La lluvia, una gran caricia y nada más
“It comes together again, it comes together again…
somehow”
Fanfarlo
Ignoro dónde conocí a Gerardo. ¿Habrá sido por medio de su hermano Julio Hernández, el cineasta –con quien yo trabajara en la sección cultural de El Periódico? ¿En un vacile o rocanrol? ¿Fue con Tansú, mi novia de entonces? La verdad es que en aquella época –hace unos, casi, quince años– todos nos conocíamos a todos, más o menos. Era una idéntica crónica de nocturnidad, un mismo movimiento en la noche elevada, éramos como embarcaciones perdidas–conjuntamente–en algún mar, res derelicta...
Con Gerardo teníamos aquel amigo en común, Julio Mendizábal, que luego habría de morir asfixiado en su propio apartamento en llamas, en un edificio del centro.
Y con el Julio y el Gerardo y la Tansu y otros amigos nos íbamos a la Jacaranda –afuerita de la universidad– a beber, a reír, y a indignarnos. Tiempos aquéllos tan mutantes, tan jacarondosos: tomar innumerables litros de cerveza, y a ratos regresar al aula, a entrarle a Heidegger.
Yo creo que Gerardo ya era bien gay por esa época pero no recuerdo que lo habláramos, que eso fuera tema de conversación… Luego nos dejamos de ver por una década o quizá más. Gerardo salió del país, no sé si a EE.UU o a México (es medio mejicano) y hasta hace poco nos volvimos a ver. Invitó a mi esposa Claudia Armas a que tocara –ella canta y toca, su onda es la música– en la inauguración de la sede institucional de la organización LAMBDA, en donde Gerardo anda trabajando, por estos días. LAMBDA es una organización enfocada a los derechos de la comunidad lésbica, gay, bisexual, trans e intersexual (o por sus siglas: LGBTI). La fiesta de inauguración se llevó a cabo el 18 de abril de este año.
Wang Dang Doodle para ellos–ellas
La sede de LAMBDA está ubicada en la segunda avenida. Llegamos allí con la Clau y el Primo, un amigo, también músico. Rápido damos con la casa, gracias a una gigantesca bandera arcoíris, que representa la diversidad LGBTI. Una bandera arcoíris siempre es un excelente prefacio a una buena fiesta.
Gerardo nos recibe y muestra la sede de LAMBDA, con esa sonrisa en libertad que posee. Es una casa de tres niveles, con una terraza muy chilera desde donde se ve un trozo barroco de la ciudad. El fragmentario: techos de zinc, edificios viejos, entramado inefable de cables de teléfono, la cúpula de una iglesia en donde muy seguramente no te van a dejar comulgar si vives con alguien de tu mismo sexo.
Gerardo me presenta a Víctor López, encargado de la parte de incidencia política en LAMBDA. Le comento a Víctor una nota de Prensa Libre aparecida ese mismo día, con declaraciones que diera Marcelo Núñez (todavía en el Ministerio de Salud, entonces). En la misma, se decía que según al funcionario“ el 19 por ciento del total de infectados son hombres que tienen relaciones con personas de su mismo sexo, pero también hay un número considerable de heterosexuales”. Y bueno, alguien en facebook comentaba que esa manera de presentar la información no dejaba de ser… encapsulante.
Poco a poco, LAMBDA se va llenando de gente. Veo lesbianas muy juntas. Veo dulces chavitos gay, y son… compactos, tan exclusivamente chapines (podríamos decir que los gays chapines son únicos en su género). Y luego circulan las guapas trans, en microfaldas, esfinges dignísimas del cross-dressing. Mareas de gente –¿unas trescientas personas?– circulando festivamente y comiendo y bebiendo y distinguiéndose entre sí y en gran comentario. Y hay un toqueteo agradable y general. Se me ocurre que muchos de los presentes pueden hacerlo –abrazarse sin pena– aquí, pero a lo mejor no tanto en otros lugares, a lo mejor menos en la casa de los papás, en los restaurantes, en la simple calle. En una sociedad desollada por los prejuicios, hay muchos encarcelados en la lógica anónima “chico busca chico”, “chica busca chica”.
Claudia y el Primo se han puesto a tocar, bajo un toldo puesto en la terraza, canciones propias y del blues clásico. No estoy seguro si es la clase de música que esta audiencia prefiere, más proclive a las rolas de una Gaga que a escuchar Wang Dang Doodle de Koko Taylor, pero la cosa parece estar funcionando. La idea de LAMBDA y de Gerardo es justamente darle a la comunidad nuevas referencias por medio de estas veladas culturales, y mudarlos un poco de la plantilla, además claro de promover la convivencia.
En su momento me pongo a hablar con una persona transgénero –muy mujer, ya mayor, cojea debido a un terrible accidente de carro. Me relata una historia tristísima, que no voy a replicar aquí, pero que me partió el corazón en mil pedazos.
Luego se procedió a la parte de la velada en donde se la daba reconocimiento a distintas personas vinculadas a la comunidad. Terminada esa sección de la noche, los músicos y yo movilizamos los instrumentos musicales al carro, por demás una proeza, dada la dificultad de traspasar las sucesivas capas de gente, y dejamos atrás la fiesta, que según me contaron luego, terminó ya tarde.
Cuervos de 6 colores
Gerardo llegó a verme luego a alguna actividad, entrevista o no sé qué, en Sophos. Al final de la misma, hablamos un rato. Me contó de una marcha venidera –el 17 de mayo– contra la homofobia. Que estaban preparando con los chicos de LAMBDA un taller de esténcil, me dijo (esténcil es una técnica en la que se aplica pintura a una plantilla con un dibujo recortado). Mhmm… pensé. Allí hay una nota interesante... Le pedí que me mantuviera informado.
Y así lo hizo.
Me escribió un primer correo, en donde entre otras cosas puso:
Dada la sensibilidad e interés en las cuestiones relacionadas con la población homosexual en Guatemala te invitamos a participar con acciones concretas para darle visibilidad al tema de la comunidad gay de Guatemala, autodeterminada por las siguientes siglas LGBTI que se traducen a Lésbico, Gay, Bisexual, Trans e Intersexual; como contraparte al término políticamente correcto que invisibiliza por repudio y que además incluye al agresor heterosexual: Diversidad Sexual.
Y luego también:
La situación es difícil en Guatemala puesto que aquí se dice que la homofobia no existe, no es un término que siquiera sea mencionado en algún manual de convivencia, normativa, regla o ley. Homofobia es una palabra que no ha sido adoptada por la sociedad para caracterizar cierto tipo específico de discriminación, aquí primero adoptaron el bullying, tanto así que hasta están trabajando en el congreso una ley que lo sanciona. Y sobre la homofobia, nada.
Y adelante:
Lo que queremos es que colabores con nosotros, los otros.
Yo por mi parte le escribí a Gerardo:
Gerardo, un abrazo fuerte. Definitivamente tengo a LAMBDA y la comunidad LGBTI en mente y en el corazón. Y estoy con la intención de proponerle un reportaje o crónica a Plaza Pública, algo mucho más ambicioso que lo que pueda hacer en Buscando a Syd. Para lo cual necesitaré enormemente tu ayuda. Te estaré contando todo al respecto. Entretanto a lo mejor me podés facilitar tu cel. Mejores deseos, m.
Y él me respondió:
Maurice, gracias por el apoyo, decretamos que cuervos de 6 colores sobrevuelen y te protejan al andar.
Y también:
Mira, te comparto información que enviamos en abril para nutrir el EPU [Examen Periódico Universal, mecanismo que vigila el cumplimiento de los derechos humanos de los Estados miembros de la ONU, en donde la sociedad civil es quien hace la evaluación], nosotros (LAMBDA) fuimos la única organización LGBTI en Guatemala que envió la información, seguramente también porque el resto de organizaciones están atrapadas en el botín del SIDA, que es lo único en donde la comunidad puede participar, cuando quiere participar en algo.
Lo que me gusta definitivamente de Gerardo es que en su constitución delgada y ectomórfica hay siempre un apestado, un indignado, un punki, y seguramente le aportará a LAMBDA una dosis bella de indispensable irreverencia. Seguramente fue suya la idea de movilizar un taller de esténcil (con el artista Jorge de León) para los chicos de LAMBDA. En una atmósfera en donde los presupuestos para la comunidad LGBTI son dirigidos y limitados, hay que hacerse de nuevas formas facciosas, creativas, baratas, para difundir el mensaje. No sé si de LAMBDA saldrá el próximo Banksy, pero lo importante es que se hagan de lenguajes frescos y urbanos. En un medio en donde no sobra el dinero para la visibilización, hay que revisitar ciertas premisas del hazlo tú mismo, y repensar los formatos clásicos clásicos del underground –fanzines, toques, volantes, arte callejero, la clase de cultura no institucional que, bien orientada, puede generar mucho momentum.
Gerardo fue de mucha ayuda para escribir este artículo. Nos seguimos escribiendo a lo largo de los días.
Sexo, orientación sexual, identidad de género
Días más tarde, entrevisté a Jorge López Sologaistoa, director ejecutivo de OASIS (Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al SIDA) en el Obelisco, momentos antes de que empezara la marcha contra la homofobia. Él me dijo cosas bastante interesantes que me ayudan a definir las identidades de los LGBTI. El cuate, bastante sereno y articulado.
