Estrategia vs táctica
Si en buena parte de los países latinoamericanos existen marcadas diferencias ideológicas entre las opciones políticas, en esta séptima elección democrática y la cuarta desde la firma de la Paz los analistas políticos encuentran más complicado distinguir las fronteras que dividen o enmarcan las opciones políticas que representan Otto Pérez Molina (Partido Patriota) y Manuel Baldizón (Libertad Democrática Renovada).
Ninguna de estas dos opciones es de tradición en el país. El Partido Patriota se formó en 2002 para competir en la alianza que presentó a Óscar Berger en 2003; es la segunda vez que presenta a Otto Pérez Molina. Y el partido Lider, de Baldizón, persiguió una ficha que, obtenida en abril de 2010, le permite participar por primera vez en unas elecciones como agrupación política.
Alianza entre militares y élite
Otto Pérez Molina, general retirado, tiene una historia particular en el ejército, como se refleja en un perfil elaborado por Plaza Pública (“Por sus actos lo conocerás”). Aunque sólo han participado haciendo una férrea oposición parlamentaria, conservadora, los últimos siete años, su propuesta política se enmarca en la visión de los militares desarrollistas de los años 60 y 70 en Guatemala, que ven el orden social desde lo público (y no exclusivamente desde el mercado), una visión compartida por otros uniformados de Suramérica, describe el analista político Fernando Carrera.
“Es un liberalismo de centro, que tiene una visión pro-Estado, que lleva muy claro el papel subsidiario desde lo público”, resume el teniente coronel retirado Mauricio López Bonilla, uno de los hombres de confianza de Otto Pérez y su propuesta para Ministro de Gobernación en 2012.
Gustavo Berganza, sociólogo de Mirador Electoral, apunta que si bien el centro del PP es eminentemente de militares, no será un gobierno del ejército. “La promoción 73 se ha caracterizado por ser sumamente unida, y más en términos de aprovechar oportunidades. Por ese espíritu de cuerpo, casi de cartel, es que es conocida como el Sindicato”.
La victoria de la primera vuelta, menos rotunda de lo esperado (36 por ciento de los votos cuando algunos esperaban que lograra la mayoría), forzó a Pérez Molina a recurrir a su otrora aliado natural, la élite. Una muestra del cambio de planes fue la designación, como su compañera de fórmula, de la diputada y secretaria general de su propio partido, Roxana Baldetti. Aquel movimiento se interpretó como una manifestación de que el Partido Patriota se sentía fuerte caminando en solitario. En otras circunstancias, en 2007, Pérez Molina, menos confiado, había recurrido a un empresario, Ricardo Castillo Sinibaldi, para aproximarse a la élite empresarial.
Esta alianza entre militares y la élite fue la habitual en la segunda mitad del siglo XX guatemalteco, con algunas interrupciones entre 1954 y 1996. El fin del conflicto armado interno –y del ejército como actor trascendental- provocó resentimientos entre los oficiales y generales, y desconfianza por parte de los empresarios tradicionales.
“Les ha costado mucho volverse a encontrar. Los del PP son militares desarrollistas y han encontrado en los empresarios cercanos a Fundesa (un centro de análisis empresarial con visión más actualizada) unos que empiezan a ser más evolucionados, a tener un matiz desarrollista, de confiar más en el Estado y elevar la carga fiscal, por ejemplo. Esta alianza tiene el mismo sustento que en el siglo XX, el conservadurismo”, añade Carrera.
El periodista Berganza recuerda que, de hecho, esta vez la élite no fue unánime respecto de las candidaturas y vaciló entre si apoyar primero a Álvaro Arzú, después hacer una alianza entre Arzú y Harold Caballeros y al final, sólo llegada la segunda vuelta, optó por Otto Pérez Molina.
Enrique Godoy, del programa radial Temas y Debates y ex candidato a la alcaldía capitalina, coincide con Berganza y considera que lo que define los proyectos de Pérez Molina y de Baldizón es la máxima política “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Porque Otto Pérez y el PP son adversarios declarados de la UNE y de Sandra Torres. Y a la élite le provoca dolores estomacales la parte del empresariado emergente que encarna en este momento Manuel Baldizón.
Godoy, ex vicealcalde y miembro del gobierno de Álvaro Arzú, refuerza la idea de que el ala empresarial que se alía a Pérez Molina es una nueva generación, más progresista, aunque desciendan de la élite de los últimos siglos.
