El Estado y la protección de sus menores

Colapso en La ciudad de los niños

En el Hogar Seguro Virgen de la Asunción está a punto de estallar una crisis, si es que no ha estallado ya. El lugar, donde viven menores de edad bajo la protección del Estado está desbordado, con el doble de niños de su capacidad. El módulo más abarrotado y con mayores conflictos es el que alberga a mujeres adolescentes de 13 a 17 años, quienes han ocasionado varios incidentes en los últimos meses. El 20 de agosto trataron de incendiar un módulo y al menos 14 de ellas escaparon por un boquete. Y el pasado 16 de octubre, dos adolescentes asesinaron a una compañera.

Imagen panorámica del Hogar Seguro captada durante el período de gobierno de Alvaro Colom.
Interior del Hogar Seguro, presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom.
Interior del Hogar Seguro presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom.
Raquel Vielman de Alcazar, Secretaria de Bienestar Social.
La noticia del estrangulamiento de una adolescente en el hogar a cargo de Bienestar Social, ocurrido el jueves 17 de octubre de 2013.
Portada de Prensa Libre del 21 de octubre de 2013, días después de la muerte de adolescente.
Las paredes de La Ciudad de los Niños están protegidas por alambre espigado. Una persona que trabaja en ese sitio dijo que eso no impedía que los niños saltaran por ahí.
En las paredes del centro aún se aprecian los agujeros por donde escaparon las niñas.
Imagen panorámica del Hogar Seguro captada durante el período de gobierno de Alvaro Colom.
Imagen panorámica del Hogar Seguro captada durante el período de gobierno de Alvaro Colom. Fotografía de Luis Soto/Contrapoder
Interior del Hogar Seguro, presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom.
Interior del Hogar Seguro, presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom. Fotografía de Luis Soto/Contrapoder
Interior del Hogar Seguro presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom.
Interior del Hogar Seguro presentado durante la administración del gobierno de Alvaro Colom. Fotografía de Luis Soto/Contrapoder
Raquel Vielman de Alcazar, Secretaria de Bienestar Social.
Raquel Vielman de Alcazar, Secretaria de Bienestar Social. Fotografía de Diario La Hora
La noticia del estrangulamiento de una adolescente en el hogar a cargo de Bienestar Social, ocurrido el jueves 17 de octubre de 2013.
La noticia del estrangulamiento de una adolescente en el hogar a cargo de Bienestar Social, ocurrido el jueves 17 de octubre de 2013.
Portada de Prensa Libre del 21 de octubre de 2013, días después de la muerte de adolescente.
Portada de Prensa Libre del 21 de octubre de 2013, días después de la muerte de adolescente.
Las paredes de La Ciudad de los Niños están protegidas por alambre espigado. Una persona que trabaja en ese sitio dijo que eso no impedía que los niños saltaran por ahí.
Las paredes de La Ciudad de los Niños están protegidas por alambre espigado. Una persona que trabaja en ese sitio dijo que eso no impedía que los niños saltaran por ahí.
En las paredes del centro aún se aprecian los agujeros por donde escaparon las niñas.
En las paredes del centro aún se aprecian los agujeros por donde escaparon las niñas.
Mientras estaban alejadas de sus compañeras, en otro módulo, dos de las adolescentes, de 14 y 15 años, ahorcaron con una bufanda a la tercera. La adolescente fallecida tenía también 14 años y, según información de la Secretaria de Bienestar Social, la pequeña había sido rescatada de una casa donde convivía con un hombre de 66 años.
“Cuando tienes un hogar de este tamaño y no tienes los recursos humanos, ni económicos ni profesionales para atenderlos estás cometiendo un error enorme, y esa concepción que se pensó como los viejos internados del siglo XIX", Carolina Escobar Sarti

Los muros perimetrales que rodean el Hogar Seguro "Virgen de la Asunción", en San José Pinula, parecen los de una cárcel. Miden aproximadamente 10 metros de alto, están pintados de verde botella y los completa una enredadera de alambre de púas para impedir cualquier intento de fuga. En su interior viven recluidos 724 menores de edad que fueron rescatados por la Procuraduría General de la Nación de situaciones de violencia –sexual, física o psicológica- y que por orden de un juez fueron enviados bajo protección del Estado.