“Las comunidades de la diversidad sexual, como yo las llamo, tienen algunos parámetros para poderlas definir”, comenzó diciendo. “Por ejemplo, las características anatómicas del sexo podrían definirnos más allá de hombres y mujeres. Luego podemos ir con la orientación sexual, que es el gusto, la atracción erótica–afectiva hacia otras personas. Y finalmente está la identidad de género, que tiene que ver con la construcción cultural, aunque también está relacionada con el sexo y la orientación sexual.”
“Sobre estos parámetros se puede construir la identidad que te permite ser parte de un grupo para que te reconozcan. Cualquiera en el mundo que me mira con mis colores de la diversidad sexual, identifica que soy parte de las comunidades de la diversidad sexual y de género.”
A lo cual yo le comenté que me daba la impresión que además esa identidad no era algo congelado, sino más bien dinámico.
Me respondió: “Es muy dinámico, pero responde a ciertos patrones. Si vos sos un hombre heterosexual, te van a atraer las mujeres. En mi caso muy especial, yo recuerdo que cuando tenía diecinueve años accedí a la presión social de vivir con una mujer, y eso duró tres años y medio. Lo superamos y la quiero muchísimo. Pero no era mi pareja sexual.”
En realidad, aquí hay mucha tela que cortar, y un sinnúmero de posiciones teóricas que oscilan desde el esencialismo hardcore hasta el constructivismo líquido.
Wiki dixit
Imposible ponerse a definir en este breve espacio las distintas categorías (lésbico/gay/trans/bisexual/intersexual) que por demás presentan cada cual innumerables complejidades taxonómicas. El interesado puede irse directo a Wikipedia, o seguir leyendo el artículo. Los links:
Agrego otras categorías que me parecieron interesantes:
Tómese en cuenta que si bien hay un corpus teórico avanzado en torno a estas categorías, muchas aún son trabajo en proceso, y tienen con frecuencia límites flotantes, además de una trama vertiginosa de subcategorías. Por demás, a veces se dan situaciones muy complejas y difíciles de entender para un heterosexual clásico. Un ejemplo muy elemental (y los hay, créanme, mucho más epatantes) es la del gay al que le gusta un chico transgénero. Hay que tomar en cuenta pues las posibles permutaciones voltaicas que se dan entre las innumerables identidades. Y a eso hay que agregar cómo se dan a menudo toda clase de saltos diacrónicos, o evoluciones en el tiempo, en la forma de concebirse de un individuo o comunidad LGBTI. Un auténtico laberinto –aunque muy divertido– de alteridades sexuales.
“Glee es malo para América”
Y Obama –primero Biden, en una suerte de indiscreción pública por la cual luego tuvo que disculparse–tiró la casa (Blanca) por la ventana: dio su apoyo al matrimonio igualitario, saliendo así… del clóset, de alguna clase de clóset político. La noticia inundó los medios: algunos hablaron de voto seguro, otros de riesgo calculado, y otros de indeterminación electoral. Como sea, aquí Obama se alineó con otros líderes mundiales –como el recién electo François Hollande (Francia), o bien David Cameron (Gran Bretaña), Cristina Fernández (Argentina)– en un importante paso hacia el reconocimiento de los derechos de los gays. La noticia dividió a EE.UU. y al mundo como una papaya, la papaya polarizada. Es cierto que la cultura gay ha permeado a los Estados Unidos desde hace muchísimos años. Lo cual se refleja en su cultura popular, todos esos sitcoms y programas de tele como Ellen, Will and Grace, Modern Family, que por demás han resultado ser enormemente educacionales. Pero siempre habrá una Bristol Palin diciendo, beatíficamente: “Glee es malo para América”. Y si bien es cierto que vimos a una transexual Jenna Talackova admitida en Miss Universo, lo cierto es que eso no fue sino el producto de un rechazo previo (“No cumple con los requisitos para competir”, le dijeron). En América Latina igual: la ley Zamudio, en Chile, se erige como un hito en contra de la discriminación –y prefacio a la ley por el matrimonio igualitario en ese país–, pero hemos de recordar que lleva el nombre de un chico –Daniel Zamudio– que fue asesinado a golpes en un acto de violencia neonazi.
Las tensiones siguen vigentes. No todo es fiestas en la casa de George Clooney. Ni declaraciones consagrantes de Cristina Fernández. Siempre habrá un Mitt Romney y un Bible Belt neopentecostal estadounidense para aguarnos la fiesta. Los estados homofóbicos en el mundo no son uno ni dos. Y pese a los llamados que hace, por ejemplo, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, los crímenes de odio siguen rampantes, siguen viajando en jet. ¿Por qué los manuales de diagnóstico oficiales aún consideran a las personas transexuales y transgéneras como enfermas, aún con un fuerte movimiento por despatologizar estas identidades?
En Guatemala, estamos muy lejos de tener una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, o una Ley de Identidad de Género, como en la Argentina. La organización local Otrans (Organización Trans Reinas de la Noche) denuncia cómo cada año matan a las trans por decenas. Las verdaderas reinas aquí son la marginalidad y la vulnerabilidad. Inclusive los llamados líderes de opinión en el país muestran un lado regresivo en términos de ciudadanía sexual que da miedo, como se ve en esta columna de Brenda Sanchinelli sobre el apoyo de Obama al matrimonio homosexual, un claro ejemplo de cómo procede la heteronormatividad cristiana en su modo más burdo: "Lo que más tristeza da a muchas personas en el mundo es que con decisiones como la de Obama, que van en contra no solo de lo establecido por Dios, sino de la propia naturaleza del hombre, llevará a la debacle no solo a EE.UU., sino contribuirá para que la sociedad humana continúe con el inminente proceso y pronta autodestrucción".
“El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando”, dijo Pío Baroja unos años antes. De igual manera, la homofobia, la lesbofobia, la transfobia, la bifobia se curan creando relaciones íntimas e intercambiando con los LGTB: familiarizándose con su forma de ser, su zona de códigos, su humor, su indignación, y su inspiración.
La división interna también existe, y aporta sus elementos a este descalabro. “Es como si fueran partidos políticos”, me dice mitad en broma mitad en serio Gerardo. ¿Por qué no caminaron en un solo bloque,el 17 de mayo? ¿No hubiera sido más arrasador el resultado?
De la indiferencia a la arreferencialidad
No me lo están preguntando, pero yo veoa tantísimos gays guatemaltecos que tienen dinero, educación, poder inclusive, que podrían tener una enorme incidencia en su medio y alterar el régimen de la homofobia, y de machetazo me desmoraliza comprobar cómo carecen de dimensión política, de involucramiento, de cualquier sentido de militancia básica, de compromiso, no pocas veces de integridad. No les vi (salvo alguna muy marcada excepción) en la marcha contra la homofobia del pasado 17 de mayo. Acaso sea porque provienen de una esfera de poder que no cree en las causas, más allá de las del dinero y la empresa. ¿Cómo se les va a respetar por lo que son, si ellos no tienen seriedad de lucha, frontalidad? Por el contrario, muchos están completamente alineados con el establishment estamental, el patrilíneo. No pueden concebirse en un situación de ostracismo familiar, social y económico. Todo termina en una triste fiesta de clóset. En cuanto a los gays de clase media, no pocos están aterrorizados por los fantasmas de la religiosidad judeocristiana y la culpa, y no terminan de secularizar sus impulsos homoeróticos. En la clase baja, nos mudamos a una zona de completa arreferencialidad, especialmente en el universo indígena. Sí, ya sé, no me lo están preguntando…
El taller de esténcil
El lunes 17 de abril cruzo el centro en la Negra Tomasa (mi carro) oyendo bien fuerte el último de Farfalo, rumbo a la casa del fotógrafo italiano Simone Dalmasso, cuya foto reciente de Otto Pérez Molina, rodeado de militares en Santa Cruz Barillas, ha dado la vuelta al universo. Es algo así como el fotoperiodista del momento, y Plaza Pública lo asignó para hacer los pics, para mi gran alegría, del presente reportaje.
Pronto nos estamos tomando un expresso y hablando del freelanceo y otras cosas. De inmediato conecté con él. Hay una especie de dulzura en su forma de ser.
Enfilamos juntos a LAMBDA, en donde le presento a Gerardo. Procedemos a entrevistar a uno de los chavitos, a Cedrick: dieciséis años. Algo interesante de LAMBDA es que están trabajando con una novísima generación de LGTB. ¿Cómo te autodefinís en términos de orientación sexual?, le pregunto a Cedrick. “Soy gay”, me mira con sus ojos clarísimos, será por los contactos. Pero luego añade: “Todavía no estoy seguro, porque ayer fue la primera que me 'vestí'…” Con vestirse quiere decir vestirse de mujer, ponerse prendas femeninas. “Me siento a gusto vistiéndome, pero solo para shows…”, puntualiza. Le pregunto cómo fue la experiencia. “Me gustó…”, comenta. La ropa, los tacones, la peluca: le gustó. ¿Y tus padres saben que sos gay?, averiguo. “Sí, que soy gay sí”. ¿Y cómo lo toman? “Mis papás están en contra de eso”, me dice, “pensé que me iban a apoyar pero nada que ver: ellos me quieren cambiar”. Le pregunto cómo lidia con las personas que lo discriminan y el bullying homofóbico: “Trato de evitarlas porque no me gusta armar problemas; trato de decirles no y huir, cuando se me acercan, ya sé que por algo malo van.” Cedrick tiene muchos amigos gay. La mayoría los ha conocido en las organizaciones de la diversidad sexual. El miércoles Cedrick va a hacer un performance –interpretaciones de canciones en playback– aquí mismo en LAMBDA (yo también voy a hacer mi propia performance, por cierto: una lectura).
