El modelo macho de país
Hace casi 150 años, cuando mestizos y blancos llegaron por primera vez juntos al poder, construyeron el Estado que conocemos, que heredamos. Un Estado que tenía como pilar del desarrollo la exportación de monocultivos para insertarse en el mercado global y entendía (entiende) la competitividad con un colonialismo interno, que consideraba (considera) a los indígenas como parte de su propiedad, o “mano de obra barata”.
La nación, a diferencia del resto de América Latina, no fue construida como mestiza, blanca o multicolor, sino como una aberración que decimos llamar “ladina”. Ladino viene de la colonia para llamar a los “pícaros” que huían de pueblos de indios y de españoles. En 1871, cuando los mestizos llegan al poder, la institucionalizan para “unirse” a los blancos como no-indígena. Se traduce como anti-indígena. Y esa nación anti-indígena fue el alma con la que se institucionalizó el Estado de Guatemala.
Este modelo de desarrollo estaba (está) basado en que llegaba un blanco o un mestizo, decía esta tierra es mía y los indígenas que están dentro son mis mozos (mis esclavos). Las indígenas, por su parte, eran las esclavas de los esclavos. Se sembró café en el Altiplano, azúcar en la Costa, palma en el Norte. Con la quiebra mundial del café a finales del siglo pasado, buscaron qué hacer con la tierra en el Altiplano. Encontraron muchos minerales. Y aplicaron el mismo modelo que durante los últimos 150 años: Un mestizo o un blanco (guatemalteco o extranjero) llega y dice esta tierra es mía y los indígenas que están dentro son mi mano de obra barata. “Con esta inversión vamos a traer desarrollo y sacar de la pobreza a la gente”. Como entre 1871 y 2012. El Estado, que no tiene nada de fallido para la consecución de sus fines, sigue el rol para el que fue creado: garantizar la inversión de los poderosos en Guatemala.
Esta ruta no lleva al desarrollo. La finca de café, como la finca de azúcar, como la finca de palma africana, como la mina, no va a sacar de la pobreza a sus empleados. Les pagarán a los hombres –que no a las mujeres y los niños-, con suerte, el salario mínimo diario; nada de fines de semana o de domingos de descanso, nada de bono 14 o aguinaldo, nada de seguridad social o vacaciones pagadas, nada de dignidad. Y cuando no es temporada de zafra o de cosecha o de cavar zanjas para la mina, ciao. Qué hace con su vida o cómo alimentan a su familia es su problema. Y no es un discurso. Los reportajes de Plaza Pública sobre niños trabajando en la caña de azúcar en la Costa, trabajadores explotados para la palma en Petén, o niños trabajando en una finca de café en Quiché, todos en el año 2012, son una muestra de la realidad rural de Guatemala.
La industria extractiva, con sus empleos temporales, su irrisorio pago de impuestos, su explotación de los recursos naturales no renovables, sus daños ambientales y la no distribución de las ganancias entre todos y todas, es la continuación a una escala mayor y quizás irreversible de este modelo de desarrollo (de imposición) de 150 años. Es comprensible la oposición de las comunidades indígenas y oenegés ambientalistas.
Es un modelo de imposición, sin diálogo, sin consideración con el más débil, sin previsiones para el futuro, un modelo al mejor estilo macho.
Este modelo, que produce uno de los cinco países más desiguales del mundo, en el que uno por ciento se queda casi con la mitad de todo lo que produce el país, en el que cincuenta por ciento está desnutrido, en el que sólo el 30 por ciento tiene seguridad social, en el que el Estado no recauda más del 10 por ciento de lo que produce la economía, este modelo, oh sorpresa, no es sostenible. O bueno, no es sostenible sin un modelo autoritario.
Modelo autoritario (patriarcal) en el Palacio Nacional, la sede del CACIF, la escuela, la calle, la casa.