Si bien el PP tiene una capacidad de movilización electoral mayor a la de su contrincante directo, el partido Lider, “se trata de un partido sin estructura, pero con financiamiento abundante desde su inicio, con cacicazgos en el Congreso y en el resto del país”, apunta Ricardo Barrientos, investigador del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) y ex viceministro de Finanzas de la actual administración.
“No tienen solidez ideológica ni filosófica ni nos hará salir de este sistema político sin partidos. Pese a ello, tiene más cuadros técnicos que su oponente, como Pavel Centeno para Finanzas; López Bonilla, el militar culto, para Gobernación; Carmen Urízar, Emmanuel Seidner. Lo que no está claro es si lograrán, a pesar de la claridad técnica, la viabilidad política por el peso que tendrán los financistas dentro del gobierno”, opina Barrientos.
Para Carrera, se juntaron dos proyectos estratégicos, que tienen una visión a mediano plazo. Desarrollista por medio de bienes públicos desde el Estado y proempresarial.
“Sin alterar el statu quo”, añade Godoy. “Si el PP y estos empresarios quieren construir un proyecto de país, es una de las últimas oportunidades que tienen para tener éxito si ganan este domingo. Si no lo logran, estarán sepultados (electoralmente) ocho años. El problema es que a los empresarios tradicionalmente les ha ganado su propio instinto de acaparar y no repartir, y tendrán que controlarlo”, cierra Carrera sobre la opción que encabeza Pérez Molina.
López Bonilla asegura que el ritmo de la alianza en un eventual gobierno de Pérez Molina será marcado por la visión de los militares, ordenada y disciplinada dentro del Estado y enfocada en el rol subsidiario del gobierno, y no por una visión más libertaria de empresarios. Aunque cita como ejemplo de la acción conjunta la ley de Alianzas Público Privadas, sostiene que será mucho más pro-estatal que gobiernos empresariales como el de Óscar Berger.
Los tácticos, aliados por el poder
Del otro lado del cuadrilátero, o más bien de la boleta, está Manuel Baldizón, una incógnita para casi todo el país hasta hace meses, respaldado por una poderosa alianza táctica cristalizada casi la misma semana después de la primera vuelta. “La cruzada nacional por el futuro” es como la denominó el candidato que encierra a la vez a un político, un empresario emergente y un cacique del interior de la República, de hecho, de la última frontera: Petén.
Por sus extravagancias, por su control de los medios de comunicación, y por su forma de hacer política, en un perfil de Plaza Pública, fue descrito como el Berlusconi de Petén. En su paso por el Congreso al frente de su bancada, fue una oposición al menos tan pertinaz como la del PP, y a veces menos previsible. Y su estilo clientelar hizo que lograra ser la segunda fuerza opositora. Ni Edgar Ajcip ni Roberto Villate, de Lider, respondieron a las llamadas para participar en este reportaje.
Baldizón tampoco es el candidato que en el guión original debía aparecer en segunda vuelta representando al grupo emergente. Sandra Torres, de la UNE, era la apuesta en un principio y quien construyó un partido político –o una maquinaria electoral clientelar– para repetir en el poder y suceder a su ex esposo Álvaro Colom.
Se formó entonces una alianza que va desde longevos políticos que han estado en el Congreso dos décadas, empresarios emergentes del interior de la República, un partido acusado de “narco” por la embajada de EEUU, representantes de la izquierda y algunos empresarios "de élite" condenados al ostracismo por la sus pares.
Como la realidad es tan compleja, es más fácil describirla con espejos. Desde hace dos meses existe la idea de que la contienda actual se parece a la que en 1991 enfrentó a Jorge Carpio, de la Unión del Centro Nacional, y Jorge Serrano, del Movimiento de Acción Solidaria. Aquella fue la única ocasión en la que quien en la primera vuelta obtuvo el segundo lugar, pudo rebasar a su rival en el balotaje. La falta de partido sólido, de equipo de gobierno y los colores partidarios son las características compartidas entre Serrano y Baldizón.
Sin embargo, según Berganza y Godoy, hay más similitudes con las elecciones de 1995, cuando Álvaro Arzú, empresario conservador de ascendencia aristócrata, con el apoyo de la élite, se enfrentó a Alfonso Portillo, zacapaneco, abogado, economista y político, apoyado por el partido del conservador y antioligárquico Efraín Ríos Montt. Arzú ganó por 30 mil votos a Portillo. “Pero Portillo hubiera ganado si la campaña hubiera sido más larga”, dice Godoy.