Luego nos dirigimos a una sala en donde el resto de chavos (Jimmy, Daniel, Luis, Herbert, Alfredo, Auriel, Jose, Armando, Azael, y otros)se han reunido. Una especie de charla colectiva. Alguno comenta, escéptico respecto al proceso de hacer esténcil: “Dentro de mis principios no está el andar manchando paredes, o ese tipo de cuestiones. En lo personal, no creo que sea la mejor herramienta: lo que tenemos que hacer es prepararnos mejor, e ir al Congreso y asumir un rol político allí”. A lo que otro agrega: “¿Cómo voy a defender mis derechos si no sé un poco de historia, quiénes fueron las personas que trascendieron en la comunidad gay? Tenemos que enterarnos”. “Yo creo que lo principal son las escuelas y los medios de comunicación”, dice otro. “Lo que quiero mostrar es la inconformidad en cuanto a la homofobia”, agrega uno más.
Víctor ahora pide ideas para los esténcil. “Mi concepto sería hacer una zebra de colores”, comenta alguien. Y otro: “Quiero sacar a Otto Pérez Molina con su boina militar y que la boina tenga una bandera gay”. Y así, uno tras otro, van dando su aporte. Al verlos, no me cabe la menor duda de que todos ellos no podrían ser otra cosa que lo que son: chicos de la diversidad sexual.
Luego se ponen a trabajar en tres grupos, con el objetivo de realizar las plantillas para los esténcil, bajo la dirección del artista Jorge de León. Jorge de León es un artista duro, urbano, proveniente del universo de las pandillas y la experiencia carcelaria. Un perfil interesante.
Carta a la Muni
Durante la charla, Gerardo aprovecha para leer una carta que enviaron por parte de LAMBDA a la municipalidad, el día 4 de mayo. La carta:
Guatemala 04 de mayo del 2012
A: Municipalidad de Guatemala, Centro Histórico
De: Asociación LAMBDA
Asunto: Actividad contra la discriminación 17 de mayo
Por medio de la presente Asociación LAMBDA comunica a las autoridades correspondientes que el 17 de mayo se celebra el Día Internacional de Lucha Contra la Homofobia (International Day Against Homophobia, IDAHO). Y LAMBDA como ha venido realizando cada año, conmemora junto con miles de organizaciones a nivel internacional la eliminación en 1990 de la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales por parte de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por lo que solicita de manera atenta los permisos correspondientes para la realización de la actividad conmemorativa el día 17 de mayo del 2012, en frente al Portal del Comercio.
La actividad consta del siguiente programa:
–Manifiesto contra la discriminación.
–Mesa de diálogo con autoridades gubernamentales y entrega de reconocimiento por su labor en la lucha contra la discriminación por homofobia a i nstituciones públicas.
–Proyección de cortometrajes.
–Proyección de videodocumental.
–Proyección de audiovisual de LAMBDA.
Atte.
Gerardo Hernández Cordón
Cultura LAMBDA
Pero Gerardo no está contento, porque por parte de la Municipalidad le han pedido luego el listado de las películas y el contenido. Gerardo lee una carta que ha enviado en respuesta a la Municipalidad. Aquí un extracto de la misma:
Por lo tanto ante la solicitud de la Srita. Andrea Gallardo del día viernes 11 de mayo realizada vía telefónica, de proporcionarles los nombres de las películas y el contenido de las mismas (que finalmente implica el discurso y argumento que presentaremos ese día), para ser aprobado por la oficina municipal del Centro Histórico, respondemos que nos reservamos el derecho de no hacer de su conocimiento el contenido de nuestro discurso para ser aprobado, puesto q ue la LIBERTAD DE EXPRESIÓN no se regula por ningún grupo, sea municipal, gubernamental, religioso o privado, sino que se procura y fomenta expresamente en los artículos:
–Artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos.
–Artículo 35 sobre la Libertad de Emisión del Pensamiento, Constitución Política de la República de Guatemala.
–Artículo 33 sobre Derechos de Reunión y Manifestación, Constitución Política de la República de Guatemala.
Quedando claro que cualquier solicitud al respecto para regular nuestra postura y argumentos es INCONSTITUCIONAL, arbitraria y sumamente prejuiciosa y discriminatoria.
Gerardo comenta: “Nosotros tenemos los argumentos, esto no es vandalismo, esto es un acto netamente homofóbico, han de pensar que vamos a poner pornografía…” Y en esa línea.
Me comuniqué con el departamento encargado de regular las actividades del Centro Histórico de la Municipalidad, para obtener su punto de vista sobre este asunto. Me solicitaron entonces que les transfiriera mis preguntas por escrito, y así lo hice. Pero no recibí ninguna respuesta.
El baile de LAMBDA
Me parece que hay que hablar más a profundidad de LAMBDA.
LAMBDA es una iniciativa relativamente nueva, en proceso de crecimiento, que empieza a posicionarse en el ambiente institucional de la diversidad sexual. El nombre nos remite a una letra griega (λ) reconocida internacionalmente como símbolo gay y lésbico. Su slogan es “Igualdad, Dignidad, Derechos”.
LAMBDA está vinculada a la figura de Herbert Hernández, quien es subdirector ejecutivo. De 32 años –pelo largo, negro– Herbert ya posee esa fluidez propia y lenguaje de alguien que ha remado en las aguas organizacionales por unos años.
Comienza el interés de Hernández en el tema de derechos humanos, VIH, y diversidad sexual, en ASI (Asociación de Salud Integral), año 1999. Primero como voluntario –eventualmente pasa a la parte de coordinación– en el proyecto Rodalinda, interviniendo espacios de vía pública en donde se practica trabajo sexual de hombres, mujeres y trans. Las intervenciones consistían mayormente en dar información, distribuir condones, orientar en el tratamiento de infecciones, y dar acompañamiento de derechos humanos cuando había agresiones.
“En ese tiempo eran muy comunes las redadas”, observa Herbert. “Llegaban a traer a todas las trabajadoras sexuales en Cafesa y zona uno y se las llevaban como delincuentes. Se las llevaban a las comisarías, y de allí a las que eran travestis y tenían el pelo largo las rapaban, y las ponían desnudas a hacer sentadillas en la comisaría, para burla de todos. Y cuando las arrestaban y las llevaban a la cárcel, era peor la cosa: porque entonces eran la comidilla de los presos. Recuerdo mucho el caso de una de ellas, se llamaba Alejandra, ella murió por VIH: me contó llorando lo que le había pasado en la cárcel. Era una cuestión de abuso sexual; incluso no podía dormir, porque tenía que realizarle sexo oral a todo el que se le pusiera enfrente, y tenía que hacerlo. Y el que quisiera penetrarla igual pues allí estaba. La agarraban cuántos quisieran cómo quisieran… Tengo muy presente el caso de Alejandra, sí...”
Terminado el proyecto Rodalinda, viene a Guatemala un financiamiento por parte del Fondo Mundial, y Herbert plantea a Zaira Ortega, de ASI, una propuesta de diversidad sexual. En ese entonces, solo existía la organización OASIS trabajando en esa línea, y la idea era crear otro referente. Se aprobó la propuesta, llamada Proyecto Unidos, con una base comunitaria grande. De esta misma base comunitaria de hecho es que surge LAMBDA, obteniendo su personalidad jurídica en 2010. Como ya se dijo, estrenaron su sede institucional en abril de 2012. Antes de ello, la oficina de LAMBDA era una esquina en la casa de Herbert. Y aún así desde esa esquina hicieron movilización y salieron a protestar, por ejemplo contra la postura antimatrimonio gay de la Iglesia Católica durante la última campaña política. El equipo humano de LAMBDA es muy entregado y consciente: conocen en carne propia las vicisitudes de ser LGTB, y por tanto creen a full en los derechos de la comunidad.
LAMBDA ha empujado ya algunos proyectos. Uno de ellos, financiado por UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas), consiste en armar toda la normativa institucional, así como planes estratégicos y operativos de LAMBDA. Con ONUSIDA, empujan un pequeño proyecto interesante de sostenibilidad con una organización de jóvenes del área del Santiago Atitlán, llamado OLAS. Es un proyecto de generación de una microempresa, de nombre Perlas del Lago, donde estos jóvenes tienen la posibilidad de mejorar su nivel económico haciendo artesanías en mostacilla, cristal y tejido.
Con el Fondo Mundial, LAMBDA está trabajando acciones de incidencia política, generando cambios en aquellos que toman decisiones. Hay que distinguir que todo el financiamiento que viene a Guatemala para promover la diversidad sexual es tradicionalmente orientado al tema de VIH, así que lo interesante es que se intente vivificar otros ejes, como derechos humanos, legislación, y ciudadanía LGBT. “Queremos derecho a tener derechos: solo eso logra posicionar la dignificación de las personas.”
Además de hablarme de LAMBDA, Herbert me comenta sobre el Foro Nacional por los Derechos Humanos en una Sociedad Respetuosa de la Diversidad Sexual, cuya próxima edición se desarrollará el quince de junio de 2012, con varios participantes internacionales. El Foro inició primero como una iniciativa para combatir el tema homofobia en el seno de la Procuraduría de los Derechos Humanos. Ahora ya está planteado como una acción de sociedad civil. Es organizado por la Red Nacional de Diversidad Sexual (REDNADS) y otras organizaciones de diversidad sexual, asícomo agencias de cooperación.