Modelo que no evita que de tanto en tanto haya intentos de cambios. En la primera mitad del siglo XX hubo dos intentos de revoluciones democráticas, enterradas por los más poderosos. En la segunda mitad del siglo XX, un intento de demandas democráticas a inicios de los setenta fue ahogado; y un intento de rebelión armada a finales de los setentas que tuvo un saldo de 200,000 muertos, 50,000 desaparecidos, cientos de miles de violadas y un millón de refugiados en México. Y en los últimos diez años existe un esfuerzo comunitario de detener y cambiar este modelo de desarrollo basado en la exclusión y en la imposición.
Este modelo ofrece básicamente tres salidas para el 60 o 70 por ciento de la población que no tiene acceso a herramientas para desarrollarse y convertirse en una frágil pero pujante clase media. Estas alternativas son la economía informal, la migración o el crimen organizado. Industria, esta última, que reproduce lo más primitivo, patriarcal y misógino de la sociedad. Se impone a fuerza de balas, de miedo, de convertir a las mujeres en botín y corrompe cualquier valor de la sociedad pues todo vale a cambio de poder.
La respuesta al crimen organizado desde el Estado, la clase media y la élite ha sido con armas –macha– y más bien hipócrita –macha–. Como en todo el mundo. Hacemos como que lo combatimos, ponemos a los más débiles para que se maten y a las más débiles para que las violen, y decimos que vamos ganando la guerra. La vamos ganando tanto los narcos como los políticos como los empresarios. El macho alfa primitivo tiene que hacer rituales para demostrar su fuerza.
Con el gobierno del Partido Patriota
¿Cómo está el gobierno de Otto Pérez Molina en este debate sobre el modelo de desarrollo y sus alternativas? En primer lugar no es un gobierno militar de los años ochenta. Es un gobierno en el que conviven empresarios de élite, empresarios emergentes, políticos conservadores, militares moderados, militares recalcitrantes, socialdemócratas y técnicas.
De una de estas combinaciones, por la influencia de los empresarios y los militares, es, como era de esperarse, un gobierno totalmente macho en el modelo de desarrollo por imposición, minero o finquero, y totalmente macho el modelo autoritario de respuesta a las demandas locales –v.g. Santa Cruz Barillas o San Juan Sacatepéquez o la inacción a favor de los poderosos en todos los conflictos sociales del resto del país–. Impresentable. Pero más impresentable ahora en el siglo XXI en Guatemala, cuando hay comunidades que se organizan para retrasar y hasta detener a minas multimillonarias, o que hay opinión pública que puede deslegitimarlos, o ciudadanos que se indignan, u oenegés que crean conciencia.
Así también, de otra de estas combinaciones de actores gubernamentales, por la influencia de militares moderados y socialdemócratas, Guatemala fue el primer país en el mundo en plantear una alternativa al modelo estadounidense (macho) de combate al narcotráfico. Propuso públicamente regular las drogas. Me parece que con perseverancia y tocando las puertas indicadas, esta iniciativa permitirá que en la próxima década las drogas estén reguladas, se desfinancie y reduzca en buena medida el crimen organizado y que se reduzca ese instinto primitivo misógino que exponencia la mafia en la sociedad.
Aunque las cosas todavía no están bien, no todo es malo. Y antes era peor.
* Este texto fue publicado originalmente en la revista feminista La Cuerda en su versión de julio de 2012.
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Comentarios
Estimado Martin, como sabes
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Estimado Martin, como sabes discrepo de tu interpretacion sobre el termino "ladino". Si bien es cierto, como explican en el estudio de CIRMA (Adams y Bastos, p. 35), el termino ladino fue paulatinamente agrupando las otras categorias de castas a los largo del siglo XIX, eso fue un proceso de evolucion en el uso del lenguaje.
Tambien es cierta la connotacion negativa que se le llego a dar al termino, por parte de los indigenas, pero en muchos casos era en referencia a otros indigenas asimilados. Es decir, ladinizados. Por lo tanto, no era un mestizaje genetico, sino cultural, donde el indigena asumia el lenguaje del opresor (seguramente como estrategia de supervivencia).
Por otro lado, la palabra ladino venia de España, donde se le llamaba a si a los judios conversos. Incluso, en la actulidad se le sigue llamando ladino al idioma de los judios sefarditas, que lo preservaron despues de ser expulsados de la Peninsula Iberica. Tambien tuvo una connotacion negativa, en relacion a aquellos judios que se convirtieron a la fuerza al cristianimso y a escondidas seguian practicando su fe.