Un niño que llegaba todos los días a clase con moratones y que finalmente fue rescatado de su casa. Una niña de 12 años que llevaba varios meses siendo prostituida en una cantina y que tras un operativo de rescate fue llevada al hogar. Una adolescente a la que su padrastro violaba. Otra, que un día decidió huir de su casa y llevaba años viviendo en las calles, adicta al disolvente, y que una noche fue rescatada por agentes del Estado. Un niño de 11 años que consiguió una pistola y asesinó a un hombre y que, por ley, no puede ser enviado a un reformatorio hasta que cumpla los 14 años. Estos son algunos de los perfiles de los menores que viven mezclados en esta institución hasta que les encuentran una familia sustituta, se les dé en adopción o un familiar que pueda ofrecerles un entorno favorable.

Los muros externos del Hogar Seguro serán lo único que podrá describirse en este reportaje. La Secretaría de Bienestar Social canceló cuatro veces a Plaza Pública la cita para visitar el Hogar. Las anulaciones reiteradas, fueron realizadas a escasas horas de las citas programadas. En una ocasión, se mantuvo a la periodista y fotógrafa esperando cinco horas en la puerta del Hogar Seguro, para finalmente indicarles que no iba a ser posible entrar al recinto.

La idea del Hogar Seguro, ubicado en la aldea El Platanar, en San José Pinula, comenzó a fraguarse durante el gobierno de Óscar Berger. El plan fue crear una gran “ciudad de los niños”, el proyecto se aprobó en 2006 y comenzó a construirse al año siguiente, a través del fideicomiso del Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz). Finalmente, fue inaugurado en junio 2010 por Álvaro Colom con el nombre Hogar Solidario Virgen de la Esperanza, en una manzana de terreno y cuatro módulos donde los menores fueron distribuidos por edad y sexo.

A este hogar fueron trasladados todos los menores hasta el momento albergados en alguno de los hogares estatales: Hogar Casa Alegría –mixto de 0 a 6 años-, Mi Hogar Manchén –para mujeres adolescentes de 12 a 17 años-, Elisa Martínez –para hombres de 7 a 12 y Hogar San Gabriel –para hombres de 13 a 17-, que cerraron y se reubicaron en San José Pinula conservando sus mismos nombres, a los cuales se agregó Casita Princesas, para mujeres de 7 a 12 años. El Hogar Seguro fue constituido con una concepción de masificación, contraria a estándares internacionales más recientes que buscan lugares cada vez más pequeños para ocasionar el menor impacto emocional en menores cuyos derechos han sido violentados y a quienes entrar en un nuevo entorno desconocido puede seguir afectando.

A pocos meses de su apertura, el Hogar del Estado comenzó a sobrepoblarse y a superar las capacidades de la Secretaría de Bienestar Social para hacerse cargo. Con el cambio de gobierno, el refugio cambió su nombre de “Solidario” a “Seguro” y también el de la virgen que los protegía, que dejo a ser la de la Esperanza para pasar a ser la virgen de la Asunción. Y los problemas y carencias poco a poco comenzaron a acentuarse.

Actualmente viven en las instalaciones de San José Pinula más del doble de la capacidad para lo que estaba previsto ―un total de 350―. De ello ha derivado una falta de personal para hacerse cargo de los menores, carestía de agua, de baños y de camas suficientes para albergar a todos los menores. Muchos de ellos duermen de dos en dos en colchonetas en el suelo.

El sector de mujeres adolescentes de 13 a 17 años, llamado Mi Hogar Manchén, es el más hacinado de todos. Acondicionado para 208 adolescentes, actualmente viven 246 según cifras proporcionadas por la Secretaría de Bienestar Social. Ninfa Alarcón, coordinadora de la Niñez de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), indicó que han recogido varias denuncias por agresiones sexuales entre las adolescentes, así como acusaciones contra el personal por malos tratos.

