Cerrar

x
Menú
Facebook Facebook
Buscar
Ayuda
Echar a perder un libro de memorias por evadir responsabilidades
Ir

Echar a perder un libro de memorias por evadir responsabilidades

Recibe nuestro resumen semanal en tu correo
Los restos de una de las personas fallecidas y encontradas en Los Angeles.
Restos quemados de victimas fallecidas en la masacre de Cuarto Pueblo.
Restos de dentadura de personas asesinadas en la masacre de Cuarto Pueblo.
Osamenta de una de las víctimas exhumadas en Pueblo Nuevo.
Osamentas de víctimas de la masacre en San Alfonso.
Víctima de masacre en Vergel.
redes sidebar
Tipo de Nota: 
Información

Tiempo aproximado de lectura: 13 mins

No con gusto respondo a las acusaciones vertidas en mi contra por el coronel Ricardo Méndez-Ruiz Rohrmoser en su libro Crónica de una vida (2013), recogidas por la prensa y por la radio nacional. No es mi interés defenderme a mí mismo, sino defender la verdad que él ataca, después de veinte años, de mi libro Masacres de la selva (1992). No dice la verdad, cuando dice que el ejército sólo mató guerrilleros en Ixcán en 1982. Yo quiero mostrar que lo dicho en Masacres de la selva, que hubo grandes masacres cometidas contra la población civil por el ejército durante la primera mitad de 1982 en Ixcán es fundamentalmente incontestable. Y digo fundamentalmente, porque hay pormenores que siempre se pueden mejorar.

La principal acusación del coronel es que Masacres de la selva “es una falaz descripción de una larga lista de masacres ejecutadas por el ejército” (p. 300). ¿Cuáles son estas masacres? Él no las menciona. Ni una sola. Sólo habla de una “larga lista”. He aquí cuáles son: la de Santo Tomás Ixcán del 14 de febrero de 1982, con 41 personas masacradas; la de Santa María Tzejá del 15 de febrero, con 17 personas masacradas; la de carismáticos de Pueblo Nuevo en la playa del río Xalbal del ...

Autor
Edición
Autor
a
Edición
a