Baute, Tzoc, Walt Whitman, Oscura lengua la noche
Así que Gerardo me invitó a leer en una velada cultural y de convivencia en LAMBDA, el miércoles 16 de mayo. En términos generales, soy muy escéptico con eso de las lecturas literarias –y es que hay ya demasiadas en la ciudad, y nunca te las pagan– pero en este caso la causa era demasiado bella, y me pareció que en términos del reportaje, quedaba más gonzo.
Viendo mi biblioteca, compruebo desmoralizado que no tengo mucha literatura gay o lésbica o trans. Así que le escribo a Juan Pensamiento, columnista de este honorable medio llamado Plaza Pública, a ver qué me podía rolar. Y me rola una serie de libros y revistas: Gay (0), del espléndido poeta local Manuel Tzoc (aquí pueden ver unas fotos espléndidas en donde sale “vestida” de indígena); un libro cómo no de Fernando Vallejo; una historia de la homosexualidad en las artes visuales; unas fanzines bien cachondas (Butt, Anal); una biografía de Pasolini…
La selección de la lectura quedó así: un poema propio que se llama No te faltará jamás la leche. Un trozo de mi novela Labios, cuyos personajes son lesbianas. Un momento del libro Al diablo la maldita primavera, del colombiano Alonso Sánchez Baute. Un pedazo de mi cuento Adivina quién viene a cenar.Nota de pie de página para Aullido, de Ginsberg, con su monumental comienzo.Mi poema Oscura lengua la noche, que escribí para Lorca. El ya mencionado Manuel Tzoc… Walt Whitman…
Ya con la selección, enfilo nuevamente a LAMBDA en la Negra Tomasa, bajo unos aguaceros demenciales. Escuchando siempre a Fanfarlo, y en particular esa rolita llamada De.con.struc.tion. Fanfarlo es la banda oficial de este artículo.
En LAMBDA me encuentro a Simone, quien ha estado fotografiando todo esto tiempo a los chicos.
En la convivencia de esta noche no habrá tanta gente como en la inauguración de la sede, me advierte Gerardo (es que la cosa se les salió un poco de las manos). Pero igual llegarán unas cincuenta personas, calcula. En las paredes están las pruebas de los esténcil: un tacón, una zebra de colores, frases tipo “La homofobia mata neuronas” o “No más bullying por homofobia”.
La velada empieza conmigo, con lo cual me convierto en la Reina del Performance Poético, la Darling Lírica. Aquí les va el link de la lectura (pues aquí vamos tras el periodismo de hiperlink, el periodismo tentacular).
Luego es el turno de Trip Chatía, una chica y su guitarra, como salida de los noventa, cuyo sentido del humor y buena onda me encantó: “Sonreír es canasta básica para cualquier cosa que hagamos en la vida”. Para mientras, Gerardo va regalando libros de Reinaldo Arenas o el Arte de las putas. Allí va mi biografía, dice alguien, entre risas.
Viboradas
Luego las cosas se ponen un tanto más serias: da inicio la charla–discusión sobre la homofobia, con Herbert Hernández, y Marlon Vega, columnista en el portal Gay Guatemala, defensor de la diversidad sexual, hombre de fe (muy interesado en impulsar la espiritualidad en la comunidad, “la gente está tan vacía porque hemos desatendido la parte espiritual”). Y la misma audiencia. El debate se extendió a lo largo de una hora.
Se habló de la homofobia interna. Según me entero, entre ellos mismos son discriminantes y perpetúan el sistema homofóbico (y machista) con burlas y risas sutiles y a veces no tan sutiles y a veces más que glaciales. Se tratan con desdén de pasivas–viejas–gordas–locas–maricas. Puras viboradas. A las lesbianas puede que les digan tortilleras o pescadas o machitos. Se oyen frases como: Yo no entro a ese lugar porque solo vestidas llegan, o: Allí va una putilla.
Y está el proceso de la falta de autoestima. Una trans comenta: Muchas veces decimos: no me miro bien, no parezco mujer, mi pelo no me luce, mi maquillaje tampoco… Pura negación de una misma.
“¿Cómo pretendo que la gente de afuera me tenga respeto, si yo no me respeto, ni respeto a los míos?”, dice Vega. “¿Por qué creen que el movimiento de mujeres ha tenido el éxito histórico que ha tenido hoy en día? ¿Será que todas esas mujeres se andan tirando las piedras, se han destruyendo porque la una es gorda y la otra es fea?”.
Se habló en un momento de las lesbianas… y, bueno, de cómo ellas han sido relegadas en las organizaciones, acaso porque no son tan agredidas como las trans, o porque el financiamiento VIH no se orienta sistemáticamente hacia ellas. A menudo sus organizaciones han tenido corta vida y no han pasado de ser pequeños apéndices en el colectivo LGBT –en donde hay, cómo no, corrientes machistas.
En lo personal he sido homofóbica, transfóbica,
lesbofóbica y heterofóbica. Y yo también he
recibido discriminación. Siento que en las
organizaciones nos excluyen mucho a las
lesbianas. Siento que no nos toman como un
grupo de alto riesgo. Tal vez no somos el grupo
más vulnerable, pero sí somos el más discriminado
dentro de la comunidad LGTB. Eso molesta
bastante, y vamos a comenzar a hacer pronunciamiento
sobre eso.
–Cecia
Una de las grandes debilidades que tenemos
es que como personas de la diversidad sexual
no nos educamos. Si solamente grito y no me educo
solo soy, como diría San Pablo, un címbalo que retumba:
solo hago ruido.
–Marlon
Uno como heterosexual es homofóbico.
Pienso en la manera en que uno usa la palabra hueco.
Es una palabra que está encriptada en la cultura,
y que tiene tantos niveles de agresión,
y que uno usa de un modo tan indiscriminado, tan inconsciente.
–Maurice
El performance
Algunos de los chicos se han vestido para dar unos performances musical en playback. Apagan las luces. Aplausos. Antifaces. Humo morado. Música trans (¿y cuál otra pues?). Son performances, por supuesto, entre el drama y el sexo. Movimientos que son como anzuelos lascivos. Para algunos, es su primera aparición pública: el maquillaje, la minifalda, tacones altos. Azael ahora es April, y parece un personaje manga, con carita de falaz inocencia, una sonrisilla sucia, súper sexi maquinita sensual, delgadita y fotogénica. Cedrick se ha traducido a Sharleene. La transformación es total. Si un heterosexual viera a su hija heterosexual de 16 años hacer lo que estos chavitos están haciendo, se caga. Y con toda razón. Pero tiendo a pensar que no se pueden aplicar los mismos criterios de los heteros a los LGTB, porque los LGTB por naturaleza son mucho más eróticos, sin pretender con ello reducirlos a una mera genitalidad. Aquí, en este contexto, lo que estos chavitos hacen parece tener sentido, y además lo están haciendo en el seno de su comunidad de apoyo, en un ambiente controlado, y no en un cuarto oscuro de un club mercenario quién sabe dónde. El performance como carretera a la libertad. El ser visto como ciudadanía radical. Luego es el turno de Dominique y de Samantha, con su vestidito leopardesco, ante la evidente emoción de los gays, que participan con gritos libertarios. Auriel, él también, se pone a bailar, y arrasa. Termina el set Janeth (¿Jeannete?) que canta con teatralidad: pero soy mujer, respétame…La audiencia chifla.
Ahora el show ha terminado. Afuera está lloviendo. Se ha cancelado la sesión de esténcil en las calles, que estaba planeada para hoy en la noche.
Salgo a la calle, a esperar mi taxi. En la esquina de esta cuadra, hace exactamente 28 años, mataron a Luis de Lión. Periodismo místico.
La marcha
(“Amarse entre iguales no es nada distinto”)
Hoy, 17 de mayo, se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia. Rueda de prensa virtual organizada por la International HIV/AIDS Alliance, REDLACTRANS y la Oficina Reginal de ONUSIDA.
Se trata de la presentación de la publicación “Construyendo una realidad de derechos”:seis estudios de caso sobre el trabajo de organizaciones de personas trans en América Latina, específicamente en Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras, y Uruguay.
Entre los invitados a este evento virtual está presente la argentina Marcela Romero, presidenta de REDLACTRANS. Pero ella no se encuentra en Argentina sino de hecho en el Hotel Royal Palace –en zona uno– en donde la comunidad trans ha organizado un foro en físico. Marcela Romero está presente en el país para apoyar la causa, y en un rato acompañará la Caminata contra la Transfobia convocada por OTRANS (Organización Trans Reinas de la Noche), con activistas de múltiples países, en todo su esplendor.
Ya por la tarde, enfilo al Obelisco, para atender la marcha contra la homofobia convocada por grupos emergentes de la diversidad sexual, como SOMOS y ODISCEA. Es la primera vez que grupos de diversidad sexual hacen una marcha desde el Obelisco (siempre en el pasado ha sido desde la Municipalidad).
Nubarrones grises… no muy buena señal. Llego y soy literalmente el primero en llegar. Ni muchos, ni machos, reí para mis adentro, una pequeña broma heterosexual, de mal gusto. Por fin, una bandera de arcoíris. Se asoman las primeras personas, que colocan sus mantas en el suelo (con eslóganes tales como “Somos genéticamente normales”; “La homosexualidad no es una enfermedad pero la homofobia sí”).
De todas maneras, siento que hay poca gente. Esto no es Berlín ni San Francisco ni el DF. Es mi impresión que la marcha pudo viralizarse mejor, que faltó más agresividad en las redes sociales.