Los bochinches

La noche del pasado sábado 20 de agosto las jóvenes albergadas en Mi Hogar Manchén comenzaron a amotinarse.

Amedrentaron a los vigilantes, quemaron varios colchones y un módulo comenzó a arder. El fuego pudo haber causado estragos mayores, puesto que se inició en el recinto anexo al que se encuentran las niñas que son madres con sus bebés, pero éste fue reducido antes de que llegaran los bomberos. Ese día, según información de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), 20 adolescentes escaparon por un boquete previamente abierto, y sólo regresaron 14.

Tras este suceso, la PDH recomendó a la Secretaría de Bienestar Social separar los perfiles de menores que ingresan en el hogar y tomar medidas al respecto, además de buscar formas de esparcimiento. Sin embargo, la situación no consiguió ser controlada. La mecha seguía encendida.

Hace un mes, el 17 de octubre, las adolescentes de Mi Hogar Manchén nuevamente volvieron a alterarse y quebraron cristales. Tres de ellas, identificadas como las líderes del bochinche fueron aisladas. Mientras estaban alejadas de sus compañeras, en otro módulo, dos de las adolescentes, de 14 y 15 años, ahorcaron con una bufanda a la tercera. La adolescente fallecida tenía también 14 años y, según información de la Secretaria de Bienestar Social, la pequeña había sido rescatada de una casa donde convivía con un hombre de 66 años.

A raíz de estos sucesos y partiendo de una investigación iniciada a raíz de una denuncia por la agresión sexual a una menor, la Procuraduría de Derechos Humanos emitió el pasado 29 de octubre una resolución donde solicitó la destitución de la directora del Hogar, Sonia Álvarez Guevara, la cual, según la PDH, no estaba mostrando la capacidad para controlar las situaciones que se están dando al interior del Hogar.

En la resolución de la PDH se destaca la falta de atención proporcionada a una menor de 14 años, quien fue agredida sexualmente en junio de 2013 por cinco de las adolescentes ubicadas en Mi Hogar. Se indica que la menor agredida trató varias veces de escapar del hogar, tras lo cual fue ubicada en el módulo de niñas pequeñas y que, según verificó la PDH “se encuentra afectada emocionalmente y al momento de la visita presentaba cicatrices en los brazos”.

El escrito de la Procuraduría añade que la Fiscalía de la Niñez y Adolescencia de Ministerio Público solicitó a la directora del centro, Sonia Álvarez, una entrevista con las adolescentes que provocaron la agresión sexual, pero hasta el momento el MP “no ha tenido respuesta” del Hogar. En el texto se menciona tanto el incendio del 20 de agosto, “observándose que efectivamente el incendio provocó un ambiente tenso”, como la fuga de 20 adolescentes, a la que añade la fuga de otras 16 adolescentes el 16 de agosto, de las que solo retornaron cuatro.

“Se constató la inexistencia de planes de abordaje en situaciones de crisis, mezcla de diversos perfiles y falta de programas sistemáticos y psicoterapéuticos, persistiendo una visión mediante la cual se criminaliza y castiga a la población que permanece en estos hogares”, añade la resolución.

Gloria Castro, defensora de la Niñez de la PDH, indicó que tras una visita al centro, las menores habían trasladado su disconformidad por la lentitud en las audiencias, lo cual hace que permanezcan en el hogar más tiempo del necesario, así como la falta de comunicación con sus familiares. En cuanto a las condiciones en las que se encuentran, Castro indicó que las adolescentes se habían quejado de la falta de camas suficientes, de agua y de baños “tienen que despertarse a las cuatro de la mañana a hacer grandes colas para poder bañarse”. Y agregó que también trasladaron su descontento por la alimentación proporcionada. “Indicaron que la comida a veces es de mala calidad o que va ‘shuca’. Nosotros el día que fuimos sí vimos el atol bastante ralo, un caldito con muy poca consistencia”, dijo Castro.

Castro señaló, como uno de los principales problemas, la falta de programas psicoterapéuticos apropiados para atender a estas adolescentes. En el módulo de adolecentes trabajan 12 psicólogos y hay dos psiquiatras para atender a todos los menores del Hogar Seguro.