En Guatemala, el termino ladino tuvo una lenta evolucion, como se puede ver en miles de registros bautismales de las parroquias de todo el pais, donde los curas hacian la clasificacion racial de los bautizados y sus padres. Yo he revisado cientos de ellos sobre Peten y la Verapaz, por mi investigacion genealogica, y es evidente el uso del termino ladino sin connotacion negativa. Es otra categoria mas entre las castas, asi como indio, mulato, negro, español, ladino... De hecho, en San Geronimo, B.V., se encuentra mas asociado con el mestizaje pero entre esclavos negros del ingenio de azucar de los dominicos y los indigenas de la region.
Me parece un error afirmar que el termino ladino y su uso es una "aberracion", especialmente para quienes nos consideramos ladinos. Ser ladino implica mestizaje genetico y cultural, pero no es lo mismo que ser mestizo. Alguien puede ser mestizo pero no tener la cultura ladina.
El problema de la bipolaridad es distinto, para resolverlo no se requiere atacar a uno de los dos polos. Por otro lado, en el debate que tenemos sobre las estadisticas, hay que usar el termino ladino cuando lo incluye la pregunta de la encuesta o sondeo, pues es asi como se enuncio la misma, no con el termino mestizo. En otras se usa no-indigena, pero tampoco implica todo lo que vos le achacas a la categoria, incluye ladinos y otros (los criollos y extranjeros, para ponerlo en terminos de lo que encontro Casaus).
Saludos y gracias por compartir este ensayo. cma.
Estimado Carlos, gracias por
Puntos: 0
Estimado Carlos, gracias por el comentario.
Discrepamos sobre las definiciones. Como otros brillantes contemporáneos y de la segunda mitad del siglo XX, vos equiparás ladino con mestizo, cuando me parece que son términos antitéticos. En Guatemala ladino se institucionalizó como no-indígena, y lo mestizo reivindica una parte de su identidad como indígena.
De la investigación que hice para mi tesina, encontré que es un término que tiene una connotación negativa para indígenas y criollos (blancos) y obviamente una positiva para los propios ladinos, o los que se autoidentifican como ladinos. Así como sucede, por ejemplo, con la palabra originalmente despectiva "guanaco", que después se convierte en una connotación positiva para los salvadoreños.
Sí, la palabra ladino venía de España, no es algo que se haya inventado en la colonia, y se usa para los "vivos", para los pillos, astutos, y me completa la concepción del término que me contés que también a los judíos conversos les decían así.
Afirmo que es una aberración una identidad que sea negacionista (no-indígena) porque si uno la compara con el resto de identidades en América Latina, todas son afirmativas (mestiza, blanca, multirracial). Por eso tal cosa como "una cultura ladina" me parece, con todo el respeto, vacía. Lo digo sin ningún afán de ofender, pues cada uno es soberano de su identidad. Pero es que no comprendo qué diferencia a un ladino guatemalteco de un hondureño o un colombiano. Además, claro, de que un ladino guatemalteco es un no-hondureño y un no-colombiano.
A mí me parece que el futuro de la cohesión nacional en Guatemala pasa por reconocernos como un país de mayas y mestizos. Mestizos formados por lo maya y lo hispánico. Y la síntesis, o la suma, de mayas y mestizos es lo que hace a Guatemala.
@Carlos Oliva. Gracias por tu comentario. Coincido en lo que afirmás. Lo de ladino o indígena lo menciono en un párrafo, pues la columna va sobre el modelo de país basado en el autoritarismo, el extractivismo y el machismo. Saludos cordiales.
@Evelyn Saldaña. Gracias por tu comentario, Evelyn. Disiento porque me parece que La Cuerda, al abrirle sus páginas a hombres feministas que nacimos en 1982 no puede estar cayendo en una caducidad.
Saludos cordiales,
Martín
Martín
ladino, na. (Del lat.
Puntos: 3
ladino, na.
(Del lat. latīnus, latino).
1. adj. Astuto, sagaz, taimado.
2. adj. Se decía del romance o castellano antiguo.