“Baldizón, formalmente, resulta el mejor candidato para competir. Es el que mejor da discursos, el más moldeable, el más adaptable. El candidato ideal para esta amalgama, que tiene capital emergente y también algún capital que se forma, digamos, casi al margen de la ley. Y no me refiero al narcotráfico sino a la economía informal, a la corrupción o al contrabando”, describe Godoy.
Según Berganza, para quien en esta equivalencia de escenarios, Pérez Molina tenía más formación que Arzú y Portillo era más sólido que Baldizón, y en esta ocasión la elección también se polarizó entre capitales tradicionales y emergentes, justo como en 1995 y 1999.
Eran tiempos del PAN aristócrata y el FRG antioligárquico. Los emergentes empezaron hace décadas a disputar puestos de la administración pública, luego partidos políticos, y en los últimos quince años las instituciones de justicia, las instituciones financieras y la Presidencia de la República, que consiguieron por primera vez en 2000 y parcialmente en 2008. Desde que los mestizos llegaron al poder en 1871 por primera vez en la historia republicana y obligaron a la elite a ampliarse y a rehacer el proyecto nacional, casi todos los gobiernos habían sido dominados por la "oligarquía".
Esta disputa de la Presidencia de la República de este año estuvo antecedida por las agrias batallas para obtener el control del Colegio de Abogados y Notarios, el asiento empresarial en la Junta Monetaria, por la mayoría de la Corte Suprema de Justicia y por la mayoría de la Corte de Constitucionalidad. El resultado, en esta ocasión, fue una victoria para la élite tradicional, como describió en una entrevista el presidente del Cacif, Mario García Noriega.
De regreso a la política y la disputa presidencial. Carrera concluye así: “Describir al lado del proyecto que representa Baldizón es más complejo, porque es más táctico. No representa un proyecto estratégico sino es más bien una disputa por ejercer el poder, una disputa de los emergentes a la idea de los cabales. La élite cree que están cabales, que no cabe nadie más. Y entonces es un proyecto contra la élite, anti-oligárquico. Pero no con una cohesión ideológica de centroizquierda como en otras democracias. Aquí no son nada, no son progresistas; aquí no está en juego la idea de un proyecto para redistribuir la riqueza o reformar el Estado. A lo sumo, un poco de discurso y programas sociales para matizarlo. Y esto pega en el interior del país porque hay un resentimiento por lo excluyente del proyecto de desarrollo que ha tenido la élite. Pero no nos engañemos, lo antioligárquico de este poder emergente se centra en la disputa por los negocios del Estado, que según algunas estimaciones, es de unos Q15 mil millones cada año”.
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Comentarios
Pareciera que con este
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Pareciera que con este artículo hay un apalancamiento de Plaza Pública al PP. Lo cual es extraño dado el caso de sistemáticos reportajes y artículos que criticaban fuertemente al candidado Pérez-Molina.
Pero hay imprecisiones académicas. Se tilda de ¨desarrollista¨la propuesta del PP lo cual no tiene cabida en Pérez Molina (formado en la UFM y con cursitos en el INCAE) y con Lopez-Bonilla (medio-formado en la UFM). La supuesta moderación de Fundesa tampoco tiene sentido para un foro de empresarios cuyos invitados últimos ( Santiago Creel y Jose M. Sanguinetti) en nada comparten tesis desarrollistas. ¿Donde está el desarrollismo en la aceptación de los mecanismos del mercado? Jamás vimos a Pérez-Molina hablar claramente de correctivos al mercado o aceptar el retraso histórico del mundo indígena. Mucho menos creo, un perfil cómo Emanuel Seidner se le pueda tipificar de desarrollista. Dudo que el clan Leal de empresarios (quienes le dieron de comer a Pérez-Molina estos 4 años en que no tenía posición política, sufragaron sus gastos de viaje etc..)crean en un desarrollo via el Estado.
El PP es una propuesta clásica de derecha ( liberales no son) matizada por el hecho de que sus cuadros tienen militares con paso por una seudouniversidad (no sólo el cuartel) y su cuadro de manejo económico son tecnócratas clásicos de la ortodoxia de mercado. Pero siguen creyendo en la teoria de la derrama. Lo que resulta cierto es que LIDER en efecto, no tiene esqueleto de ideas, aunque la lógica empresarial de Baldizón sea tan buena cómo la del clan Leal en el PP.