Ahora está lloviendo. La marcha empieza. Parece que el grupo se ha acuerpado más, que hay más presencia. En un estado de alegría, avanza la columna por el carril auxiliar de La Reforma. Yo camino con ellos. Allí están los amigos de LAMBDA: llevan puestas las camisetas de la organización. Veo a April. También a Sharleene. Me temo eso sí que hicieron mal en venir en tacones. Los tacones son bueno para muchas cosas, pero nunca para salir a protestar.
La gente observa. Pasa un bus del Instituto Adolfo B. Hall. Y todos viendo. Tengo la corazonada de que a más de alguno le gustaría estar marchando con nosotros. Ciertos carros bocinan, solidarios. Caché a más de algún varón viéndole el culo a una chica travestida. Qué ameno. Un señor ya mayor mira todo como si lo hubiesen transferido a un infierno incomprensible: no puede computar lo que estaba ocurriendo. La gente en la calle filmando con el celular. A la mayoría le causa gracia el espectáculo. Capturo el siguiente diálogo:
–¿Ni sabés quién va allí? El Josué.
–¿El Josué?
–¡Josué! ¡El decorador!
La lluvia nos moja a todos. Mañana muchos amanecerán enfermos, pero felices. Sigo con ellos un rato, luego me aparto y voy a casa, en donde me pongo ropa seca. Ya en carro, me dirijo a la zona uno; en específico a la “actividad del beso”, ya tradicional: los gays y lesbianas besándose frente a Catedral, lo cual es una imagen memorable. Paso enfrente del edificio donde murió aquel mi cuate Julio. Allí ardió, en un día con menos lluvia tal vez. Me estaciono en el parqueo de la plaza central. Pronto llega la comitiva–comparsa. Están todos y todas empapados. Muchas camisas de LAMBDA. Alguien habla–grita por el megáfono.
Salir del closet es hiperdifícil: y no es un clóset. Es más bien algo así como un set de muñecas rusas: hay un clóset dentro de otro clóset dentro de otro clóset y sucesivamente. Cada salida de clóset es un momento más expansivo de libertad. Para que estas personas pudieran darse un beso aquí en la plaza –en la Plaza Pública– muchos clóset tuvieron que ser abiertos.
Con tanta lluvia, la actividad de pasar pelis se ha cancelado también, igual que lo del esténcil (aunque en los días próximos los chicos de LAMBDA habrían de salir a empapelar y empapelar la ciudad). Pero eso no tiene importancia: para los que marchan con orgullo, la lluvia es una gran caricia y nada más. Poco a poco, el grupo empieza a disgregarse. Alguno irá tarareando alguna rola de Donna Summer, que ha fallecido hoy. Los volveremos a ver todos juntos y juntas en la marcha del Orgullo, el próximo 30 de junio. Con Gerardo quedamos en salir a un club gay un día de estos.
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Comentarios
Le he leído mejores cosas a
Puntos: 0
Le he leído mejores cosas a Maurice; el texto tiene demasiado detalle y resulta aburrido ... lástima!!
Totalmente de acuerdo.
Puntos: 1
Totalmente de acuerdo.
¡Excelente crónica, Maurice!
Puntos: 2
¡Excelente crónica, Maurice! El texto no sólo informa de manera seria y con gran estilo, sino también con una profunda sensibilidad, una lo lee de principio a fin con una emoción que va aumentando con cada palabra. Gracias por darle voz a los sentires de tantas personas, y ojalá tu artículo ponga a reflexionar a muchos (heterosexuales pero también homosexuales, lesbianas y otras).
Exelente articulo,aunque un
Puntos: 0
Exelente articulo,aunque un poco largo, por lo que se pierden algunosa aspectos importantes. En contraposicion del estupido articulo de Brenda Sanchinelli, queien casi casi dice que la "inminente autodestruccion de la raza humana" es causada por las tendencias o practicas homosexuales. Yo tengo amigos gay amadisimos,personas valiosas, sensibles, y que a mi juicio,contribuyen mas con su valentia, a hacer de este un mundo mas tolerante, qu lo que deja en la mente palabras como las de la articulista señalada. Meter a su dios en estos comentarios, les hace fundamentalistas y para mi es mas peligrosa essta tendencia, que la de paracticar la sexualidad como mejor le parezca a las personas. El valor de las mismas no lo dan las etiquetas preestablecidas, mas bien la calidad interior de amar, entender y vivir, dejando vivir. Yo en lo personal, me siento incomida con la imagen de un dios vouyerista, que se dedica en su trono celestial a observar maliciosamente, por el ojo de la cerradura para juzgar y condenar lo que un ser humano disfruta en su intimidad. Creo que Dios, es mas grande que todas estas idiotas conclusiones, que suenan mas a miedo de la propia identidad que a realidad. Si soy heterosexual disfruto de ello, y no juzgo a quien no lo es, solo porque no se asemeja a mi modo de vivir.
Esto es lo que más me ha
Puntos: 1
Esto es lo que más me ha gustado de PZP, está increíble. Gracias por todo el conocimiento, me parece súper completo, serio y educativo. Felicitaciones.
La ideología de género es
Puntos: 2
La ideología de género es científicamente una mentira; no hablo de los sentimientos de las personas ni del respeto que ellas se merecen, como todo ser humano. La homosexualidad ni es genética, ni es irreversible, ni somos animales y tampoco existe como tal en ninguna especie o que pueda llamarse propiamente como tal y sea significativo y menos con algún componente emocional. No soy homofóbico, no tengo problemas con que cada quien haga con sus órganos sexuales lo que le plazca; soy simplemente un padre de familia que quiere educar, formar, informar y ver crecer a sus hijos en el ambiente más adecuado posible. Desde tiempos inmemoriales, la homosexualidad ha existido, pero en estos días que nos han tocado vivir, se nos quiere presentar no sólo como moralmente buena, sanitariamente aséptica, sino también socialmente deseable; estos artículos sin duda son parte de luna campaña muy bien orquestada para "sensibilizar", o sea, preparar el terreno para decretar leyes de "tolerancia", e incluso para no muy lejos en el tiempo, promover cambios en la legislación nacional en lo referente a la naturaleza del matrimonio y la familia. Sabemos cómo funcionan las leyes de tolerancia en otros países, terminan siendo herramientas totalitarias que no sólo imponen sus postulados sino obligan a quienes disientan a callar e incluso a no actuar según su conciencia, conculcando elementales derechos como el de libertad de opinión, libertad religiosa y libertad de educar a los propios hijos según las propias creencias. No estoy "blufeando", tenemos ejemplos en Inglaterra, Canadá, Alemania, Estados Unidos, donde incluso han encarcelado a padres que se niegan a que sus hijos sean indoctrinados en esta nueva ideología, que es antinatural, no sólo para la vida en sociedad, sino también desde el punto de vista de la naturaleza. Cada quien viva según guste, le apetezca o plazca; pero no pretenda imponer su modo de vida a todos los demás, en detrimento de instituciones naturales básicas, familia y matrimonio. Debe respetarse la elección que han hecho y hacen todos estos muchachos, pero será un grave error si algún día nos imponen legalmente su ideología, que eso es, una imposición cultural.
Veo con mucha preocupación que la línea de Plaza Pública apunta a promover la segunda revolución sexual: Las intervenciones de reasignación de sexo (ideología de género), la manipulación de embriones humanos, la reproducción asistida y aborto libre, la manipulación del lenguaje que pretende promover el feminismo radical y el relativismo moral. Están montados en el tren de la re- ingeniería social, buscando la de-construcción de nuestras instituciones sociales básicas; sería interesante ver quiénes están atrás de esta promoción, ajena totalmente a nuestros valores morales como guatemaltecos. Nos llevaríamos cada sorpresa …
¡Por favor! Nadie le está
Puntos: -2
¡Por favor! Nadie le está imponiendo nada a usted ni a su familia... ¿Acaso le están obligando a casarse con un homosexual? No confunda las cosas. Se solicita igualdad de derechos, no imposición de ideología. Infórmese.
¿conoce en realidad la mitad
Puntos: 2
¿conoce en realidad la mitad de las definiciones de los conceptos que enarbola? ufff, no por parecer leído va a tener más impacto. Aúgeme el ínclito placer superlativo de decirle que está equivocado.
Si usted cree que cada quien
Puntos: 2
Si usted cree que cada quien es libre de hacer con sus órganos sexuales lo que le plazca, ¿cómo puede creer al mismo tiempo que el resultado de tal libertad genere un ambiente "no adecuado" para la educación de sus hijos? ¿No desea que sus hijos crezcan sin prejuicios? Está muy equivocado al condenar la libertad sexual como "moralmente mala". ¿Quién es usted para decirnos a todos qué está bien y qué está mal? Puede disentir en lo que quiera, mas no debe presentar juicios de valor como verdades absolutas. Respete, y será respetado. ¿Cómo se le ocurre iniciar su comentario con "no soy homofóbico" y luego hacernos leer toda esa diatriba que demuestra que sí lo es?
Usted es libre de educar a sus hijos como se le de la regalada gana, ¿por qué está en contra de que los demás hagamos lo mismo con nuestros hijos o nuestra vida? ¿Desde cuándo igualdad de derechos equivale a imposición legal o cultural? Le ruego que no hable de los valores morales de los guatemaltecos si se refiere a su propia actitud prejuiciosa, porque todas las personas a quienes se refiere este artículo también son guatemaltecos y dudo mucho que se identifiquen con lo que usted está escribiendo.