3. adj. Se decía de quien habla con facilidad alguna o algunas lenguas además de la propia.
4. adj. Am. Cen. mestizo.
5. adj. Am. Cen. Mestizo que solo habla español.
6. m. Ling. Lengua hablada en la antigua Retia.
7. m. Ling. Lengua religiosa de los sefardíes. Es calco de la sintaxis y del vocabulario de los textos bíblicos hebreos y se escribe con letras latinas o con caracteres rasíes.
8. m. Ling. Variedad del castellano que, en época medieval, hablaban los judíos en España, y que, en la actualidad, hablan los judeoespañoles en Oriente.
Fuente: RAE, Diccionario de la lengua española, 22a. Ed.
Remite a un diccionario para
Puntos: 0
Remite a un diccionario para definir un concepto?
Difiero en algunos puntos con
Puntos: 2
Difiero en algunos puntos con vos y con mi tocayo Carlos Mendoza. en lo concerniente a el término "mestizo" actualmente tiene una connotación distinta, político, social y "objetiva" pues, asumirse como mestizo, es hacerse consciente de nuestra hibridación biológica y cultural, lo que además es incluyente, pues de antemano se acepta que no hay modelos puros, y asumirse ladino ademas de judio recien converso (o indigena que niega su cultura y se ladiniza) considerarse ladino es aceptar tambien, la ideología dominante y por ende las relaciones de poder subalternizantes y por ende la dicotomía que nos inventaron, que en Guatemala solo existen "indios y ladinos" establecida por los autonombrados "liberales" en 1880.
Aunque todas (las personas) tenemos derecho a asumir nuestras identidades, por lo que no es conveniente hablar de modelos puros, ni en nombre de otros sin su consentimiento pues caemos en la falacia de la representación falsa que G.Spivar nos recuerda.
Creo que Martín, con el respeto que te mereces, tomaste muy superficialmente un tema que es de suyo, mas profundo.
Estimados Martin y tocayo
Puntos: -2
Estimados Martin y tocayo Oliva, otro punto de debate es lo de la reforma liberal como partida de la argumentacion. Donde dejan a Rafael Carrera y los conservadores? Carrera es el prototipo del ladino, que haciende en la piramide social gracias a las fuerzas armadas, y llego hasta la cuspide. Ademas, tanto las elites conservadoras como liberales estaban conformadas por criollos, en su mayoría, no? Lo que si es cierto es que las bases conservadoras eran sobre todo indigenas, mediadas por los curas y la iglesia catolica, mientras que las bases liberales (al menos en la tropa) tienen a muchos ladinos, como mis ancestros de Baja Verapaz (llamados asi no como una negacion identitaria, sino como un nuevo sujeto, de origen mulato-negro-esclavo y mestizado con los indigenas de la region).
No se puede expicar en un
Puntos: 4
No se puede expicar en un solo artículo. Martin no es experto en el tema ni de mujeres ni del crimen organizado. La Cuerda nos da mucha Cuerda, pero no resultados......
Con los grupos de mujeres disfuncionales, caducos, las mujeres de Guatemala estan mas vulnerables que nunca.
Se necesita un RENACIMIENTO del movimiento de mujeres, a los resultados me remito.
Por que son los resultados los que definen la funcionalidad de un movimiento.