Excelentes observaciones.
Puntos: 1
Excelentes observaciones. Espero, realmente espero, que el artículista aclare todos los puntos porque creo que sería interesante saber que opina. Ud tiene toda la razón cuando describe a otto perez y mauricio bonilla (¿golpista?) así como a Fundesa que de progresistas tienen lo que yo tengo de MILLONARIO y religioso.
Un cordial saludo y ojalá que se pudiera vetar a los dos contrincantes y regresarlos a donde nunca debieron haber salido
PLAZA PUBLICA ¿son tan amables de decir algo? por favor.
Excelentes observaciones.
Puntos: -1
Excelentes observaciones. Espero, realmente espero, que el artículista aclare todos los puntos porque creo que sería interesante saber que opina. Ud tiene toda la razón cuando describe a otto perez y mauricio bonilla (¿golpista?) así como a Fundesa que de progresistas tienen lo que yo tengo de MILLONARIO y religioso.
Un cordial saludo y ojalá que se pudiera vetar a los dos contrincantes y regresarlos a donde nunca debieron haber salido
PLAZA PUBLICA ¿son tan amables de decir algo? por favor.
Estoy totalmente de acuerdo
Puntos: 0
Estoy totalmente de acuerdo con el comentario, que es de los pocos que cuestionan el análisis vertido por Rodriguez. El artículo es muy sesgado y no plantea con seriedad, es decir, de manera minuciosa, el "progresismo" del que se tilda a Pérez Molina. Ser progresista, planteado de manera abstracta, sin referencia al proyecto político concreto al que se aspira, esconde intereses políticos. Si ese progresismo es seguir la transformación productiva que se ha llevado en el agro en los últimos ocho años, que ha dejado sin tierra a miles de campesinos, ahorillado a la desnutrición y hambruna a otros tantos, y marginado a la informalidad a la mayoría, ¿qué de bueno tiene eso? La seguridad no es el único problema de este país. A mi parecer, un artículo un tanto mediocre (a lo que contribuye el basarse casi en su totalidad en el análisis de un Fernando Carrera nunca citado). Y bueno, ahora el PP está en el aparato estatal.
Con este reportaje se resta
Puntos: 0
Con este reportaje se resta la imparcialidad de éste medio de comunicación, que no hace mucho, para mi si lo era... se percibe una total inclinación hacia el pp, lo vanaglorian como nunca antes vi, y no es que Baldizón sea un santo pero se han escrito verdades de los actos anómalos de los del p...
El articulo es bastante
Puntos: 1
El articulo es bastante decente pero tiene un fallo conceptual muy serio que, tomando en cuenta el perfil de académicos que aquí escribe no se puede dar. El desarrollismo es un brazo del estructuralismo, y es la industrialización via el Estado donde los capitales son ¨dociles¨ ante el poder público. Y más aun, el desarrollismo se sustenta en aceptaciones de lógica -centro periferia.
Nadie cercano al PP,ni mucho menos el foro empresarial de FUNDESA cree esto. Este articulo, con pena, le está ¨lavando la cara ¨ al PP y la lógica Marroquiniana neoliberal que allí se incrustó.
¡Excelente artículo! Sin
Puntos: 0
¡Excelente artículo! Sin embargo, yo creo que siempre se puede agregar algo más. El artículo a grandes rasgos describe la lucha política en Guatemala como la lucha entre los aristócratas y los new rich. Ésta es una lucha que siempre se ha dado en la historia de las sociedades, aunque en nuestro contexto tiene algunos matices. En los Estados Unidos, por ejemplo, los new rich suelen ser más conservadores que los aristócratas. La victoria de Reagan en 1980 fue caracterizada como una victoria de este grupo social, más que de los aristócratas. Los new rich también suelen ser los más fervorosos creyentes del mercado ya que sienten que si ellos pudieron volverse ricos todo mundo puede. ¿Por qué, entonces, en Guatemala los new rich hacen alianza con la izquierda? Pues porque aquí la élite tradicional ha sido demasiado miope (no todos). Si fueran más visionarios se darían cuenta que lo que les conviene a largo plazo es apostar por la socialdemocracia al estilo del presidente Colom, quien difícilmente representa al mismo sector empresarial emergente que representa Baldizón. Colom es más un reflejo de la clase media alta de profesionales y académicos. Apostando por la socialdemocracia, se la harían más difícil competir a los empresarios emergentes que son quienes más explotan a sus trabajadores y menos cumplen con las regulaciones y podrían ganarse como aliados permanentemente a la clase profesional y académica guatemalteca, tal como sucede en Estados Unidos. Además, cerrarían de tajo la posibilidad de un gran cataclismo social que pueda cambiarlo todo (ellos serían los que más perderían con eso). Claro, esto requiere dinero y requiere ceder en muchos puntos. Su miopía los hace preferir cederle paulatinamente el poder y la influencia a gente como Baldizón antes que a los pobres.