Como usted mismo dice: "la
Puntos: 12
Como usted mismo dice: "la homosexualidad ha existido desde tiempos inmemoriales" le pregunto: ¿Qué fue primero, entonces, la homosexualidad o la moral? ¡Usted sabe la respuesta! Además, es de extrañar que asevere que la homosexualidad es "reversible", porque desde hace muchos años años fue excluida del listado de enfermedades mentales por la OPS y, el último defensor serio de su aseveración, en un enorme acto de justicia, reconoció su equivocación y ofreció una disculpa pública a la comunidad gay (léalo en Yahoo noticias).
Me tomé la molestia de responder a su comentario porque observo que todo sus razonamientos son falásicos "ad argumentum" porque al igual que la primera de mis observaciones, usted, dice no ser homofóbico y escribe en favor de la homofobia justificando sus argumentos con aseveraciones y citas que lo dicen y desdicen secuencialmente y lo han llevado a concluir que se trata de una conspiración para hacer una de-construcción del mundo actual, lo cual es parcialmente cierto, porque la sociedad evoluciona no solo cuantitativamente sino cualitativa y culturalmente y, ciertamente hay una nueva moral social que tiende a otorgarnos los derechos que siempre nos han sido negados por no ser heterosexuales.
Como usted mismo asevera, si somos libres de hacer con nuestros cuerpos lo que sea y acostarnos con quien sea, ¿Por qué ello es motivo de una sistemática conculcación y negación de nuestros derechos humanos y civiles?
Ya despacio y sin cólera o indignación piense que si la ONU ha consensuado que tal situación existe y debe ser rectificada por todos los Estados miembros ¿No será que usted está equivocado?
En cuanto a lo reversible de
Puntos: 4
En cuanto a lo reversible de la homosexualidad, lea el libro "COMPRENDER Y SANAR LA HOMOSEXUALIDAD. RICHARD COHEN", el cual es objeto de la furia del lobby homosexual. Si está fuera de los catálogos de enfermedades de OPS y demás, es gracias a la enorme presión que ejerce este mismo grupo de presión. Están buscando que a una minoría (estudios serios demuestran que la población homosexual no pasa del 2 o máximo 4% de la población total), se le legisle en perjuicio de la mayoría, que el carácter general de toda ley se aplique en una especie de imposición de esta minoría sobre el resto de la población. Me alegra que reconozca que este es parte de un proceso de deconstrucción social y debo agregar que es parte del nuevo colonialismo "progresista" que se nos viene encima, parte de una guerra cultural por destruir la célula básica de la sociedad, que desde que el mundo es mundo, se ha basado en el matrimonio como base de la familia, sea en la cultura que sea y en la época que usted elija estudiar. Esperemos que por el interés social, estos esperpentos jurídicos no cuajen en nuestra sociedad, a pesar de no ser ideal, reconoce el valor del matrimonio, la familia y el derecho humano de los padres de educar a sus hijos según sus creencias.
es decir que según su lógica
Puntos: 1
es decir que según su lógica los latinos tampoco necesitan derechos en USA porque son "minoria" tampoco los cristianos en paises árabes porque son "minoria" y la mayoria islámica está en contra.
Buenísimo. Me encantó que
Puntos: 0
Buenísimo. Me encantó que estuviera lleno de links. Excelente crónica.
Cuando vi la invitación de
Puntos: 0
Cuando vi la invitación de Martín en su columna de elPeriódico, tenía muchas espectativas de esta columna... con todo respeto, creo que escribir, acompañar una marcha, hacer un chistecito, etc de un movimiento cualquiera, no significa que se le esté dando apoyo. creo que al contrario, esta columna hace más daño que bien al movimiento gay en Guatemala.
Sr. Paredes, la igualdad de
Puntos: 1
Sr. Paredes, la igualdad de derechos se tienen para todos los ciudadanos. Usted quiere derechos especiales para los homosexuales? Esto ya no es igualdad de derechos. Cada quién puede hacer de su vida lo que quiera, pero no imponer sus ideologías a toda costa.
La homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo. En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física los homosexuales son normales.
En el apogeo del psicoanálisis de Sigmoud Freud, se pensó que la homosexualidad se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Los homosexuales son biológicamente normales, lo que no es normal es el ejercicio de la homosexualidad. Es de advertir que el homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad, falta de madurez o ruptura familiar. Quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones. Para dar la impresión de normalidad, hay quien asegura que quizá uno de cada cinco hombres tiene "tendencias" homosexuales, pero las estadísticas lo desmienten y afirman que en realidad no pasan de un uno o dos por ciento.
El movimiento mundial para la emancipación de los homosexuales trata de eludir cuestiones fundamentales; se sirve de medias verdades y de falsedades totales, manejando el concepto de discriminación para suscitar compasión, a fin de hacer del homosexual una víctima. ¿QUÉ HACER ANTE EL HOMOSEXUALISMO?
Cualquiera que haya conocido un poco de cerca el drama de una persona homosexual, siente a partir de entonces una comprensión y un aprecio muy especial por quienes sufren esa situación. Cuando se comprende un poco mejor la realidad del sufrimiento de esas personas, dejan de hacer gracia las bromas sobre este asunto, y más bien producen un profundo desagrado. Pero analicemos este tema con más precisión.
¿Que es la homosexualidad?
La homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo. En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física los homosexuales son normales.
En el apogeo del psicoanálisis de Sigmoud Freud, se pensó que la homosexualidad se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Los homosexuales son biológicamente normales, lo que no es normal es el ejercicio de la homosexualidad. Es de advertir que el homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad, falta de madurez o ruptura familiar. Quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones. Para dar la impresión de normalidad, hay quien asegura que quizá uno de cada cinco hombres tiene "tendencias" homosexuales, pero las estadísticas lo desmienten y afirman que en realidad no pasan de un uno o dos por ciento.
El movimiento mundial para la emancipación de los homosexuales trata de eludir cuestiones fundamentales; se sirve de medias verdades y de falsedades totales, manejando el concpeto de discriminación para suscitar compasión, a fin de hacer del homosexual una víctima.
Una de las principales causas de la homosexualidad es la falta de madurez. En la pubertad, puede tratarse de un fenómeno transitorio; pero hay casos en que la homosexualidad se arraiga en los primeros años de juventud. Este hecho ha llevado a algunos a pensar que no tiene sentido procurar desarraigarla. La teoría más en boga es que la homosexualidad se basa en una perturbación del llamado "sentido de identidad sexual". La realidad demuestra que los homosexuales están afectados no sólo en su faceta sexual, sino en todo su mundo emotivo. Su vida emotiva coincide mucho, por ejemplo, con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No son capaces, en determinados aspectos de su vida emotiva, de madurar y de ser adultos y, pese a querer aparentar jovialidad y alegría no son felices interiormente. La causa no está en la discriminación de la que se quiere acusar a la sociedad que les haría "víctimas" de ella, sino en fuerzas que actúan en el interior mismo de los interesados (...).
¿Es posible curar la homosexualidad?
Definitivamente no es fácil, porque no lo es, pero no hay que dejarse llevar por planteamientos fatalistas, ni siquiera en los casos en que las tendencias homosexuales son intensas y están muy arraigadas.
La idea de que el homosexual no puede cambiar suele responder más a una reivindicación de grupo que a una realidad orgánica o fisiológica.
La medicina ha avanzando mucho, y hay abundante experiencia clínica de que la homosexualidad se puede superar con una terapia adecuada. Así lo asegura, por ejemplo, el psicólogo holandés Gerard van der Aardweg, sobre la base de una experiencia clínica de veinte años de estudios sobre la homosexualidad.
En su terapia, Gerard van der Aardweg intenta que el paciente adquiera una visión clara de su propia identidad y su mundo afectivo; luego, lo lleva a afrontar la situación: llevamos a que las personas se reían de sí mismas ( el homorismo puede ser muy saludable) y que adquieran hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás; hasta lograr que el homosexual pierda sus hábitos neuroinfantiles.
Aardweg insiste en que el homosexual tiene también instintos heterosexuales, pero que suelen ser bloqueados por su convencimiento homosexual. Por eso, la mayor parte de los pacientes que lo desean verdaderamente y se esfuerzan con perseverancia, mejoran en uno o dos años, y poco a poco disminuyen o desaparecen sus obsesiones homosexuales, aumentan su alegría de vivir y su sensación general de bienestar.
Algunos acaban por ser totalmente heterosexuales; otros padecen episódicas atracciones homosexuales, que son cada vez menos frecuentes conforme toma fuerza en ellos una afectividad heterosexual.
Lo que si es cierto es que supone un esfuerzo tan grande que les obligará a llevar una vida muy difícil. Incluso para los homosexuales más graves, no hay otro camino de liberación que luchar por corregir sus inclinaciones desviadas. Hay que tener en cuenta que rendirse a esas tendencias, con la consiguiente búsqueda constante de contactos y de relaciones -que suelen ser inestables y frustrantes por su propia naturaleza-, desemboca a la larga en una espiral de mayor insatisfacción. Dejarse llevar produce una angustia aún más grande, pues lleva a una vida de profundos desequilibrios afectivos, disfrazados quizá por una satisfacción aparente, pero que acaba conduciendo una mayor desesperanza y un mayor deterioro psíquico. Por esa razón la Iglesia católica les alienta a asumir la cruz del sufrimiento y de la dificultad que puedan experimentar a causa de su condición.
¿Cómo asumir la cruz de la propia condición?
