En la teoría institucional, la inercia es un concepto que explica cómo existen incentivos perversos en muchas situaciones sociales que pueden ser insatisfactorias para muchos, pero que en general brindan suficientes incentivos para que todo permanezca sin cambios, de manera que tales problemas perduran indefinidamente en el tiempo.
«Las instituciones definen el marco en el que la política tiene lugar y afectan al devenir histórico, pues determinan las preferencias de los actores políticos, la distribución de poder entre ellos y las reglas del juego» (Ana Benito).
Desde esa perspectiva institucional, es fácil predecir que las elecciones del 2015 seguirán un patrón similar a las que se han efectuado desde 1985 hasta la fecha, ya que todas ellas tienen el denominador común de que se celebran bajo el marco de la Constitución de 1985 y de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), así como con las deficiencias del diseño institucional del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Algunos elementos clave de estas condiciones son:
- La debilidad institucional del TSE:
- Poca o nula separación de la función jurisdiccional y legal y la función logística (la organización de los comicios).
- Poco desarrollo de la perspectiva electoral en el sistema jurídico guatemalteco, lo que permite el sometimiento del TSE a otros tribunales, incluso de menor rango.
- Sanciones legales inadecuadas y falta de capacidad organizativa para supervisar efectivamente elementos clave del sistema partidario, como el tema de la campaña anticipada y el financiamiento partidario.
- La campaña anticipada del partido en el poder, la imparable tendencia de usar fondos públicos para financiar campañas partidarias y posicionar figuras políticas con fines electorales, principal aliciente para la campaña anticipada del resto de partidos políticos.
- La débil legislación partidaria que favorece partidos unipersonales y unifamiliares, con altos componentes informales que favorecen la fluida creación, división y fusión partidaria, así como la creciente tendencia al transfuguismo partidario.
- La hegemonía partidaria en la forma como se elige a los diputados al Congreso de la República, de manera que el ciudadano tiene nulo control y poco conocimiento de sus representantes.
El análisis de las deficiencias de la LEPP, por tanto, explica la forma como se desarrollan las elecciones: sin propuestas reales, con altos índices de violencia y con un ciudadano que es un mero espectador de los excesos y la falta de seriedad de los actores políticos.









