblo, pero realmente el pueblo ponga y quite. Ud,vive en Guatemala? Por ejemplo los mandatarios, diputados, hace 4 meses que no hacen nada interesante por el país (es decir desde que empezaron) y ya se fueron de receso, entonces...podemos quitarles el mandato, o seguimos pagandoles sus recesos., como está la cosa seguiremos pagando cada vez mas y no solo con dinero, sino con costo de oportunidad y vidas perdidas.
Slds
Saludos ABA, Como usted lo
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Saludos ABA,
Como usted lo dice bien: éses es el ideal de la democracia; y si vamos a un nivel más elevado, representa la justicia, como lo sugiere el texto
de Christian.
Y estoy al corriente de que no sucede en la realidad de Guate.
Corrección; quise escribir:
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Corrección; quise escribir: "ése es el ideal de la democracia".... mis disculpas.
Gracias Dom y ABA por leer y
Puntos: 1
Gracias Dom y ABA por leer y los comentarios. Coincido, por estos lares no sucede... Pero, Dom, yo dejaría a dios, cualquiera que sea, fuera de todo esto que lo de Antígona nada tiene que ver con la justicia divina, si es que existe tal cosa. En todo caso, en aquellos tiempos, la cuestión era panteísta y los dioses no lo eran tanto. Saludos...
Si no me equivoco, lo que
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Si no me equivoco, lo que hablas tiene mucho que ver con la llamada "desobediencia civil" y con el llamado también "coraje social" (o valentía social).
Y como dice Christian, no se trata de justicia divina sino de actuar según los propios principios y de leyes éticas universales.
En Guatemala las excavaciones en cementerios clandestinos, el trabajo en los archivos históricos, la recuperación de la memoria intentan revertir un poco esa violencia injusta de personas que se creyeron y aún creen ser el brazo de algún dios.
Otros Antígonas podrían ser y haber sido las radios clandestinas, apoyo médico clandestino, aquellos y aquellas que practican abortos no por dinero sino para proporcionar a las mujeres un ambiente higiénico y profesional, los curas y religiosos que defienden los intereses de los pueblos, los que defienden los derechos de los homosexuales, los hombres y mujeres que deciden vivir vidas alternativas de forma pública. Tal vez no se ven a primera vista, pero de que hay, hay.
Saludos, y muy interesante artículo
Gracias Tania por el
Puntos: 2
Gracias Tania por el comentario y la lectura. Por supuesto, que hay, hay; la cosa es que hayan más y menos aislados... Saludos.
Otros Antígonas: 1) protesta
Puntos: 2
Otros Antígonas:
1) protesta del personal y estudiantes de FLACSO ante la intervención del gobierno en la elección del director.
2) hoy plantón frente al Congreso en contra de un nuevo análisis de la ley 4084 en el congreso, habiendo sido ya aprobada en primera lectura
3) marcha campesina
4) exposición pública en la Bienal "Adán y Esteban"
5) exposición Guatemala Diversa
6) petición en línea a favor de inclusión de Guatemala en Ibermedia
7) todo el que apuesta por el arte sin ningún aliciente económico
8) organizaciones feministas
9) organizaciones indígenas
10)red trans
Gracias por leer y comentar.
Puntos: 0
Gracias por leer y comentar. Un nombre no vendría nada mal...
Muy buen texto, Christian.
Puntos: 1
Muy buen texto, Christian. Tiene todo tu sello y me encanta el doble sentido latente al principio. ;)
Gracias por leerme y
Puntos: 0
Gracias por leerme y comentar, Oscar. Saludos y suerte examinando (parcialmente) la vida!!!
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