Viviendo la castidad, un sacrificio que les proporcionará como beneficio una fuente de autodonación que los salvará de una forma de vida que amenaza continuamente con destruirlos. La actividad homosexual impide la propia realización y felicidad, porque es contraria a la naturaleza. Es cierto que en los casos más graves quizá no sean aptos para el matrimonio, pero siempre son aptos para amar -de otra manera- a los demás, y así pueden vivir incluso con un amor mayor que el que reina en muchos matrimonios.
La Iglesia les pide ese sacrificio, por su propio bien, exactamente igual que se lo pide a todas las personas heterosexuales que no están casadas.
La exigencia de la castidad no cosa fácil. Es muy factible que los homosexuales encuentren mucha dificultad para curarse y se abandonen a esas tendencias. Porque además, muchos se niegan a considerarlo una enfermedad, y señalan que es genético.
Hace más de un siglo que se busca un origen genético a la homosexualidad, y los avances científicos indican más bien que no lo hay. Los últimos descubrimientos en el mapa genético reafirman cada vez más la libertad del ser humano. Craig Venter, fundador de unas de las compañías más punteras en investigación genética integradas en el proyecto Genoma Humano, concluía recientemente que "la maravillosa diversidad de los seres humanos no está tanto en el código genético grabado en nuestras células sino en cómo nuestra herencia biológica se relaciona con el medio ambiente".
"No tenemos genes suficientes -asegura Venter- para justificar la noción de un determinismo biológico, y es altamente improbable que puedan existir genes específicos sobre el alcoholismo, la homosexualidad o la agresividad. Los hombres no son prisioneros de sus genes, sino que las circunstancias de la vida de cada individuo son cruciales en su personalidad".
La homosexualidad no es genética, sino sobrevenida. Y las terapias de curación de la homosexualidad tendrán más éxito en unos casos que en otros, pero eso no tiene nada de extraño. Hay muchas enfermedades, como el asma o la artritis reumática, por ejemplo, que por el momento no siempre se pueden curar. Pero ningún médico serio concluiría que no tiene sentido someter a esos pacientes a un tratamiento, o estudiar nuevas posibles terapias. Abandonarse a las tendencias homosexuales no es un estilo de vida alternativo recomendable para nadie.
¿Es o no una enfermedad?
"Fui homosexual activo durante veintiún años, hasta que me convencí de la necesidad de cambiar, explicaba Noel B. Mosen en una carta publicada en la revista New Zealandia".
En su misiva, Mosen asegura que "con la ayuda de Dios consiguió abandonar su condición de homosexual, y ahora lleva seis años felizmente casado sin experimentar ninguno de los deseos homosexuales que antes dominaban su vida".
Mosen reitera que es "falso que se haya probado la existencia de un gen que determine la homosexualidad ya que si los genes fueran determinantes, cuando uno de dos gemelos fuera homosexual, también el otro tendría que serlo, pero no ocurre así".
Si la orientación sexual estuviera genéticamente determinada, no habría posibilidad de cambiar; pero conocidos expertos en sexología como D.J. West, M. Nichols o L. J. Hatterer, han descrito muchos casos de homosexuales que se convierten en heterosexuales de modo completamente espontáneo, sin presiones ni ayuda de ninguna clase.
"Mi experiencia es que la homosexualidad no es una condición estable ni satisfactoria. No es libertad: es una adicción emocional", aseveró Mosen.
En las últimas décadas, sin embargo, se ha impuesto una especie de férrea censura social que tacha de intolerante todo lo que contradiga la pretensión de normalidad defendida por determinados grupos homosexuales muy activos. Estos grupos de influencia presentan el estilo de vida homosexual de modo casi idílico. Pero, como ha señalado Aardweg, esto no es más que simple propaganda, pues cuando se escucha la historia personal de homosexuales se ve claro que en ese género de vida no se encuentra la felicidad. La otra cara de la moneda, que tantos se empeñan en silenciar, es la ansiedad, los celos, la sensación de soledad o las depresiones neuróticas, por no mencionar las enfermedades venéreas y otras patologías somáticas.
Pío B. es específico. Y no
Puntos: -7
Pío B. es específico. Y no habla
de "CURARSE" al "crear" ¡"relaciones íntimas e intercambiando"!... con
personas LGBTI.
Si sufren algún tipo de abuso, acoso o violación a
sus derechos humanos, deben denunciarlo a las autoridades, como
lo haría cualquier ser humano, no pretendan
tener un trato especial, queriendo una legislación especial.
simplemente es grandioso este
Puntos: 1
simplemente es grandioso este articulo, expresa todo lo que se vivio en la velada esa noche, es muy cierto lo de la MUNI ahahahahahahahahahah
Sr. Juan Zaldaña: su postura
Puntos: -2
Sr. Juan Zaldaña: su postura tiene que recurrir a garrafales falacias para señalar cuestiones relacionadas con sus creencias particulares. Además las contradicciones de su retórica son casi ad infinitum. No puede establecer la condición de la homosexualidad en la contradicción entre el psicoanálisis freudiano y los estudios de la ciencia sobre la sexualidad humana, porque está hablando de campos completamente distintos. Sabemos con creces que muchos de los criterios del psicoanálisis fueron fundados en la moral burguesa, gestada en los últimos siglos en los valores victorianos. Las mismas mujeres no pudieron ser consideradas dentro del psicoanálisis debido a esta serie de prejuicios que les dejaban en total indeterminación frente a las neurosis de los varones, que tiene que tomar como único referente los modelos y las ideas relacionadas con el comportamiento de los hombres. Por muchos años Freud trató de encontrar un vínculo del psícoanálisis con las ciencias psiquíatricas experimentales, pero no lo encontró. Luego de 1925 se dio cuenta que el psicoanálisis no tenía necesidad de las ciencias experimentales, porque estaba más bien en el campo de las significaciones y las pulsiones, relacionadas con el comportamiento social. Pero dejo ahí lo del psicoanálisis, para mostrar la superficialidad y el desconocimiento con la que lo aborda el Sr. Zaldaña, para mostrar otro garrafal error. No se puede atribuir la felicidad o infelicidad a la sexualidad, porque entonces resultaría que, en esa ridícula relación, todos los heterosexuales deprimidos, fracasados o infelices resultaría que se debe a su sexualidad; por favor Sr. Zaldaña, un poco de seriedad argumentativa, y, no digamos científica. Para colmo de garrafales yerros, se deja de considerar que la sexualidad está sometida, no sólo a las pulsiones, sobre las que no se puede decidir, sino sobre los modelos que se sostienen en las creencias de las culturas. El que una persona homosexual diga que puede “cambiar” prueba precisamente que puede cambiar su comportamiento relacionado con determinados modelos culturales, no que deje de sentir las pulsiones. Ahora bien, atribuir a las pulsiones e impulsos la fuente de la felicidad es un error epistémico peligroso, que puede organizar verdaderos campos de concentración para los que considera enfermos, y que alienta las faltas de respeto y la inferiorización de la comunidad LGTB en las relaciones sociales, al parecer eso es lo que el mismo que le manda a cargar una cruz le ordena.
Super de a huevo...
Puntos: -7
Super de a huevo...
Soy editora y correctora de
Puntos: 1
Soy editora y correctora de profesión y la "trans entrada en años de la triste historia" citada en esta crónica que, desde el punto de vista literario y teniendo en consideración todas las citas y "links" incluidos en su cuerpo, hacen de ella una pieza valiosa.
Quizá lo más importante de este artículo sea la riqueza intrínseca que posee en su lenguaje y construcción narrativa, característica que la constituye en una "pieza nueva" que debe ser considerada dentro del contexto literario guatemalteco.
En cuanto a su contenido puedo decir que, aunque es un tanto prolijo de leer el artículo, dada la cantidad de citas, "links" y comentarios del autor, enfoca y analiza una "realidad tabú" de la sociedad contemporánea de la que no existen referentes anteriores y cada lector podrá tener disímiles posturas al respecto, de acuerdo a su formación, información, sistema de valores e, incluso, su creencia religiosa. Mas ello no quita el hecho que este escrito toca "puntos medulares" que deben ser analizados uno a uno para lograr, algún día, el consenso en la necesidad de hacer realmente efectiva la normativa de igualdad de todos ante la ley, eliminando todo tipo de manifestación de discriminación hacia las personas LGTBI por razones de orientación sexual, lo cual, dicho sea de paso, es una conculcación de sus derechos humanos.
Como persona integrante de esta minoría poblacional guatemalteca considero que el contenido refleja bastante bien una realidad que la sociedad se ha negado a visualizar objetivamente por su aferramiento a cánones obsoletos y/o ignorancia de los convenios ratificados por Guatemala.
Bien por el movimiento gay y
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Bien por el movimiento gay y por su valiente lucha en pro de sus derechos. Ojalá un día podamos leer algo directamente de uno de sus representantes y entonces apartar por un momento la figura del redentor foráneo que suele ocupar las páginas de los medios y que en este caso es el heterosexual solidario que desciende a las ergástulas del sufrido gay, para mostrarle a los otros yuppies (y heterosexuales la gran mayoría) el lado más conmovedor de su protegido.
Para mí es esta nota un bonito relato de una (única?) bonita experiencia de un (único?) evento, que ni por asomo muestra la realidad gay en un país como Guatemala. Es más bien un intento de quien firma la nota, por mostrarse al lado de su nuevo trofeo: La figura del rey de españa sosteniendo una escopeta 16 frente al cuerpo inerte de un paquidermo tendido. A diferencia del viejo Borbón, nuestro audaz expedicionista, Maurice, sí podrá presumir de su foto en FB y coleccionar halagos.