“Allí hay niñas con grandes niveles de ansiedad, porque en su vida han sufrido muchas situaciones de violencia, han sido víctimas del contexto”, y agregó: “pueden tener clases de primaria o un curso de danza, pero la problemática real por la que las niñas están presentando su conducta agresiva no está siendo atendida”, explicó la defensora de la Niñez, quien agregó la falta de programas de desintoxicación para menores que sufren alguna adicción.

“Tenemos identificadas 22 adolescentes en Mi Hogar con problemas conductuales serios”, indicó Carlos Menchú, coordinador de la Unidad de Juzgados de Niñez y Adolescencia del Organismo Judicial. “Sigue estando detonada la bomba. Es un tema que puede volver a pasar o puede ser peor de lo que pasó. Lo terrible de este suceso podemos decir que pasó solo eso, puede pasar algo peor, es una bomba de tiempo que está ahí”, alertó. Menchú indicó que hay denuncias por agresiones sexuales y por extorsiones al interior del hogar.

Menchú agregó además que existe una cifra indeterminada de menores que escapan del centro, un hecho que se produce constantemente. Este indicó que para cuidar el hogar en la noche solo hay 15 vigilantes. Varios trabajadores del Hogar Seguro fueron preguntados por la fuga “¿Cuál de ellas?”, preguntaron, confirmando las deserciones continuas. En el muro perimetral pueden verse al menos cuatro pequeños agujeros tapados con cemento.

Secretaría de Bienestar Social niega acontecimientos

La secretaria de Bienestar Social, Raquel Vielman de Alcázar, no quiso ofrecer mayores detalles sobre la fuga de niños y sobre las situaciones conflictivas que se han dado en el centro. En esta entrevista, realizada de forma previa a la muerte de la menor y a que la PDH se hubiera pronunciado, negó que se hubiera producido un incendio y que hubieran escapado 20 menores. “Quisiera que me contara un poco más cuando se escaparon las niñas… ¿cómo fue? Ellas… ¿quemaron unos colchones…?”, es preguntada.

-No, no. Mire, de verdad, yo creo que es un tema que ya pasó.

-Yo sí quisiera saber qué fue lo que pasó.

-Estaban inconformes, no me acuerdo ni por qué. Era el cambio de directora, que implementa unos nuevos… lineamientos. Hay una nueva mamá de la casa, que dice: ‘aquí todos dicen buenos días, buenas noches, aquí todos vamos a comer a una hora y vamos a hacer esto’. Simplemente hay niñas que no quieren. Hicieron ahí un su evento desafortunado, donde gracias a Dios no pasó mayor cosa.

-¿Van a sustituir a la directora?

-No necesariamente. La directora del Hogar ya se había cambiado, ahora ya no es necesario cambiar a la directora, con nuevas medidas de disciplina….

-Entonces, ¿me dice que no quemaron colchones?

-No

-Abrieron un hoyo y se escaparon…

-Es que no se escapan, abandonan proceso, es diferente. En niñez y en protección no se dice se escapan, no están presos, abandonan proceso.

-¿Cuántas niñas abandonaron proceso?

-Ay… como cinco niñas.

- Me dijeron que como 20, la PDH…

-Eso es lo que dicen. Ahí está, eso fue lo que pasó. No quemaron colchones por la gracia de Dios, no hubo lastimados, no hubo nada, sí fue un momento difícil, de crisis, no había la cantidad necesaria de personal para poder controlar el momento porque son cinco, seis niñas pero alborotan a todo el mundo.

Según indicó Vielman, el problema proviene de la Procuraduría General de la Nación y del Organismo Judicial, quienes envían perfiles de menores que, a su juicio, no deberían de estar en un hogar de estas características: “Se están enviado jóvenes en un grado de conflicto con la ley, tenemos niños que ya están involucrados en pandillas, por sicariato, por extorsión. No son perfiles para estar adentro de un hogar de protección. Porque en la modalidad que tenemos desafortunadamente están todos dentro de una misma área”.

