Imagínese que en Zunil los niños estudiaran matemáticas con material preparado por los mejores catedráticos del Tecnológico de Monterrey, que los padres de estos niños no tuvieran que gastar su aguinaldo en libros, y que las clases no estén sujetas a maestros irresponsables y con poca visión. Eso puede ser realidad gracias a la Internet y las Tecnologías de Información y Comunicación, conocidas como Recursos Educativos Abiertos (REA).
Los libros son los mejores instrumentos para la tolerancia y comprensión del entorno, y son excelentes compañeros de viaje y soledad.
El próximo 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, promocionado mundialmente por la Unesco. Esta fecha es memorable para la literatura universal debido a que fue ese día en 1616 cuando fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega.
Para mi sorpresa, los flashazos eran la regla y, entre celulares y cámaras digitales, esta procesión fue documentada de principio a fin. Dentro de 20 años, la mayoría de jóvenes que cargaron en esa procesión van a poder compartir esos recuerdos con sus hijos, y lo más probable es que lo harán inmediatamente con el mundo al subir esas fotos a Internet. Es así como estas costumbres se conservan.