Me gusto sobremanera el
Puntos: -3
Me gusto sobremanera el presente articulo además de la interesante discusión sobre las raíces lingüísticas, históricas y culturales de los términos ladino y mestizo en su connotación guatemalteca, que se abrió en los comentarios, algo que lo que debo decir encuentro mas adecuada la definición brindada en el articulo, exponiendo una razón rápida para mi punto de vista, creo que el principal problema de la identidad ladina es que es una ilusión, es una identidad esquizofrénica (tratando de parafrasear a Mario Roberto Morales en su estudio sobre Miguel Ángel Asturias y el mestizaje cultura asociado mas a una interpretación filosófica de la naturaleza dividida entre deseos negados o aceptados en la psicosis que a la naturaleza clínica de la enfermedad mencionada), ya que es una identidad atrapada entre deseos de negación de una parte de su naturaleza intrínseca y la aceptación como modelo sociocultural superior de otra que se le presenta con mas ventajas económico sociales, ventajas que a su vez le son vedadas lo cual encierra el conflicto entre deseo insatisfecho de ser (Burgess, dominante), la falsa sensación de superioridad cultural por su modos culturales imitados de una cosmópolis impositiva (Europa, estados unidos) en relación a la parte intrínseca indígena que su naturaleza tanto social como cultural le muestra en cada esquina y que desea no ver. A mi parecer el mestizaje es algo mucho mas profundo, ya que es una aceptación de las partes confortantes de la identidad, a través de un dialogo plural que se beneficie de las diferencias en vez de destruirlas, que las use como su medio de evolución humana y revolución de esta cultura (de macho, animal de consumo) en la que estamos sumergidos y a la que pertenecemos, claro entiendo que mi análisis obvia la naturaleza etimológica y genética de la evolución de la palabra, pero lo hago concientemente tratando de contextualizar en nuestro medio social porque a términos cuya naturaleza suele ser aceptada como igual se les da una connotación tan diferente y la enorme carga racista que esto posee.
En relación al resto del articulo considero muy enriquecedor el análisis sobre como nuestro modelo patriarcal, como cualquier sistema construido bajo la desigualdad solo sirve para proteger el derecho al poder (falo) de un grupo dominante ya sea este una elite local subordinada a la elite internacional o esta misma. Al indígena se le ha despojado de la tierra caliente, de la tierra fría, de los recursos acuáticos y ahora se le persigue entre la montaña que se explota y se viola en este modelo destructivo y antiecológico (machista, violento y arrogante) de producción y de organización económica en el que se usa a los seres humanos, animales, plantas y a la tierra misma como un objeto al servicio de ese ser que sigue creyendo en su superioridad sobra las demás formas de vida y cuya arrogancia lo lleva a irónicamente negar esa tonta ficción de superioridad al discriminarse, explotarse y destruirse a si mismo por su incapacidad para encontrar al yo, en la otredad.
Muy interesante articulo, seguiremos leyendo tu blog y mil gracias.
Martín: la forma como se
Puntos: 4
Martín: la forma como se concibe el entorno, ya sea de forma armónica o abusiva y extractivista ("Crecer y dominar la tierra") es uno de los elementos que contribuyen en la construcción de la identidad masculina. En la mayoría de casos el hombre aprende que todo lo que está en su entorno es para someterlo y dominarlo (una visión patriarcal) lo cual nos ha llevado a la crisis ambiental que vivimos actualmente, en lugar de entablar un diálogo con las mujeres, con otros hombres, con el entorno y con las otras especies.
Articulo confuso de Martin
Puntos: 4
Articulo confuso de Martin Rodriguez que por lo general enfoca de manera coherente los temas. Tambien con posiciones radicales que no expresa en otras columnas, por ejemplo condena absoluta a la
mineria y los cultivos extensivos, sin dar la mas minima opcion para que esas actividades se puedan regular y sean utiles para los intereses nacionales. Por cierto el dia de hoy martes 17 de julio en su columna de elPeriodico utiliza la palabra "pela", que vulgar, para incidir y orientar a la opinion publica no se necesita caer a los niveles del marroquiniano Zapeta en sus programas de radio.
Buen punto Martín. Sin
Puntos: -4
Buen punto Martín. Sin embargo no creo que el problema sea el distinguir entre ladinos, mestizos o "machos". Yo creo que el problema está en la falta de respeto de la clase social alta hacia los que están en el fondo de la más baja. Como vos decís, no existe desarrollo con esa forma de explotar a los demás. No hay que darle tantas vueltas con eso de si somos ladinos o mestizos o que se yo cuantos otros términos se quieran usar. Somos guatemaltecos y como guatemaltecos debemos respetarnos unos a otros y no es posible que mientras unos vivan cómodamente otros sigan viviendo en circunstancias del siglo XIX.
Otra vez, buen punto Martín, ya es hora que la gente se empiece a dar cuenta que el desarrollo no va para adelante solo con crear mayores ingresos por medio de fincas o minas, se trata de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.
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