Estimado martin, hace algun
Puntos: 1
Estimado martin, hace algun tiempo cuando encontre Plaza publica realmente me senti identificado con una opcion imparcial y al ver el directorio encabezado por Cabarruz crei que estaban salvados de caer en el amarillismo de todos los diarios escritos que circulan en el pais, radio y canales de tv como guateviison y canbal antigua haciendo un pequeño parentesis en el favor de la GEreda Valenzuela y las demandas contra la fiscal Paz y Paz dandole un apoyo mediatico gratis al PP.
sin embargo el dia de hoy veo que tu columna como lo dicen otros comntarios inclina la balanza al PP, me pregunto qe credibilidad le dan al REHMI???, y de cabarruz con cuanto lo compraron para olvidar la vida de varios Jesuitas, catequeistas y civiles asesinados vilmente bajo las ordenes de fosforito Perez Molina, sinceramente como parte del pueblo de Guatemala me siento traicionado y pareciera que al final Martin tu eleccion entre tu compormiso de ser independitne se a sopesado por la presion de tus pares y maiguitos de la UFM imagino compañero de clase de Bonilla........
Yo lo que creo es que el
Puntos: 0
Yo lo que creo es que el artículo lo que dice no es que uno sea mejor que otro, sino que no nos hagamos bolas, esto es una batalla por los negocios del estado, que son de 15 mil millones. Por un lado Otto Pérez y la oligarquía, y por otro lado Baldizón y los emergentes oportunistas.
Y no es la opinión de Plaza Pública, que esa está en el editorial, sino que es la opinión de cuatro analistas de primer nivel, como son Carrera, Berganza, Barrientos y Godoy.
Saludos!!!
Hoy es el día de elegir
Puntos: 0
Hoy es el día de elegir a
alguien que representa al poder económico tradicional y al poder de las armas, de ser electo, embestirían contra toda oposición, para
tomar casi todo lo que desean. O elegir al representante del "empresariado emergente", quienes
desean ampliar su influencia en el Estado, para aumentar las cifras
de sus millones de quetzales.
Lastimosamente sólo a cada 4 años se ve el poder del pueblo,
debiera mostrarlo también para destituir a aquellos que lo manipulan
y engañan.
Buenas noches. Gracias por
Puntos: 1
Buenas noches. Gracias por los comentarios. Este es un artículo periodístico, no una opinión institucional de Plaza Pública. Son los cuatro analistas políticos consultados quienes son citados. Y más que decir si un candidato es mejor que otro, la visión general de los entrevistados es que esta elección es una lucha por el poder del Estado (y desde el Estado) entre dos proyectos, uno más relacionado con la élite tradicional y una renovada alianza con militares; y otro, que es una amalgama de políticos, empresarios emergentes y caciques; que no se trata de una tradicional batalla democrática entre derecha e izquierda, o entre ricos y pobres, o entre otras divisiones más profundas o complejas.
Nos hemos encontrado con que en Guatemala se nos acusa a Plaza Pública de estar en contra de un político o a favor de otro cada vez que escribimos un artículo que critica, fiscaliza o intenta explicar la política. Hemos pasado de ser anti-UNE a ser anti-PP a ser anti-Lider. Y no lo somos. Intentamos, de la manera más rigurosa posible, hacer periodismo. E intentamos ser lo más independientes que podemos.
Y la Universidad Rafael Landívar, que funda y financia Plaza Pública, comparte los valores y la visión de país, pero nos da independencia para decidir los contenidos periodísticos.
Gracias por leernos y dejar sus comentarios.
Atentamente,
Martín Rodríguez
Director de Plaza Pública
Para la canciller Angela
Puntos: 0
Para la canciller Angela Merkel, cuyo futuro al frente del Gobierno estaba en tela de juicio hace solo una semana, hay mucho que celebrar. ...stock market today
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