La “Lepita”, como le decíamos de cariño, nos hacía viajar al Chinique quichelense, al puente de Los Esclavos, al Jocotillo donde formó una familia. Era cuando hablaba de su familia y de Mamá Sergia que todos los nietos nos callábamos y poníamos atención. Jaime Luis me hace recordarla y le pido que me ayude con esta columna y que la escriba conmigo. Le cedo la palabra.
Luego de los primeros procesos judiciales contra militares por crímenes ocurridos durante el conflicto armado en nuestro país y de las reacciones de los grupos de familiares y personajes finqueros y de derecha, la disputa se ha trasladado en las siguientes semanas a las columnas de opinión.
Quien lee la Plaza hoy por hoy se encuentra con problemáticas que pocas veces ocupan un lugar en los periódicos tradicionales, y se entera de aquello que tal vez no se quiere decir en las páginas de otros medios escritos.
Siguen siendo campañas publicitarias que lo que buscan es posicionar una marca, un logo, un producto. No más. No hay dónde perderse.