 “Cuando tienes un hogar de este tamaño y no tienes los recursos humanos, ni económicos ni profesionales para atenderlos estás cometiendo un error enorme, y esa concepción que se pensó como los viejos internados del siglo XIX “, explicó Carolina Escobar Sarti, directora de la Asociación La Alianza, una asociación que parte de la ya cerrada Casa Alianza y cuyo fin es proporcionar refugio y servicios para menores en situación de riesgo. Escobar Sarti añadió que uno de los errores parte desde la misma Ley de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia (PINA), la cual indica que hay que dar abrigo a los niños, pero no la manera de ofrecer ese abrigo.

El Hogar Seguro "Virgen de la Asunción" tiene asignado para este año un presupuesto de Q23 millones, de los cuales casi Q10 millones (Q9,855,000) fueron gastados para contratar el servicio de alimentación del hogar , según información del portal de Compras del Estado, Guatecompras. Ninfa Alarcón, la coordinadora de la niñez de la ODHAG indicó que la alimentación ha sido “el gran negocio” desde que fue abierto el Hogar. “Tienen instalaciones perfectas para hacer la alimentación ahí pero no la hacen ahí, la compran. Son negocios que están atrás, está amarrado quién va a llevar la comida, y no es la apropiada, es cara, son negocios articulados, corrupción”, dijo.

La Secretaría de Bienestar Social, a pesar de haber sido requerida varias veces al respecto, no envío información solicitada sobre el número de personal trabajando en el Hogar Seguro, ni sobre el exacto de menores que están ubicados en cada módulo, ni sobre el número de camas, o número de psicólogos, psiquiatras o personal especializado para atender los problemas de los menores.

El agujero donde meten a todos

“Para mí, enviar a un menor al Hogar Seguro es violentar sus derechos”, dijo una jueza de la niñez que no quiso identificarse. Los encargados de que un menor sea llevado a este hogar son la Procuraduría General de la Nación (PGN), la cual rescata a menores de situaciones de riesgo, se constituye como defensores de éstos ante el Organismo Judicial, y trata de encontrar una familia sustituta; y los jueces de paz y de niñez y adolescencia, los cuales toman la decisión última de que el menor sea separado de su entorno.

Desde que fue aprobada la Ley de Adopciones (Decreto 77-2007), el Consejo Nacional de Adopciones (CNA) es el encargado de aprobar los hogares que se encargarán de acoger a estos menores. Actualmente existen 126 hogares registrados en el Consejo Nacional de Adopciones, 34 autorizados y 92 en proceso de autorización. El único hogar abrigo del Estado para albergar a menores de 0 a 18 años es el de San José Pinula. El Estado cuenta además con otros dos hogares, ubicados en Zacapa y Quetzaltenango, los cuales albergan a menores sólo hasta los 13 años.

Erick Cárdenas, Procurador de la Niñez y Adolescencia, informó que la PGN se encuentra actualmente con falta de personal y fondos para poder hacer frente a la cantidad de niños que son rescatados mensualmente. Explicó que cuenta con un presupuesto actual de Q14 millones, pero que requeriría todo el presupuesto de la institución sólo para la atención a menores (Q64 millones, según el Sistema de Contabilidad Integrada del Ministerio de Finanzas).

Según datos ofrecidos por la PGN, de enero a septiembre de 2013 la PGN ha rescatado 1,476 niños: 168 por maltrato infantil, 66 por abandono, 6 niños extraviados, 62 por descuidos o tratos negligentes, 39 por agresión sexual, 6 por explotación económica o laboral, 29 por violación, 28 por trata de personas, 64 por mala conducta, 9 por callejización (niños que viven y duermen en las calles), 11 por sustancias que producen codependencia, 2 por adopciones irregulares, uno por maltrato psicológico, 423 por medidas de protección -es decir, que por diferentes motivos el juez decretó la separación de su entorno-; y a 562 niños migrantes.

