Siempre me pregunté cuáles eran las diferencias que alejaban a los estudiantes sancarlistas y a los landivarianos, cuando yo pensaba que teníamos formas de ver el mundo desde nuestras aulas bastante parecidas, valores que compartíamos a partir de nuestro aprendizaje.
Los movimientos de jóvenes han ocupado las grandes plazas de las grandes ciudades. Desde España, pasando por el norte de África hasta Chile. El corazón del capitalismo no se salva a la hora de ser también un blanco de críticas constantes. Me ha causado curiosidad que cuando se habla de movimientos que buscan derrocar a dictadores e instaurar la democracia, las grandes cadenas de comunicación les dan una gran cobertura, pero cuando se tienen problemas en casa, muchos prefieren un silencio incómodo.
La naturaleza resiente toda la actividad humana que se hace contra ella. Una situación que se suma a lo que han sido los problemas estructurales de pobreza, de racismo, de tierras y de una política secuestrada por unos pocos. En tiempo de crisis es difícil saber por dónde comenzar a trabajar, o atreverse a hacerlo cuando el ánimo y la esperanza parecen que nos desconocen.
Él cuenta cómo los adultos le hablaban cuando era pequeño, de la imposibilidad de vivir en un país donde subirse a un bus público o caminar de noche por la ciudad era un acto de valentía. Las mujeres de la familia se quedaban en las casas rezando por sus familiares. La situación era insostenible y los ciudadanos decidieron que no se podían quedar solo con los discursos de los políticos y se organizaron para la seguridad del barrio. Se abrieron escuelas en los patios de las casas para que los niños no salieran del perímetro de seguridad.
Esta corriente artística nace en los Estados Unidos de la década de 1960, en los barrios nuevayorkinos de Brooklyn y el Bronx. Comenzó como una manera de expresión de los hijos de las recién llegadas comunidades hispanas. Junto con el sueño americano, nació toda una voz de denuncia, grafitis a la vuelta de cada esquina, y la nueva forma de bailar de Rubber Band Man y Apache que se popularizó rápidamente más allá del bario de Bushwick.



