El mercadeo político es, entre otras cosas, un proceso de comunicación que tiene como objetivo vender a un candidato y comprarlo con el voto. Recuerdo interesantes discusiones con uno de los primeros profesionales en Guatemala, en las que discutíamos si era ético solo preocuparse por ganar y no por lo que el candidato realmente proponía. Él siempre me respondía que la decisión ética se hacía en el momento de aceptar trabajar con un candidato o con otro, no en la estrategia de mercadeo.
Manejamos con Roberto cinco horas en carro hasta llegar a Huehuetenango. La Brújula nos ha llevado a todos aquellos lugares en donde la Universidad Landívar tiene presencia y donde la comunidad landivariana se encuentra. Esta semana el Campus de Huehuetenango nos acogió.
Gerónimo para las autoridades y colonos norteamericanos o Goyaalé para su comunidad, fue un jefe apache, nacido en Arizona, junto a la frontera con México. El asesinato de su esposa e hijos en manos de militares, lo condujo a rebelarse, a luchar. Se une a otra tribu mapache diferente a la suya, en la que llegó a ser su líder. La lucha que comenzó como una venganza personal, se convirtió en una lucha política contra los colonos y el Gobierno, en pro de la defensa de la tierra, contra el encierro en reservas, contra la esclavitud de todo un pueblo.
Mi papá dice quien que se enoja tiene dos problemas: estar enojado y arreglárselas para ya no estarlo. Tiene toda la razón.
Hace poco, comenté con A. que el enojo, por demás visto generalmente como una manera irracional de reaccionar en situaciones específicas, era algo que me ayudaba a levantarme en algunos momentos en que sentía que ya no daba más. Él me dijo que el enojo permitía seguir caminando y no dejarse vencer. Creo que también tiene razón.
Pensaba en si, antes de septiembre, tendríamos el honor de leer los trabajos de cada uno de los partidos políticos que asumen la responsabilidad de proclamar a un candidato a la Presidencia. Esperemos que tengamos también la suerte de leer algo coherente.