Mi decepción va más allá, porque antes he leído el trabajo de Echeverría y sé que este es mucho más que esta crónica, tan parecida a un diario de quinceañera, tan propio del "estilo" de quienes se quedaron anclados en la adolescencia y que pertrechados con la provocación facilona y las convicciones de veleta pululan en los medios de este país (Lucía Escobar style).
Por último confío en que en su próxima entrega, Maurice Echeverría, se reivindique con sus lectores. Ojalá que usted deje de escribir, antes de caer en el patético recurso de desatar sus nudos existenciales en público, cuando ya ha superado las tres décadas. Eso no es algo digno para alguien de su talla, Echeverría.
Que la fuerza vaya con usted!
Maurice, me excelente
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Maurice, me excelente artículo, abordaste uno de los temas mas sensibles en la sociedad guatemalteca, la cantidad de comentarios a tu escrito es prueba de ello. A su vez algunos de esos comentarios demuestran el total desconocimientos que como sociedad poseemos acerca de orientaciones sexuales diferentes a la hetero, aplaudo la iniciativa LAMBDA y considero que para necesario que las personas de orientación hetero conozcamos otras realidades posibles, otras maneras de ver comprender y sentir el mundo. Entender que antes de adjetivo que nos defina (cualquiera que sea éste), somos humanas y humanos y por tanto ninguno poseedor la verdad absoluta.
Sinceramente y con el respeto
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Sinceramente y con el respeto que me merecen, voy a utilizar mi derecho de expresión. Desde ningún punto de vista puedo aceptar como "normal" que un hombre se sienta sinceramente "feliz" o "realizado", vistiendose como mujer. Pero supongamos que este hombre si encuentra sinceramente su felicidad y realización en esta práctica... ¿cómo es posible que a otros ajenos al medio esto les parezca digamos "bonito" o "belleza irreverente"?
Sinceramente viendo las fotos, su apariencia no es nada agradable, es al contrario grotezca. En lo personal, no me interesan las prácticas privadas que este grupo realice pues tienen y están en todo su derecho y creo que es defendible, sin embargo lo que me preocupa es que estén empeñados en que toda la sociedad acepte estos canones tan extraños como algo culturalmente propio, cuando en realidad, ni es cultural, ni es genético, es mas bien consecuencia de la decadencia de la raza humana que se esconde en prácticas que van y vienen convirtiendose en modas, algunas de las cuales se arraigan para la posteridad.
Lo de Maurice no es nada extraño, el texto es egocentrico como siempre, más interesado en darse a conocer él (En este caso como el periodista que abrió los closets para que esta gente saliera acá en Plaza Pública), con un texto que cansa y aburre, con uno que otro chistecito o detalles que no logran rescatarlo ni mejorarlo. Aunque la editora de profesión trate de defender el texto y adular al escritor, pierde objetividad porque es parte del movimiento como ella misma lo dice, al igual que la mayoría de las personas que dicen que este texto es bueno.
así como los respeto en sus prácticas, espero que respeten mi humilde opinión. Saludos y gracias.
me parece interesante que POR
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me parece interesante que POR AÑOS!!! se consideró a Maurice homosexual por su forma de vestir y su estilo de vida, ahora que está CASADO, se vuelve como dicen aquí "el hetero que apoya a los gay", a mi la estética por ejemplo Narco y las botas hiper puntudas me parece ridícula, pero es su rollo vestirse así, la estética de zacapa con su hebilla tamaño plato es otra ridiculez y la corbata me parece poco saludable ¿que tiene eso de especial? que es socialmente aceptado. hasta hace unos 20 años ninguna mujer podía comulgar con pantalones, ahora no es un problema, ¿entonces? estética, prácticas, dicen que gracias al internet cerraron los cines porno, los hombres (y mujeres) no necesitan ir al cine a "ver porno" lo tienen directo en sus computadoras, lo que hay en este país es doble moral, yo creo que estas personas son más felices que los que las juzgan.
Moral es costumbre, es la
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Moral es costumbre, es la expectativa social. No podemos confiar en la moral de sociedades violentas, discriminadoras, homofóbicas. La única manera de transformar es transformándonos, ejerciendo y respetando los derechos humanos de todas las personas. Acercándonos y conociéndonos, desde la ética humana y no desde la moral.
Daría ternura leer algunos
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Daría ternura leer algunos comentarios, si no fuera porque su trasfondo es el odio y el prejuicio que son hijos del fanatismo religioso.
Lo que llamamos "iglesia" (la mayúscula inicial sale sobrando), es decir, la religión organizada, ha sido un instrumento de control y represión sociales sobre cuerpos y almas a lo largo de los siglos. Divierte que algunas personas, quizá mareadas por el incienso que respiran o borrachas con vino de consagrar, aún se atrevan a invocar las pretensiones de una institución que se encuentra en la bancarrota moral.
Todo padre de familia es libre de educar a su progenie según le plazca (e inculcarle el germen del racismo, la misoginia o la homofobia), pero no tiene ninguna potestad para impedir que otro ejerza el mismo derecho, solo que a la inversa.
El movimiento LGBT no pretende "leyes especiales" ni derechos ídem, como algún despistado sugiere, sino simplemente los mismos derechos y obligaciones que el resto de mortales: así de simple. ¿Tanto cuesta entender una realidad tan sencilla?
Muy interesante texto el de
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Muy interesante texto el de Maurice -así como los comentarios-. Las fotos de Simone Dalmasso son excelentes, sin embargo siento que tanto el artículo, los comentarios y las fotos se centran en los trans de hombre a mujer y no al revés.
En este sentido, creo que se han excluido a muchos. Ellos no son tan llamativos como ellas, pero sus transformaciones y subjetividades son igualmente de importantes. Ellos también tienen mucho qué decir.
Cada semana siempre trato de
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Cada semana siempre trato de ver si hay "algo nuevo" en Plaza Pública, pues lo considero un medio informativo bastante interesante. Sobre esta nota, honestamente no la terminé de leer, puesto que me aburrió. Por el contrario, me parece más enriquecedor leer los comentarios de los lectores y me parto de la risa de los argumentos y contra argumentos que se escribe. Algunos muy burdos y otros que hacen uso de palabras muy "doctorales" para adornar su discurso que al final podrian hacerlo mas sencillo para los mortales lectores (como YO!), que no es que no entendamos lo que dicen, sino que resulta gracioso como la utilizacion de palabras rimbombantes son usadas para demostrar que se tiene un mejor conocimiento de los temas.
Ahora bien, con el tema central "la diversidad sexual", en Guatemala estamos muy lejos para ver concensos sobre este tema, viendo que aun estamos dandonos a macanazos con el tema del conflcito armado, reforma agraria y temas similares, para ahora inclusionar en temas como estos. Con esto no quiero demeritar la labor que hacen sus impulsores, que tienen todo el derecho de hacerlo, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Lo que me llama la atención es la defensa férrea hacia "la igualdad" y la aceptacion de aspectos que para muchos es totalmente desconocida. En centros urbanos tal vez no lo sea, pero mis estimados, vayan al area rural e indigena y expliquen esto a la gente, haber si les entienden primero y luego haber que les responden. Yo "creo" no tener problemas al respecto, he conocido personas gays y lesbianas, y para nada me han parecido malas personas, ellos al igual que nosotros estan en la libertad de hacer lo que quieran, igual es su cuerpo y con ello pueden hacer lo que les plazca.
Ahora bien, con estas discusiones se habre el telon en cuanto a las preferencias sexuales y tal vez vaya aun mas lejos. Cual es el sigueinte paso: Aceptar la zoofilia y legalizar el matrimonio humano (para no decir: hombre, mujer, gay, lesbiana, trans, etc.) con animales? Aceptar la necrofilia? lugeo la pedofilia? Pues igual, para quienes que los practican puede resultar algo tan natural y que ellos tambien tiene el derecho de hacer lo que les pegue la gana
el tema es el sexo
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el tema es el sexo consensual, aún en un "matrimonio" heterosexual se puede considerar violación la repetida ejecución de una "obligación" y la no satisfacción de una mujer forzada a tener un sexo que no disfruta. ese maniqueismo de que luego "vamos a aceptar la zoofilia" se topa con que ya aceptamos la violación y cientos de vejámenes a mujeres "legalmente casadas" que conviven con déspotas o enfermos que las torturan física, mental o emocionalmente, les niegan el orgasmo, las fuerzan a formas de sexo que no les gustan pero son "bendecidas por la iglesia" y se lo tienen que aguantar. ya toleramos "matrimonios" bendecidos por la iglesia pero que conllevan enormes violaciones a los derechos de las mujeres, estas personas hacen lo que desean con quien desean y se muestran amor. yo he visto a mujeres "felizmente torturadas" que no pueden salir de su prisión, no tengo nada en contra de intentar la felicidad a duo, de una manera consensual.
Hasta los comentarios
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Hasta los comentarios quedaron super bien...
Sí... gracias por el extenso artículo, Maurice. Muchos se han quejado por la extensión, pero se lo leen enterito. La curiosidad (y la envidia) los mata y... eso se nota en los comentarios que son hasta enfurecidos. jajaja ¡La gente! ¿Por qué se ofenden con la idea de la homosexuaildad? Nosotros ni los pelamos a ellos (ni a ellas) como para que opinen de nuestra sexualidad como que fuera la de ellos.
Un placer conocerte, a vos y a Claudia; y, gracias por lo de "articulado y sereno".
Saludos,
Jorge
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