Guatemala es una sociedad en crisis. Crisis que se origina en la persistencia de un modelo económico y político que desde hace 150 años persistentemente genera desigualdades y una extensiva pobreza, la que ha facilitado relaciones políticas violentas. Es decir injusticias sociales y dictaduras políticas.
A cuatro meses de la fecha electoral, las proyecciones de estos tres factores favorecen ampliamente al partido de gobierno, y pocos dudan en Nicaragua de que Daniel Ortega será el próximo Presidente de la República.
En el desenlace de esta coyuntura electoral, se vislumbran dos posibles escenarios:
a) Una victoria holgada de Ortega, con posibilidades de fortalecer la legitimidad de la reelección,
b) Una elección competitiva entre Ortega y Gadea de la alianza PLI, que eventualmente conduzca a una polarización electoral.
¿Tiene algún sentido la Historia? Me pregunto en estos días en que, por una feliz coincidencia, mis ojos se posan en el anaquel en el que descansan los libros de Eric Hobsbawm. Me llama especialmente la atención Entrevista sobre el siglo XXI, en el cual, en vez de mirar hacia atrás, lo hace hacia el futuro. Su respuesta es clara y convincente.
El Presidente ha aparecido en casi todas las ruedas de prensa que dan a conocer casos de corrupción, lo cual permite inferir que Santos dirige personalmente esa cruzada.
¿Por qué el Presidente aparece destapando tantos escándalos y desfalcos?
Si le preguntan a Santos, dirá que lo hace porque esa es su convicción, personal y, como gobernante, y porque fue una de sus propuestas de campaña.
Tiene más de 15 años de vivir en El Salvador, donde se ha nacionalizado y donde viene trabajando en su oficio de periodista y como docente especializado. Ha obtenido allí diversos reconocimientos que lo califican como un profesional competente y responsable. Acaba de publicar un libro que se enuncia como novedoso, ya con difusión en aquel y en este país. Su contenido es el resultado de una investigación sobre el repudiable asesinato de cuatro salvadoreños, tres de ellos diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen), ocurrido en Guatemala el 19 de febrero de 2007.