Por cada denuncia presentada, explicó Cárdenas, la PGN se constituye en el hogar de estos menores. “Si las personas con las que está no garantizan que el derecho va a ser restituido, o son las personas que le vulneran el derecho, debemos quitar ese niño de ese ambiente”, y agregó que los menores pasan temporalmente a protección estatal hasta que consiguen reubicarlos en un nueva entorno, de un familiar o de una familia sustituta, para lo cual la PGN realiza todo un estudio psicosocial a cada miembro del nuevo núcleo sustituto.

El Procurador de la Niñez explicó que el gran problema es que el único hogar que no se puede negar a recibir a ningún menor, ni porque su perfil no sea el adecuado, ni porque tengan lleno el cupo, es el del Estado. Y allí es donde, a juicio del Procurador de la Niñez, no hay ni personal suficiente ni atención especializada para cada perfil. “No es lo mismo una niña violada, o una niña maltratada psicológicamente, pero que nunca ha recibido un golpe, que niñas que están acostumbradas a violencia y que todo lo arreglan con violencia. Es el problema de no establecer los perfiles en los hogares”, indica Cárdenas.

Además, junto a estos niños llegan también los menores que han cometido delitos, los cuales según el artículo 138 de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia deben iniciar un proceso de medidas de protección. “Y es un fenómeno que se está dando, porque esta sociedad es muy violenta. No existe un lugar especializado donde ingresar a estos niños que trasgreden la ley y no hay ningún otro hogar que los reciba”.

En cuanto a la negligencia de algunos jueces, también criticada por la PDH y la Secretaria de Bienestar Social, de enviar al hogar a niños con situaciones que se podrían resolver con otras alternativas, como políticas de prevención, atención sicológica, o escuelas de padres, Carlos Menchú, Coordinador de la Unidad de Niñez y Adolescencia del Organismo Judicial, indicó que se han detectado dos debilidades al respecto: “En primer lugar, el tema de no tener claro el perfil de los hogares y, segundo, se ha abusado de la figura del hogar, hemos identificado a siete u ocho jueces que están institucionalizando a los niños de forma injustificada, vamos a trabajar con ellos y dar una supervisión”, dijo.

“Problemas… no necesariamente”

La secretaria de Bienestar Social, Silvia Raquel Vielman de León, es la esposa del diputado Juan Alcázar, actual presidente de la Comisión de Gobernación del Congreso y uno de los allegados al ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi. A pesar de que el currículum de Raquel Vielman fue solicitado a la Secretaría de Bienestar Social, éste no fue entregado. Tampoco fue posible encontrar ningún documento que vincule a la secretaria a una trayectoria vinculada con niñez, trabajo social o como funcionaria estatal. Según fuentes del Congreso, Juan Alcázar solicitó que su esposa fuera colocada en una secretaría, y fue de esta forma Raquel Vielman de Alcázar accedió a dirigir la SBS en agosto de 2012. Vielman fue preguntada por los problemas que afronta el Hogar.

“Hemos mejorado en el tema de capacitaciones: tienen taller de panadería, de manualidades, de corte y confección, de corte de cabello, de belleza. Y ahorita estamos ya en pláticas formales para empezar en noviembre cursos con INTECAP. Se les va a dar curso de elaboración de jabones, doblés de toallas, para que estos niños puedan tener una capacitación… Tenemos también la capacitación de baile, de coro y a algunos les han salido las virtudes y las habilidades, está también el tema de teatro, a las chiquitas les dan ballet, y se ha ido tratando de darles un sentido a su vida”.

La secretaria agregó que los niños reciben clases a través de un convenio con el Ministerio de Educación y que han iniciado la telesecundaria. Vielman explicó además, que están en procesos con el Registro Nacional de las Personas (RENAP) para inscribir a los menores y añadió que 157 niñas menores de 7 años serán trasladadas a un hogar del Estado en San Cristóbal.

Preguntada directamente por la carestía de agua, la secretaria afirmó que recién se acaba de construir un pozo propio. Esta reconoció que los niños estaban durmiendo de dos en dos, pero aseguró que ya compraron camas y colchonetas e indicó que “no se puede tener todo al día” porque las adquisiciones están sujetas a procedimientos de compra. Finalmente, y después de evadir las preguntas sobre los problemas que enfrenta el Centro, se le cuestionó: “Ya me habló de todo lo bueno, ahora cuénteme sobre las cosas malas, porque en las diferentes entrevistas que he hecho me han hablado de que están pasando muchas cosas malas…”.

“Pues malas no necesariamente”, respondió: “Que haya el doble de niños de la capacidad no es mi responsabilidad. El problema es que los jueces, envían, envían, envían. Y nosotros no podemos cerrar las puertas porque somos un hogar del Estado, nosotros decimos ‘señores tenemos una capacidad de 400 niños, estamos sobrepoblados, por favor, ayúdenos, no nos sigan enviando más niños. Pero tenemos la responsabilidad de recibirlos. El problema realmente no es de la Secretaría, el problema es que no se ha tomado esto con la seriedad con que se debería de tomar”.

“Si yo no quisiera afrontar lo malo no habría cambios, cuando yo vine los niños quebraban vidrios, se tiraban de las paredes. Pero no se puede. Con una situación actual como la que tenemos no se puede. No es lo mismo verla de afuera que venir con ella, no es lo mismo. No es que estemos cegados, porque si yo estuviera cegada o el equipo de trabajo estuviera cegado sería otra la situación”, añadió.

La falta de fondos y de atención ha convertido a este hogar en un agujero, un lugar donde las agresiones sexuales, extorsiones, mala calidad del alimento y falta de un espacio para dormir, está llevando a los menores rescatados por el Estado a tomar la determinación de salir del hogar y buscar otras alternativas para sobrevivir. Uno de los psicólogos contó: “Una niña nos decía que la sacáramos de allí, que sus padres la pegaban y que por eso la habían separado de su familia, ella nos decía, 'ya me voy a aguantar que me peguen, pero llévenme a mi casa otra vez'.”

El pasado 7 de noviembre, la vocera de la SBS, Claudia Cordero, la directora del Hogar, Sonia Álvarez fue destituida a petición de la PDH, aunque no confirmó quién será su sustituta. Es, hasta el momento, la única acción que ha trascendido y que indique que el Estado está poniendo atención a lo que sucede adentro de los muros de La Ciudad de los Niños.

 

 

***

Llueve torrencialmente en una de las calles paralelas a la gran sede del Banco Industrial, cerca de la Terminal, en zona 4, donde una veintena de jóvenes de la calle se refugian bajo un techo saliente de la calle. Hay adultos, niños, adolescentes, unos ocho perros. Muchos de ellos tienen la cara con cicatrices y la ropa sucia, la mayoría está inhalando disolvente. Entre ellos se encuentran dos menores que escaparon del Hogar Seguro de San José Pinula este año.

Uno de ellos es René Toc tiene 18 años y es originario de Puerto Barrios, Izabal. Es de altura media con rasgos indígenas y una gran cicatriz en el cuello. A los 11 años, después de la separación de sus padres, se quedó en la calle. Cuenta que estuvo en Casa Alianza y en Camino Seguro. Hace un año, permaneció nueve meses en San Gabriel, el módulo para adolescentes hombres de 13 a 17 años del Hogar Seguro de San José Pinula. La conversación no es fácil, constantemente se lleva a la nariz un resto de toalla impregnado en disolvente, mira para el suelo y habla muy bajito.

Cuenta que se escapó hace dos meses y medio “por un desagüe”. “Allí no tratan tan bien que se diga, por la excusa de los demás los que cuidan le pegan a uno, por broncas que hacen los demás. Cuando entré sí daban buena comida, de último ya no”. Otro de los jóvenes que escapó accede a identificarse, pero tras hablar del Hogar Seguro solicita, con gran ansiedad, que su nombre sea tachado de la libreta. Asegura que se fugó “por las paredes” porque “de la nada los que cuidan pegaban a uno” y que la comida era de mala calidad. “Nos daban arroz y frijoles shucos, de ahí nada más…”.

 

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La ventana en la pared constituye el acceso al basurero de La Verbena. El muro separa la vida de los mineros del resto del mundo.
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